Ud. está en: Noticias > Condenan al casino por desnudar a un empleado

Condenan al casino por desnudar a un empleado

Lo acusaban de haber robado dinero

El casino flotante de Puerto Madero fue condenado a indemnizar a un trabajador con 4000 pesos por haberlo obligado a desnudarse, junto con otros compañeros y compañeras, porque faltaban 200 pesos de una de las cajas.

El fallo fue dictado por los jueces de la Sala V de la Cámara de Apelaciones del Trabajo Julio César Simon y María García Margalejo, quienes revocaron la sentencia de primera instancia.

Entendieron que la empresa Casino de Buenos Aires realizó un "ejercicio abusivo" de la posibilidad que le da la ley de contrato de trabajo de controlar a sus empleados.

En primera instancia, la Justicia había dado la razón al casino pero al apelar, los jueces le dieron la razón al trabajador.

El hombre había demandado al casino al afirmar: "Fui objeto de hostigamiento moral puesto que, al igual que mis compañeros, fui obligado a desnudarme por completo en el habitáculo de un baño frente a dos miembros de seguridad y a exhibir mis partes íntimas".

La empresa reconoció que ese día faltó dinero y decidió hacer una investigación interna. Dijo que se registro al personal "con su anuencia y con respeto" y negó que hubiera privado de la libertad o retenido a los empleados, sino que se demoraron en su salida por la investigación.

Pero, según el voto del juez Simón, publicado por la biblioteca jurídica online elDial.com, el magistrado destacó los testimonios del compañero de trabajo de quien terminó siendo indemnizado.

Así una joven dijo bajo juramento: "Nos revisaron a todos, a las mujeres en un baño y a los hombres en otro baño... cuando nos llevaron a los baños, nosotros teníamos un uniforme verde largo y nos lo hicieron bajar. Nos revisaron dos chicas de seguridad. Yo no pedí que me revisaran y en realidad nos pusieron adentro el baño y nos dijeron «tenemos que revisarlos»".


Declaración


Otro compañero de trabajo apoyó su relato: "Hubo un faltante de dinero... faltaron 200 pesos y, al terminar el horario de trabajo, nos revisaron a todos, nos llevaron al baño y nos hicieron desvestir. El personal de seguridad nos revisó en los baños, no había ninguna autoridad pública durante este episodio, no nos pidieron autorización para ser revisados, ninguno de los empleados solicitó ser revisado. Nosotros nos quedamos en la bóveda revisando la diferencia y nadie salía hasta no encontrarla y, como no se encontró, nos llevaron al baño para revisarnos."

Estos testimonios bastaron para que la Justicia entendiera que "la conducta de la demandada constituyó un ejercicio abusivo de la potestad de control que le otorga" la ley. "La patronal menoscabó la dignidad del trabajador", dijo el juez e impuso la condena de 4000 pesos.

Por Hernán Cappiello
De la Redacción de LA NACION

La Nación
Jueves 16 de Agosto de 2007

Visite también nuestro buscador
de LEGISLACIÓN