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Accidente en Petroquímica Río Tercero: son dos los muertos y la Justicia investiga la causa
No hay certezas sobre si hubo un error técnico o humano. Se ordenaron pericias y otras medidas judiciales
Corresponsalía
Río Tercero. La explicación final sobre las razones por las que dos personas murieron en el accidente por inhalación de gases tóxicos, el martes en la empresa Petroquímica Río Tercero, queda en manos de la Justicia. Ayer seguían en pie varias interpretaciones sobre las posibles causas. La duda central es si se trató de un error técnico o humano, o una combinación de ambos, para que un escape muy localizado de gas fosgeno afectara a dos operarios que estaban en el preciso lugar en que se produjo.
Jorge Molina, de 53 años, había fallecido el martes. En la madrugada de ayer se agregó Marcelo Martinelli, de 22, que estaba en grave estado. Ambos eran empleados de la firma Assi, contratista para tareas de mantenimiento en Petroquímica.
El fiscal Marcelo Ramognino, quien actuó de oficio sin que mediara denuncia, aún no confirmó de manera oficial la causa de las muertes y destacó que recién con los datos de los informes toxicológicos (más los de las dos autopsias) podrá arribar a las primeras conclusiones, en un par de días.
Ambos obreros estaban realizando el martes por la mañana tareas de mantenimiento en la planta de TDI (diisocianato de tolueno). “No estaban trabajando ni con el producto ni con el proceso, estaban realizando tareas de mantenimiento y en ese marco se dio este lamentable y gravísimo suceso”, apunto consternado ayer Sergio Simeoni, socio de Assi. Según dijo, su empresa estaba realizando por su cuenta una averiguación, aún no cerrada, sobre lo que pudo haber sucedido. En señal de duelo, la empresa dispuso no ingresar ayer a trabajar a los 60 empleados que tiene con tareas en Petroquímica.
Por otra parte, ayer seguían bajo seguimiento médico los ocho trabajadores que sufrieron quemaduras emanadas supuestamente por salpicaduras de TDI, por otro accidente registrado en la misma empresa, pero el lunes. En la Clínica Savio comentaron que todavía quedan dos en terapia intensiva “en observación”. El diagnóstico médico apunta a que sus vidas no correrían peligro.
Una duda. Un interrogante que nadie pudo aclarar definitivamente aún es si en el accidente del martes con fosgeno y el del día anterior con TDI, los trabajadores contaban con los elementos de seguridad exigidos para esta actividad.
Juan Moyano, jefe de Recursos Humanos de Petroquímica, contestó que esa cuestión se está investigando. En esa misma línea contestaron el fiscal Ramognino y desde la firma Assi. Desde el gremio Uocra, el secretario Rodolfo Ortiz citó: “Cuando hicimos la inspección con especialistas del Ministerio de Trabajo había dos cascos en ese lugar, no sé si fueron utilizados por los trabajadores ahora fallecidos".
Autopsia sorpresiva. A los dos fallecidos se les aplicó la autopsia. Los familiares de Molina no imaginaron que la Justicia iba a intervenir con esa medida. El accidente ocurrió a las 6.45, su deceso fue a las 11.30 y en medio del velatorio llegó la orden para retirar el cuerpo para la autopsia. El fiscal agradeció la colaboración de la familia Molina en ese contexto.
Se conoció que los primeros estudios preliminares que arribaron ayer al despacho de Ramognino apuntarían que Molina habría muerto por un paro cardíaco provocado por un edema pulmonar.
Dos accidentes. Ramognino confirmó que está investigando los dos accidentes ocurridos, uno el lunes y otro el martes. “Si hay o no relación entre ambos es una cuestión que analizaré”, consignó el fiscal a este diario.
También adelantó que no descarta solicitar la colaboración de especialistas en materia química de la Policía Judicial o de Policía de la Provincia, para eventualmente analizar algunas pruebas que ya tiene en su poder.
Entre los elementos que aparecen a priori como más importantes para establecer las causas se encuentran los testimonios de los supervisores, los datos que provienen de un sistema computarizado sobre el funcionamiento de la planta, planos, fotografías y la certificación de la asistencia médica que recibieron los obreros implicados.
El dato que partió de Petroquímica fue que en primera medida fueron asistidos por paramédicos de la propia firma y que estos luego llamaron a la empresa de emergencias Lomar y que por sugerencia de ese personal se fueron a sus casas, por sus propios medios.
Ramognino apuntó que de su investigación se derivará si fue un accidente o si también puede haber alguna responsabilidad penal. En caso que hubiere acción penal se especula con que se podría estar ante delitos como doble homicidio culposo en sus distintas formas (por negligencia, imprudencia, impericia o incumplimientos de sus deberes a cargo).
Más de una duda se suma a develar la causa del desafortunado episodio. ¿Habrá sido correcto derivar a los afectados a sus domicilios y no ordenar una derivación urgente a un centro médico?; si el escape ocurrió en una válvula, ¿fue por falla técnica o porque quedó abierta cuando no correspondía?
¿Se podrá comprobar si acaso no podría haber fallado un compresor de la planta por algún imprevisto como una variable en la tensión energética, como citan algunos trabajadores?
Por ahora, las dudas son más que las certezas y se aguardan que de la investigación judicial surjan las respuestas.
Otro tema que ayer se planteaba desde varios sectores era el interrogante acerca de si no existe un “protocolo” de atención de pacientes afectados por escapes químicos, tanto en las propias industrias como en los centros médicos de la ciudad.
Incidente no ambiental. El secretario de Seguridad Ciudadana municipal, Daniel Bardella, dijo confiar en que la Justicia tendrá la última palabra respecto a si hubo o no alguna negligencia. En el municipio se esmeran en trasladar tranquilidad a la población asegurando que no hubo riesgo ambiental.
Por el momento las precisiones y el rigor en los datos escasean.
Mientras se despejen las numerosas dudas respecto a la causa, los familiares de dos muertos y de ocho heridos con quemaduras de primer grado, aguardan con ansiedad conocer qué es lo que motivó semejante desenlace.
Otro caso en 1956. Para Petroquímica, que inició su producción en 1982, fue el primer accidente fatal con productos químicos. Para Río Tercero se cuenta como el segundo: en 1956 en la planta de Atanor explotó la planta de licuación de cloro y falleció el ingeniero Jorge Pellegrini.
La Voz del Interior
Jueves 14 de Junio de 2007