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Especialista explica que "todo depende de en dónde y cómo está depositado el mineral"

MINERÍA A CIELO ABIERTO O POR GALERÍAS SUBTERRÁNEAS - Especialista explica que "todo depende de en dónde y cómo está depositado el mineral" - El presidente del Colegio Argentino de Ingeniería de minas Marcelo Bellini, explicó las diferencias entre uno y otro sistema de explotación

Entrevistado en el ciclo "Hablemos de Minería" que se transmite por FM Esquel los días sábados a las 11 de la mañana, Marcelo Bellini, presidente del Colegio Argentino de Ingenieros de Minas explicó de qué se trata cuando se habla de una mina a cielo abierto o una por galerías subterráneas. “Es muy simple. Una mina a cielo abierto es un anfiteatro, -si se me permite el término para describirlo con la mayor claridad posible-, que se abre en el lugar donde esté depositado el mineral”, comenzó diciendo el profesional.

“Una mina a Cielo Abierto no se abre para cualquier tipo de mineral, sino que tienen que darse ciertas particularidades en cuanto a la forma en que se presenta ese mineral.  Por ejemplo, una calera es una mina a cielo abierto porque la caliza está aflorando, muy cercana o bien ya en contacto con la superficie, depositado el mineral en forma de capas o mantos, por lo que sin lugar a  dudas el acceso es muy directo, muy fácil y rápido haciéndolo desde la superficie”, señaló Bellini.

Indicó que ese “anfiteatro” está formado por escalones que reciben el nombre de “bancos de explotación” y que responden a una determinada geometría, “es decir no es antojadizo el ir haciendo los bancos sino que responden a una cierta dimensión en cuanto a su altura e inclinación”.

La diferencia con una mina subterránea o por galerías fue explicada por el presidente del Colegio Argentino de Ingeniería en Minas al señalar que, “la explotación subterránea es a través de socavones que pueden tener pequeña o gran dimensión, depende  de la magnitud del yacimiento que se trate. Particularmente se da tanto para minería metalífera como para no metalífera”, remarcando que el modo en que se encuentra el mineral, “difiere porque se encuentra en forma de filón, veta o lentejones”. Al respecto explicó que un filón es una, “especie de tabla que está a una determinada profundidad por debajo de la superficie y a donde el acceso desde la superficie es complejo o que la profundidad implicaría que haya que remover una volumen muy grande de material para poder acceder al filón”.

Planteó que en algunos casos se dan combinaciones de labores, “se puede hacer un pique de acceso o pozo o chimenea; y una galería o socavón que eventualmente puede utilizarse como desagüe, ingreso o egreso de material para extraer el mineral y las labores internas se realizan en las galerías subterráneas a través de lo que se llama tajos o rajos o frentes de explotación, que normalmente son divisiones del tamaño de una gran sala que se van haciendo en el recorrido a lo largo de ese filón o esa veta”. Dependiendo de las características de la roca, puede ese frente de explotación quedar vacío una vez que se termina la explotación, o como ocurre generalmente, una vez terminada la explotación se va rellenando con el mismo material estéril que se sacó del lugar”.

Explicó luego que en el caso de las vetas o lentejones, “es muy similar. Lo que tiene la veta es un ancho menor al de un filón y un largo generalmente mayor, y el lentejón o rosario, es una serie de manifestaciones de mineral valioso que van apareciendo a intervalos que pueden ser regulares o irregulares”.

 
Yacimientos diseminados

Avanzando con su explicación, Bellini se refirió a los yacimientos diseminados, “los que actualmente en la Argentina se están explotando particularmente de cobre y oro. Se asemeja a lo que sería un pan dulce con frutas, donde tenemos una gran masa mineralizada, que seria todo el pan dulce, y la fruta sería el mineral valioso”. En este caso, señaló que son yacimientos cercanos a la superficie, “por eso y por la superficie que ocupan, es que el método de explotación por excelencia es el de a cielo abierto”, aclarando que, “hay ejemplos en el mundo, los mas cercanos en Chile, donde luego de cierto tiempo, cierta cantidad de años de hacer una explotación a Cielo Abierto y en la medida en que se va profundizando ese “anfiteatro” suele resultar antieconómico el transporte del material desde el fondo hasta la superficie. Entonces se combina iniciar una explotación inicial a celo abierto y transformarla luego en una mina subterránea”. Un ejemplo en la Patagonia de ese proceso es la mina Cerro Vanguardia en Santa Cruz y otro similar en el Norte es Gualacamayo en Jáchal (San Juan).

Bellini señaló que en la Argentina la mina más antigua bajo el método por galería es Mina Aguilar en Jujuy, con más de 80 años de explotación. Pero también mencionó otras explotaciones como la mina de hierro de Sierra Grande en Río Negro, la de carbón en Río Turbio en Santa Cruz y Huevos Verdes también en Santa Cruz.
 

Impacto


Bellini, al ser consultado por cual de las dos modalidades generan mayor impacto, sostuvo que, “visualmente, la explotación a cielo abierto es la que tiene el mayor impacto. Ahora suele ocurrir que en algunas minas subterráneas, por las condiciones del terreno que se encuentra por encima del lugar donde se está haciendo la exploración,  puede pasar un fenómeno que técnicamente se conoce como subsidencia y eso se puede ver en las pequeñas depresiones”.
Para explicar que es la subsidencia, ejemplificó de la siguiente manera: “supóngase que en el fondo de su casa hace un pozo para enterrar un árbol. Coloca el árbol y tapa con tierra. Luego le agrega agua a ese pozo. La tierra que estaba en superficie se hunde. Eso es el equivalente al fenómeno de subsidencia”.

El Oeste
Martes 21 de Agosto de 2012

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