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Cuestionó la Sigen el manejo de fondos en el área nuclear

Es por un presunto desvío de $6 millones vinculados con la obra de Atucha II

El máximo organismo de control interno del Gobierno, la Sindicatura General de la Nación (Sigen), presentó ayer un informe que cuestiona a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) por el manejo de fondos destinados a brindar capacitación para terminar la central atómica Atucha II.

La CNEA recibió seis millones de pesos para colaborar con este proyecto nuclear, una obra que lleva 30 años en construcción, pero decidió tercerizar el servicio y transfirió el dinero y las obligaciones a Dioxitek S.A. En rigor, esta empresa no es un auténtico "tercero": pertenece a la CNEA en un 99 por ciento.

Tres jueces federales investigan si esta subcontratación fue una maniobra para defraudar al Estado y el informe que acaba de terminar la Sigen corrobora varias de las sospechas de la Justicia: advierte que se pagaron compras que no habían sido debidamente certificadas, que se contrató a personal en violación del contrato, que se alquiló un inmueble al más caro de los oferentes y que se remodelaron oficinas sin licitación.

Además, observa que se pagó una factura por más de 200 mil pesos sin explicar cómo se determinó ese monto y que se transfirieron los fondos a una cuenta bancaria que no era la "cuenta específica" que correspondía utilizar, entre otras irregularidades.

La CNEA aceptó sin discutir muchos de estos cuestionamientos.

El mes pasado, la Sigen había remitido un informe preliminar al presidente de la Comisión de Energía Atómica, José Abriata, en el que le pedía una respuesta a las irregularidades descubiertas. La CNEA respondió con dos notas -según refiere la Sigen-, una del 29 de octubre y otra del 12 de noviembre últimos.

"Se aceptan las observaciones", respondió la CNEA a la mayoría de los ítems. Además, anunció "la inminente apertura de las investigaciones sumarias o sumarios, según corresponda" para deslindar responsabilidades, y advirtió que todavía no aceptó las rendiciones de cuentas de Dioxitek.


Un mecanismo peligroso


En las recomendaciones finales, el informe de la Sigen pidió a la CNEA que en el futuro se "abstenga de ejecutar convenios o concretar egresos a través de terceros" y advirtió sobre el peligro de la tercerización.

Además, sostuvo que en este caso ni siquiera "se obtuvieron fundamentos suficientes para establecer la conveniencia de recurrir a Dioxitek S.A. para transferir y ejecutar los fondos".

Según la Sigen, la CNEA violó la cláusula de confidencialidad que había firmado, que la obligaba a "no revelar a terceros la información y documentación generada durante la ejecución del convenio".

Para defenderse de esta imputación, la CNEA recurrió a su profunda relación con Dioxitek. Recordó que el 99% del capital de la empresa le pertenece y que los funcionarios de la Comisión fiscalizan y administran Dioxitek. Esta explicación no conformó a la Sigen.

"Con este tipo de operatoria, mediante la cual CNEA tramita la contratación de bienes y servicios a través de una sociedad de la cual es accionista, no se garantiza que las mismas se efectúen siguiendo las normas y procedimientos que rigen la CNEA", advirtió.

Por Paz Rodríguez Niell
De la Redacción de LA NACION

La Nación
Miércoles 21 de Noviembre de 2007

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