Ud. está en: Noticias > "Con fuertes controles y duras multas, bajó 50% la mortalidad en choques"

"Con fuertes controles y duras multas, bajó 50% la mortalidad en choques"

Seguridad vial: El gobierno de Nueva Zelanda quiere exportar su exitoso plan contra los accidentes de tránsito

Aprincipios de los 90, en Nueva Zelanda, un país de cuatro millones de habitantes, unas 850 personas morían al año en accidentes de tránsito. El Gobierno lanzó entonces una agresiva campaña de prevención, que logró reducir esa cifra a menos de la mitad.

Claves de un plan

"El exceso de velocidad es el más grande asesino en el tránsito", dice Dave Cliff. En Nueva Zelanda, según explica, se la persigue severamente y ésa es la principal razón por la que las cifras de muertos en accidentes bajan, mientras aumenta la población y el número de autos poderosos en las calles y rutas. Entre las pautas más importantes para combatir el exceso de velocidad figuran:

A aquel que tiene tres multas por este motivo en un lapso de dos años, se le suspende la licencia por tres meses.

Si alguien supera el límite de velocidad por más del 50% (por ejemplo, el que anda a más de 75 kilómetros por hora en una calle que tiene como tope 50) se le retira el auto y la licencia en el mismo momento en que es multado.

Si alguien es sorprendido manejando mientras tiene la licencia suspendida, se le retira el auto y es arrestado.

Se han identificado las zonas de alto riesgo, en las que la Policía controla especialmente la velocidad con la ayuda de radares, láser y cámaras de TV.

El jefe de la Policía de Tránsito neocelandesa, Dave Cliff, llegó a Buenos Aires para contar la experiencia en las jornadas preparatorias del Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito, que comienza hoy. Aprovechó, además, para conversar con el diputado nacional macrista Eugenio Burzaco, coordinador del área de seguridad del electo Gobierno de la Ciudad, la posibilidad de establecer un acuerdo de cooperación. Cliff charló ayer a Clarín en la embajada neocelandesa en Buenos Aires.

- ¿Cuáles fueron los puntos más importantes del plan?

-Fuertes controles y multas muy duras. Para ello se fijaron tres objetivos principales: que no manejen los que tomaron alcohol, que se respeten los límites de velocidad y que se utilice cinturón de seguridad. Para conseguirlo se hizo una importante y duradera campaña de publicidad y se puso el acento en la efectividad de las sanciones. Quien es multado tiene 28 días para pagar y si no lo hace sufre consecuencias muy severas.

- ¿Cómo se controla y se sanciona al que maneja alcoholizado?

-Cuando se hace un control se estaciona un micro al costado de un camino y todos los conductores que pasan son testeados. La prueba dura pocos segundos, porque se hace con un sensor que registra el nivel de alcoholemia cuando la persona habla. La sanción mínima es de seis meses de suspensión para manejar y las multas son muy altas, pueden llegar hasta el equivalente a 40.000 pesos argentinos. El que reincide puede ser condenado a dos años de cárcel.

- ¿Estas normas son populares en la sociedad?

-Muy populares. Hay un reclamo muy fuerte de que estas leyes sean aplicadas. Y un punto me parece importante es que los 8.200 policías de tránsito que tiene Nueva Zelanda son conscientes de la importancia que tiene su trabajo para salvar vidas.

- ¿Qué le llama la atención del tránsito de Buenos Aires?

-Me sorprendieron varias cosas: ver a tantos motociclistas y ciclistas sin casco, la velocidad a la que van los autos en la autopista que viene del aeropuerto y los riesgos que asumen los peatones al cruzar las calles por cualquier lugar.

Daniel Gutman
dgutman@clarin.com

Clarín
Martes 22 de Agosto de 2007

Visite también nuestros contenidos
de SEGURIDAD Y MEDICINA