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Papeleras: incidente en el corte de ruta de Colón

La Gendarmería frenó una pelea entre turistas y asambleístas

PARANA.- El corte de ruta por 24 horas que los asambleístas de Colón realizan cada fin de semana para protestar contra la pastera Botnia registró un episodio de tensión en la madrugada del domingo. La decisión de un automovilista de ingresar en territorio argentino, desde Paysandú, y la de los asambleístas de impedírselo terminaron en un forcejeo que incluyó la intervención de personal de la Gendarmería para poner fin al encontronazo.

"Un automovilista estaba totalmente alterado y empezó a tirar los tachos que usamos como barricada", narró Silvia Echeverría, una de las organizadoras principales de las acciones de la Asamblea Popular de Colón. Contó que el hecho, que adquirió cierta repercusión, es moneda de todos los días. "Nunca faltan los viajeros que hacen saber su malestar por el corte y la espera prolongada", confesó.

Pero en la madrugada del domingo, el enfrentamiento entre asambleístas y turistas llegó a un preocupante pico de tensión cuando un viajero argentino fue informado de que no podía seguir transitando por la ruta 135 hasta las 19, hora prevista para poner fin al piquete. El hombre se resistió a amanecer en la ruta y esperar a que transcurriera toda la tarde para retomar su viaje.

"Al señor se le sumaron otros automovilistas que estaban esperando en el corte. La discusión se puso tensa y en ese momento me golpearon con un tacho en una mano. Automáticamente se me inflamó la muñeca", narró la asambleísta. "Lo importante es que no pudieron quebrar nuestra resistencia y debieron quedarse del otro lado", se alegró.

La Gendarmería Nacional tuvo que intervenir para que el enfrentamiento no pasara a mayores.


El calor pudo más


Finalmente los asambleístas de Colón ayer levantaron el corte de la ruta 135 dos horas antes de lo previsto y eso devolvió la natural dinámica a la carretera internacional.

A las 17, el sol golpeaba impiadoso hasta convertir el pavimento en un merengue negro, y un centenar de personas varadas se disputaban, bajo los árboles, el poco aire que se desprendía del movimiento de sus hojas.

"Decidimos levantar el corte porque hace como 68 grados a la sombra -exageró la asambleísta Echeverría- y hay muchas familias, algunas con bebés, que están esperando cruzar desde las cuatro de la mañana, todas amontonadas como vaquitas."

Sin embargo, hasta las 17 las cuestiones humanitarias se limitaban a casos de delicadeza comprobada, como el traslado de un enfermo, en ambulancia, desde el territorio uruguayo hasta la colonia sanitaria de Villa Libertador San Martín, en Entre Ríos. En esa ocasión los asambleístas de Colón que se suman a la lucha contra la permanencia de la fábrica de pasta de celulosa Botnia abrieron el paso.

Eso entusiasmó a más de un automovilista que esperaba el milagro, para enterarse prontamente de que el paso era sólo excepcional.

"Los camioneros son los más pacientes; ellos llegan y estacionan sabiendo que no tienen otra chance que esperar", agregó la asambleísta consultada por LA NACION.

Pero ayer la concentración de vehículos en la caliente ruta fue notablemente superior a otras veces por el regreso de turistas que fueron por el fin de semana a Uruguay. El calor se hizo insoportable y los asambleístas, afectados también por las altas temperaturas, decidieron liberar el paso.

La denominada Asamblea Popular de Colón continuará hoy con el corte diario de dos horas, que se extiende entre las 20 y las 22. Y ese programa se repetirá hasta el viernes.

Por Jorge Riani
Para LA NACION

La Nación
Lunes 18 de Febrero de 2008

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