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Se fue un funcionario de Macri, a cargo de la recolección de basura

El Gobierno de Mauricio Macri se quedó ayer sin su subsecretario de Higiene Urbana, nada menos que el funcionario que maneja el área de la recolección de basura, tema central para cualquier administración porteña. Gustavo Grasso, dirigente desde hace varios años de Compromiso para el Cambio, el partido fundado por Macri, fue despedido por su superior, el ministro de Ambiente y Espacio Público, Juan Pablo Piccardo. El lunes, el vocero de Grasso le había asegurado a este diario que su jefe no renunciaría.

"Había diferencias entre ambos, no en las políticas a encarar, sino en las formas de instrumentarlas", fue toda la información que ofreció la vocera del ministro Piccardo, quien no respondió el llamado de este diario. Cerca de Grasso, quien tampoco quiso hablar, mencionaron "diferencias de estilo". Anoche, el vocero de Macri, dijo que la renuncia era "por motivos personales". El caso es que en el ámbito del mismo ministerio ya había renunciado hace algunas semanas el director general de Reciclado Urbano, Pablo Fornieles, quien se encargaba de las negociaciones con los cartoneros para que desalojaran plazas ocupadas.

Entre los temas que estaba trabajando Grasso figuran los pliegos de licitación para renovar las concesiones de recolección de basura. Los actuales contratos, que están en vigencia desde 2005, cuando el jefe de Gobierno era Aníbal Ibarra, vencen en febrero del año próximo.

Se trata del contrato más importante que tiene el Estado porteño en términos económicos: hoy se pagan unos 30 millones de pesos al mes a cinco empresas. La idea de Grasso era hacer concesiones por más de cinco años. Ese tipo de contratos, según la Constitución porteña, deben ser sometidos a aprobación por parte de la Legislatura.

A Grasso le gustaba decir que él reconocía como jefe a Horacio Rodríguez Larreta, el poderoso jefe de Gabinete de Macri. Sin embargo, ayer, varias fuentes consultadas en el Ministerio de Ambiente y Espacio Público lo ponían en duda y señalaban que Rodríguez Larreta no lo defendió. Alguien recordó, además, que Macri tampoco hizo nada para protegerlo en 2005, cuando Grasso fue propuesto para un cargo en el directorio del Banco Ciudad y la Junta de Etica de la Legislatura lo objetó porque tenía una causa judicial por estafa, en su actuación como empresario.

Ayer no se dio ninguna información sobre quién sucederá a Grasso. Aunque sonaba el nombre de Alberto Termine, director general de Limpieza y cercano a Grasso en las épocas de CPC, y también el de Eduardo Terreni, a cargo del Ente de Higiene Urbano. El legislador Eduardo Epszteyn -ex funcionario de Aníbal barra que se ocupó de la firma de los contratos de basura hoy vigentes- criticó que "Grasso, tenía antecedentes en temas financieros, pero no en áreas ambientales" y dijo: "Lo único que falta es que Macri nombre ahora en el cargo vacante a algún ex gerente de su empresa Manliba", en referencia a la firma que recolectaba la basura en la época del intendente Carlos Grosso.

Clarín
Miércoles 16 de Abril de 2008

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