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Alertan sobre los residuos del aceite de cocina

Denuncian que es reciclado a gran escala y proponen normas para fomentar su uso como biocombustible.

Un informe realizado por la Fundación Biocoms concluyó que el sector gastronómico de Capital Federal desecha unas 18 mil toneladas anuales de aceite, que podrían reciclarse para la producción de biocombustible.

El documento señala que los residuos de aceite que eliminan grandes hoteles y restaurantes son recolectados por empresas que revenden el producto para distintos fines.

Si bien en algunos casos el aceite reciclado sirve de materia prima para productos de perfumería y de limpieza, también regresa ilegalmente al mercado como alimento.

De acuerdo con el estudio, en el Gran Buenos Aires existen al menos tres establecimientos clandestinos que se encargan de adulterar grandes cantidades de desechos para ser puestos a la venta como aceites comestibles nuevos.

Esta actividad es muy rentable, pero puede ocasionar grandes riesgos para la salud del consumidor, al poner en circulación un producto de baja calidad, sin controles y altamente cancerígeno.

Sin políticas ni regulación. La falta de legislación que regule esta actividad permitió, según el estudio, el surgimiento de un mercado negro de compra y venta de aceites usados, en el que los acopiadores clandestinos recolectan los desechos, los limpian de restos sólidos y luego los mezclan con aceites nuevos.

De esta manera, obtienen la materia prima a un mínimo costo, lo que les permite vender el producto por debajo del precio del mercado y de manera ilícita, sin ningún control estatal.

Tampoco parece haber voluntad para diseñar políticas que permitan reciclar el aceite y volver a utilizarlo con fines útiles, sostienen los autores.

En Villa María, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y las Cooperativas 15 de Mayo y Coplyco, concesionarias de agua y cloacas de esa ciudad y de Villa Nueva, todavía no han puesto en marcha un proyecto presentado hace un año y medio, con el que buscaban recolectar cerca de 20 mil litros mensuales de aceite.

La propuesta permitiría evitar la contaminación en las cañerías del sistema y proveería a la UTN de material para la producción de biodiésel, que luego podría ser aprovechado por las propias cooperativas.

El impacto ambiental. Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la defensa del Medio Ambiente, explicó que una de las consecuencias más importantes de los residuos del aceite que se elimina por las cloacas es la reducción del intercambio de oxígeno del agua.

Sin embargo, mostró reparos frente a la opción de su utilización para producir biocombustible.

“Si se puede reciclar algo que se descarta, la idea es bárbara. Pero es necesario que para evitar un impacto no exista otro impacto mayor. Es una excelente idea mientras se use sólo aceite de cocina y no se mezcle con otros aceites o productos derivados de la soja”, aseguró Montenegro.

Según estimaciones de la Cámara Aceitera de la República Argentina, el consumo de aceite en el Gran Buenos Aires podría llegar a las 55 mil toneladas, incluyendo consumo familiar y comercial.

Biocoms trabajó en línea con la Universidad Austríaca de Gartz. En la capital de ese país se instalaron 150 mil tambores para recolectar el aceite usado.

La Voz del Interior
Lunes 25 de Febrero de 2008

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