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Dos viaductos no tienen sistemas contra incendio porque los robaron

En el Carranza se llevaron hace casi un año los 20 extinguidores. Y en el de Libertador desaparecieron los 12. Los vecinos reclaman más seguridad ante posibles accidentes. La Comuna promete que los colocará.

Por las avenidas del Libertador y Cabildo ingresan diariamente a la Ciudad 58.000 vehículos. La mayoría se acerca al Centro a través de los viaductos Libertador y Carranza, dos túneles pensados para agilizar el tránsito. Sin embargo, si alguno de esos autos sufriera un incendio bajo nivel, habría un serio problema: ninguno de los dos pasos tiene sistemas anti-incendio, porque se los robaron y aún no fueron repuestos.

Clarín pudo confirmar que las mangueras y los rociadores en ambos viaductos son apenas recuerdos, y que en su lugar, vacíos, están los espacios cuadrados que las contenían. Sólo sobreviven los grifos donde se conectaban las mangueras y los parantes de metal, evidentemente violentados. Eran 20 equipos en el Carranza y 12 en el túnel de Libertador, la mitad de cada lado.

El caso del Carranza parece ser el más grave, porque ya pasó casi un año desde el robo. Alejandro Pérez, de la Asociación Civil Participar, contó: "En octubre de 2006 fueron robadas las 20 mangueras. En abril le enviamos una nota a la Ciudad reclamándole que los repusieran. Nos respondieron que habían tenido un problema con la empresa que se encargaba del mantenimiento, pero que para mayo lo iban a solucionar. Seguimos esperando. Es necesario que repongan los equipos cuanto antes, y que coloquen las medidas de seguridad para que no vuelvan a robarlos".

En un comunicado que publicó en su página web, la Asociación Participar se pregunta: "¿Es necesario que suceda una catástrofe para que el Gobierno restituya los materiales vitales para la seguridad de sus ciudadanos?".

La ausencia de las mangueras es un capítulo más de la negra historia del viaducto Carranza, construido bajo las vías del ferrocarril Mitre. En 1990, el secretario de Obras Públicas municipal, Raúl Kalinsky, anunció la apertura del túnel, y estimó que lo terminarían en 18 meses. Pero la obra comenzó dos años después.

En 1994 el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza para reducir las tareas, pero el entonces intendente Jorge Domínguez la vetó. Finalmente, el 23 de agosto de 1995, y con un costo casi cinco veces mayor al anunciado, fue inaugurado: un año y medio después ya hubo que repararle el asfalto. En el ínterin, los comerciantes de la zona sufrieron pérdidas cuantiosas, porque la obra había dejado al lugar sin tránsito.

En el Ministerio porteño de Espacio Público informaron que tomaron a su cargo el mantenimiento integral de ambos viaductos hace un año, porque antes dependía de otras áreas del Gobierno. Decidieron empezar por recuperar el asfalto, las luces y las bombas contra inundaciones. Quedó pendiente la reposición de las mangueras, porque primero tenían que hacer un estudio para ver cómo funcionaba el sistema contra incendios. "Ese trabajo está por terminar, y por eso colocaremos las mangueras en los próximos días", agregaron.

Pablo Novillo
pnovillo@clarin.com

Clarín
Martes 22 de Agosto de 2007

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