Ud. está en: Noticias > Más herramientas para que los porteños separen los residuos
Más herramientas para que los porteños separen los residuos
Relanzarán un registro de vecinos voluntarios para las zonas sin contenedor
El gobierno porteño instrumentará en los próximos días varias acciones, que permitirán avanzar en la ciudad con la separación de la basura en dos clases, con el objetivo de discriminar los residuos reciclables de los no reciclables, paso indispensable para reducir la cantidad de desechos que terminan en rellenos sanitarios, según lo exige la ley de basura cero, que ya rige en Buenos Aires.
Uno de los puntos salientes del plan -explicó a LA NACION el ministro de Medio Ambiente local, Juan Manuel Velasco- será el relanzamiento de un Registro de Vecinos Voluntarios para que comiencen a dividir los residuos en húmedos (orgánicos) y secos (papel, cartón, vidrio), en aquellas zonas porteñas, que no cuentan con contenedores o que sólo poseen uno, en realidad, casi el 90% de la Capital.
Actualmente, el porcentaje de sectores cubiertos con recipientes para depositar las bolsas con basura domiciliaria varía entre el 24 y el 30%, según el área de concesión. La ciudad fue partida en seis circunscripciones para licitar el servicio de recolección. A cinco los explotan empresas privadas -Aesa, Níttida, Urbasur, Integra y Cliba- y al sexto, el gobierno porteño, mediante el Ente de Higiene Urbana.
En la mayoría de los casos existe un solo contenedor para todo tipo de basura, porque las autoridades saben que la primera batalla será lograr que los porteños se habitúen a llevar su bolsa hasta el recipiente y dejarla adentro, luego de históricamente haberla siempre apoyado sobre la vereda.
Pero, en una pequeña porción de cada zona, conviven dos contenedores: uno para residuos húmedos y otro, para secos. Allí, los vecinos ya pueden ir practicando la separación en origen y depositando los desechos discriminados.
Como parte de la campaña de difusión del nuevo sistema, mañana el jefe de gobierno, Jorge Telerman, participará de la inauguración del recipiente número 15.000. Hasta esa cifra llegará esta gestión, que cuenta entre sus principales logros el haber concretado la instalación de los primeros contenedores, un avance fundamental para una ciudad menos sucia.
Alta adhesión
Fuentes de todas las empresas coincidieron en calificar como "muy positiva" la respuesta de la gente ante el sistema y aseguraron que la adhesión al uso de los recipientes resulta altísima. Paralelamente, explicaron, bajó la cantidad de bolsas depositadas en la calle y, por lo tanto, la basura desperdigada por la rotura de las mismas.
Para sumar a las experiencias de separación de la basura a otros porteños -precisamente a los que no habitan las áreas cubiertas por doble contenedor- e ir así generando la costumbre, el gobierno porteño habilitará el Registro de Vecinos Voluntarios, como se dijo.
"En aproximadamente 10 días empezará a funcionar. Los vecinos se anotarán mediante una línea telefónica. El gobierno se encargará de conectarlos con la cooperativa de cartoneros que trabaja en el barrio para retirar los desechos reciclables. Los húmedos los dejará en el contenedor o en la vereda", indicó Velasco.
Pero eso no será todo. El Ministerio de Medio Ambiente también invitará y, transcurridos 30 días intimará, a los 2000 grandes generadores de residuos (hoteles de cuatro y cinco estrellas, edificios públicos, torres de más de 19 pisos y Corporación Puerto Madero) a cumplir con la resolución 50, que los obliga a separar en origen, desde febrero de 2005. O, en su defecto, a firmar un convenio para establecer los modos y los tiempos de adecuación al sistema.
Actualmente, sólo existe un centro verde para tratar y vender la basura reciclable recolectada. Se trata del situado en la zona atendida por el Ente de Higiene Urbana, en el Bajo Flores, en el que desempeñan tareas los recuperadores urbanos de la Cooperativa Ecológica de Recicladores del Bajo Flores (Cerbaf).
El gobierno porteño estima que, dentro de dos meses, ya funcionarán otros dos en las áreas explotadas por Níttida y Cliba. En el primero trabajarán recuperadores de las cooperativas Reciclando Sueños y Del Oeste, y en el segundo, de la cooperativa El Ceibo.
Para más adelante quedará el resto. Por la ley de basura cero, en tres años la ciudad deberá enviar un 30% menos de residuos a los rellenos sanitarios.
Por Angeles Castro
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Miércoles 8 de Agosto de 2007
Visite también nuestros contenidos
de RESIDUOS