Ud. está en: Noticias > Fuga radiactiva en Japón tras un sismo

Fuga radiactiva en Japón tras un sismo

El terremoto, de 6,8 grados, dejó 9 muertos y provocó un incendio en la mayor planta nuclear del mundo

TOKIO.- Nueve muertos y cientos de casas destruidas fue el saldo de un poderoso terremoto de 6,8 grados que sacudió ayer a Japón, y que provocó un peligroso incendio en la mayor planta nuclear del mundo, de donde se filtraron hacia el mar más de 1000 litros de agua contaminada con material radiactivo.

Las autoridades, que demoraron varias horas en informar sobre el accidente, afirmaron que no había peligro para el medio ambiente, ya que la filtración había sido pequeña.

No obstante, el incidente, ocurrido en la planta de Kashiwazaki Kariwa, la más grande del mundo en términos de capacidad de producción energética, renovó las dudas acerca de la seguridad de las plantas nucleares de Japón y su vulnerabilidad en un país, que está ubicado en una de las zonas sísmicas más activas del mundo. Las 57 plantas nucleares de Japón han sufrido varios accidentes en los últimos años, que provocaron inquietud entre la opinión pública y una creciente oposición a la construcción de nuevas instalaciones.

El sismo de ayer, de 6,8 grados en la escala de Richter, ocurrió a las 10.13 locales y tuvo su epicentro a 17 kilómetros de profundidad en el mar del Japón, en la costa de la provincia de Niigata, en el noroeste del país. El sismo provocó pequeños tsunamis y fue seguido por réplicas que llegaron a 5,6 grados de magnitud.

Más de 500 casas fueron reducidas a escombros por el terremoto, que se sintió también en el centro del país e hizo tambalear a varios edificios. Nueve personas -todas mayores de 70 años- perdieron la vida, más de 900 sufrieron heridas y unas 10.000 debieron ser evacuadas. Las autoridades advirtieron que la cifra de muertos podía incrementarse a medida que avanzaran los trabajos para remover los escombros en busca de sobrevivientes.

Un movimiento de similar magnitud (6,6 grados) se registró pocas horas después, a 370 kilómetros de profundidad en el mar del Japón, y fue percibido en muchas regiones del oriente del país, aunque no produjo daños.

La compañía Tokyo Electric Power Company (Tepco), a cargo de la central atómica de Kashiwazaki Kariwa, informó que el sismo había provocado un incendio en las instalaciones de suministro eléctrico y una fuga de agua con material radiactivo en uno de los reactores nucleares. Asimismo, la empresa informó que los reactores fueron cerrados automáticamente cuando se produjo el sismo, como estipulan las normas de seguridad en caso de movimientos telúricos.

El vocero de la compañía, Shouga Fukuda, dijo que la filtración estaba dentro de los niveles legales, por lo que no representa un peligro para el medio ambiente, y afirmó que ningún operario había sido expuesto a las radiaciones.

"El fuego se desarrolló en un transformador que no estaba cerca de los reactores", dijo Yasushi Hasegawa, dirigente de la compañía.

La televisión japonesa difundió imágenes que mostraban grandes columnas de humo negro desprendiéndose de la central nuclear. La humareda cubrió durante varias horas el lugar, hasta que las llamas fueron extinguidas.


Apuesta nuclear


Japón, segunda economía del mundo, prácticamente carece de recursos energéticos naturales, por lo que apuesta fuerte por los reactores nucleares, que le suministran cerca del 35 por ciento de la energía que consume, un índice que desea incrementar hasta el 40 por ciento en los próximos años. El problema es que el coloso asiático soporta el 20 por ciento de los peores terremotos que azotan al planeta, lo cual plantea un desafío para el desarrollo de las plantas nucleares.

La combinación de estos elementos explica la existencia de una estricta normativa de seguridad, que exige a todas las instalaciones soportar sismos de hasta 7,75 grados.

Las instalaciones de Kashiwazaki Kariwa albergan siete reactores, de los cuales cuatro estaban en marcha antes del temblor.

Como quedó demostrado ayer, los reactores nucleares de Japón están diseñados para detenerse automáticamente cuando se detectan terremotos. Además, suelen estar asentados sobre bases sólidas y aquellos que se encuentran cerca del mar están protegidos por barreras antitsunami.

Tras el terremoto de ayer, el gobierno puso en marcha un dispositivo de emergencia para atender a los afectados y normalizar la situación en el área. Miles de personas tuvieron que refugiarse en escuelas y albergues improvisados para pasar la noche.

El sismo paralizó el funcionamiento de los trenes de alta velocidad, destruyó puentes y provocó enormes grietas en las rutas. En la zona afectada, más de 50.000 viviendas quedaron sin suministro de gas, de agua y de electricidad.

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, que se encontraba en el sur del país en campaña para las elecciones legislativas del 29 próximo, volvió a Tokio, y desde allí se dirigió hacia la zona afectada por el sismo.

Los terremotos de gran intensidad son relativamente frecuentes en Japón, aunque no suelen provocar daños, debido a que las construcciones del país están preparadas para los temblores. El sismo más grave ocurrido en años recientes se registró en Kobe (en el oeste del país) el 17 de enero de 1995. Con una magnitud de 7,3 grados, ese terremoto causó la muerte de más de 6000 personas.

Agencias AP, AFP, ANSA y EFE

La Nación
Martes 17 de Julio de 2007

Visite también nuestros contenidos
de SEGURIDAD Y MEDICINA