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Otro día al límite para el sector eléctrico
Falló un transformador, pero se reparó rápido; más importaciones.
El eslabón más visible de los problemas eléctricos está en Buenos Aires, pero todo el sistema atraviesa una zozobra debido a las altas temperaturas. Ayer en Monte Quemado, un pequeño poblado ubicado en Santiago del Estero a kilómetros del límite con Chaco, ocurrió una nueva muestra de esa situación, cuando un breve episodio en las líneas de alta tensión puso en vilo a las redes.
Poco antes de las 15, una porción de la línea NOA-NEA había llegado a los 527 kilovatios (kW), cuando su límite es de 500 kW. Transener, la empresa a cargo del transporte eléctrico, ordenó colocar un reactor para limitar la carga. Sus técnicos calificaron a la maniobra de "prevista y necesaria".
En un día habitual, no hubiese ocasionado ningún problema. Pero la combinación de la alta demanda y el calor ocasionó un inconveniente que sacó del sistema 600 MW (un 2,6% del consumo pico de ayer) y dejó sin luz a una parte sustancial de los usuarios del nordeste y el noroeste del país.
El problema casi no despertó reclamos por un factor fundamental que afecta el humor de los usuarios: en aproximadamente 20 minutos la compañía reparó la falla. De todas maneras, puso en evidencia la amenaza del calor sobre todos y cada uno de los eslabones de la cadena eléctrica.
Vuelta al trabajo
Pese al menor consumo que se esperaba ayer en la zona metropolitana debido al éxodo turístico, el sistema volvió a funcionar al límite. A diferencia de lo que ocurrió al principio de la semana, los números oficiales muestran que en las zonas de Edenor y de Edesur la demanda eléctrica se disparó. Estuvo muy por encima del día anterior y también de la semana pasada, cuando las altas temperaturas ya estaban instaladas. Esa situación crispó los ánimos de las distribuidoras, que en voz baja reconocen que los problemas en el suministro eléctrico continuarán mientras dure el calor.
Una vez más, ayer la Argentina le pidió auxilio a Uruguay para atender su consumo. Del otro lado del Río de la Plata atraviesan una situación también compleja, con altísimos consumos de energía. Sin embargo, se hicieron espacio para enviar 350 MW. Con ese trasfondo, los expertos advertían sobre un riesgo que sobrevuela al sistema: la eventual rotura de una central en un contexto de alta demanda y problemas para suplir el faltante de los países vecinos.
Por: Pablo Fernández Blanco
La Nación
Viernes 27 de Diciembre de 2013