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Drama ecológico: cuatro kilómetros de playas empetroladas en Chubut

Creen que un barco perdió parte de su carga. Hay 500 aves marinas muertas.

Un derrame de petróleo de cuatro kilómetros de extensión podría provocar un desastre ecológico en la zona de Caleta Córdova, en la ciudad chubutense de Comodoro Rivadavia. Por eso, el Gobierno provincial, la secretaría de Ambiente de la Nación y entidades ecologistas pusieron en marcha un"plan de contingencia" para detener el derrame en la costa y evitar mayor mortandad de aves marinas, cuyo número ascendía ayer a medio millar.

El derrame comenzó a detectarse el miércoles por la noche. Pero ayer se hizo más notorio. Las autoridades están seguras de que se debió a pérdidas en algún barco de transporte de petróleo pero hasta ayer ninguno había reportado haber tenido algún accidente en sus bodegas.

Caleta Córdova es el lugar donde funciona la denominada "mono boya", una especie de manguera gigante que ingresa al mar y que conduce el petróleo a los barcos. En la "mono boya" no se detectó ninguna avería.

Las autoridades tienen la certeza que se trató de pérdidas en algún barco pero que sus responsables no lo denunciaron.

A pesar de que se efectuó una inspección aérea y de que se revisaron los cascos de los buques amarrados en el puerto, no pudo establecerse aún el origen o causas del derrame. Por eso, el gobierno de Chubut solicitó el estudio de imágenes satelitales de la zona, de los últimos días, para poder desentrañar cuál fue el origen del siniestro.

Al rescate de la fauna marina
"En los sitios de extracción y transporte de petróleo, por más buena intención que exista, a veces las cosas no salen como uno espera. Entonces hay que estar preparado para mitigar los impactos sobre el ambiente con gente entrenada, instalaciones, etc. Esta vez, por suerte, hubo una respuesta articulada", dice Guillermo Caille, biólogo marino y coordinador de las áreas técnicas de la Fundación Patagonia Natural.

En este caso, contó, y hasta el momento, "la fauna afectada son aves, un grupo que nuestra gente está recuperando confinándolas en corrales". El primer paso es hidratarlas, alimentarlas, evitar que se mojen otra vez -el petróleo afecta la impermeabilidad natural de las plumas- y, luego, el lavado. El proceso puede llevar unos dos meses.

"Si todo va bien, el número de aves afectadas sería más bien reducido -explicó-. Habrá que analizar si son necesarias acciones de remediación en las playas. Quedará, dice Caille, establecer quién es el responsable, para que asuma los costos.


Un antecedente: Magdalena
Las aguas del Río de la Plata sufrieron en enero de 1999 el impacto de un gigantesco derrame de petróleo. Frente a las costas de Magdalena, se volcó un cargamento de la empresa Shell. Cayeron en esa ocasión 5,3 millones de litros de petróleo crudo.

La ministro de Ambiente de la provincia, Mónica Raimundo, pidió a la dirección de Terminales Marítimas Patagónicas el registro de la salida de barcos cargueros de los últimos 10 días.

Además, la funcionaria cuestionó "la responsabilidad social de las empresas. Generalmente todas las empresas se manejan con imágenes satelitales, por lo que creemos que el derrame fue detectado antes".

La provincia está trabajando con imágenes satelitales para saber quien es el responsable. Por su parte, el presidente de la Asociación Vecinal de Caleta Córdova, René Tula, calificó al hecho como "una tragedia ecológica" y comentó que el barco carguero "Arturo Illia" sería el responsable del derrame. Pero esto aún no pudo ser confirmado.

No es la primera vez que se produce un hecho de esta naturaleza en Caleta Córdova. El anterior derrame fue en 2003. Pero no tuvo estas dimensiones.

Por otro lado, las autoridades quieren saber, a través de las imágenes satelitales, si el derrame también se prolongó mar adentro. Eso podría traer aparejado una importante mortandad de peces.

La provincia recibió la ayuda inmediata de la Secretaría de Ambiente de Nación, que envió un equipo para medir y tratar de remediar el impacto del derrame.

En tanto, grupos ecologistas comenzaron a trabajar para evitar una mayor mortandad de aves marinas, las principales afectadas por el derrame.

Se estima que ya murieron unas 500 y se está tratando de salvar a otras 200 que fueron rescatadas en la playa.

Los primeros voluntarios en llegar fueron de la Fundación Patagonia Natural, la que también aportó expertos en este tipo de siniestros ecológicos. La primera fase es la de controlar el derrame para que no se siga expandiendo. Después, las autoridades quieren detectar a los responsables.

Por: Carlos Guajardo
Fuente: CHUBUT. ESPECIAL

Clarín

Viernes 28 de Diciembre de 2007


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