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La UIA busca evitar más cortes de luz

Ayer, los industriales tomaron contacto varias veces con el Gobierno; las interrupciones diarias siguen, por ahora, en ocho horas

La Unión Industrial Argentina (UIA) está negociando con el Gobierno para intentar evitar que los cortes parciales de electricidad, que se aplican desde hace unos días a las fábricas, se extiendan a las 24 horas. Ayer, los ejecutivos de la central fabril tomaron contacto varias veces en el día con funcionarios del Ministerio de Planificación, y se volvió a aplicar el cronograma habitual de interrupciones entre las 16 y las 24.

La sequía sigue apremiando en el Comahue, ubicado en la Patagonia, y las centrales hidroeléctricas generan poca electricidad. Faltan también gasoil y fueloil y, por primera vez desde 1992, los programas de riesgo de Cammesa, la administradora mixta del sistema nacional, incluyen una palabra que se creía erradicada: "falla".

"Falla"significa que existe un déficit preocupante en la oferta en relación con la demanda. Por el momento, el desfase es de 1400 megavatios. Por esa razón, el Gobierno empezó a ejercer presión sobre las distribuidoras para que controlaran que en el crítico escenario se cumplan por los menos los pedidos de cortes. No todas las fábricas están obedeciendo.

La UIA hará hoy, desde las 12.30, una consulta generalizada entre industriales del interior, los más reticentes a las palabras cautelosas que hasta ahora han salido desde la entidad. Son los dirigentes de las provincias quienes empujan para que aparezcan, de una vez por todas, los reclamos fabriles más fervorosos hacia el Gobierno.

"Primero vamos a hacer una consulta unión por unión, a ver cuáles son las situaciones de cada sector", dijo el jueves pasado a LA NACION Juan Carlos Lascurain, presidente de la UIA. A la reunión asistirán representantes de federaciones de 20 provincias. "No vamos a decir nada -adelantó anoche otro dirigente-. El grito por los diarios no lo vamos a dar."

¿Un ejemplo de las diferencias entre la cautela porteña y la urgencia del interior? Ayer, la Unión Industrial de Córdoba reclamó públicamente que se aplique un drástico recorte a la venta de gas natural comprimido (GNC) a los automóviles particulares. La propuesta excluye de la restricción a taxis, remises, otros transportes y servicios públicos.

Pretende así que se dejen liberados volúmenes de gas natural para la industria. La sola mención de esa idea consigue exasperar a algunos funcionarios del Gobierno. "La industria no entiende que tuvo en estos años una ganancia doble -dijeron a LA NACION en un despacho oficial-. Una es la que obtuvo por el contexto, por el tipo de cambio, por el crecimiento de la economía. La otra provino de tener las tarifas bajas. Esa segunda ganancia, una ganancia extraordinaria, es la que no les pertenece. Pero los industriales la han incorporado como propia."

El problema, a estas alturas, no es sólo retórico o intelectual. Si aumentan los cortes de gas, muchas fábricas recortarán aún más su producción y quizás deban incrementar las suspensiones de personal. La entidad cordobesa propuso, además, que no se hiciera recaer sobre las plantas fabriles todo el peso de la interrupción del servicio de energía eléctrica, sino que el racionamiento se operara con un criterio "más equitativo".

Aunque el abastecimiento de gas volvió parcialmente en Córdoba durante el fin de semana, gran parte de las industrias sigue sin suministro. Más de 80 fábricas, todas ellas del segmento que utiliza para sus procesos más de 9000 metros cúbicos diarios, siguieron ayer privadas del combustible.

Con todo, no se supo que hubiera personal suspendido. En Iveco -fábrica de camiones de Fiat-, donde la semana pasada habían quedado suspendidos 300 operarios, el trabajo fue "casi normal", según indicó un ejecutivo de la empresa. El personal volvió a sus labores, con "readecuaciones horarias".

Rodolfo Banchio, presidente de la Unión Industrial de Córdoba, dijo que la situación resentía "a las distintas cadenas de producción". Si persiste, dijo, "no obstante el gran sacrificio que está haciendo la industria para que no haya suspensiones masivas de personal, no va a quedar otro camino. No lo queremos, pero puede convertirse en una causa de fuerza mayor".

En la Cámara de Industriales Metalúrgicos, el presidente de la entidad, Juan Grudi, reseñó un panorama similar al expuesto por la unión cordobesa. Consideró que esta semana sería crucial para las industrias, y que debería ser aprovechada por el gobierno nacional para "trazar un plan de acción".


Mendoza sigue en problemas


La situación volvió a ser apremiante también en Mendoza, donde 140 de las 200 grandes empresas consumidoras de energía, abastecidas por la distribuidora local Edemsa, habían sufrido, desde el viernes, recortes en el 47% de la provisión eléctrica.

Entre las perjudicadas están la refinería de Repsol YPF y Petroquímica de Cuyo, en el parque industrial de Luján de Cuyo; todas las firmas agroindustriales, la mayoría de las grandes bodegas, los hipermercados y los centros comerciales de Mendoza.

Fuentes de Edemsa informaron a LA NACION que los 60 clientes restantes habían sido exceptuados de la restricción por prestar servicios esenciales como los hospitales públicos, la policía, la empresa provincial de trolebuses, municipios y las oficinas de la administración pública central.

Informes de Juan Carlos Vaca (Córdoba) y Sergio Dimaría (Mendoza)

La Nación
Martes 26 de Junio de 2007

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