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Difícil situación en la cordillera y las cenizas ya llegaron a la costa
Por efecto del viento, los residuos volcánicos cruzaron toda la provincia
La ceniza siguió ayer castigando duro a la cordillera en Chubut. Y por el viento del oeste, los residuos de la erupción del volcán chileno Chaitén ya llegaron a la zona costera. Es decir: cruzaron a lo ancho toda la provincia. En Trelew, Rawson y Puerto Madryn se notó ayer la presencia del fenómeno. Aunque a una altura considerable, tapó los rayos solares durante todo el día. La caída de ceniza fue leve pero comenzó a notarse. Sobre todo al atardecer, cuando un tramo de la ruta nacional número 3, a la salida de Trelew hacia el sur, estaba prácticamente intransitable porque la visibilidad era nula.
Efectos en la gente, la flora y la fauna "Vamos a tener que acostumbrarnos a convivir con este fenómeno", dijo ayer Oscar Martínez, geólogo de la Univervidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Para el experto, "pasará bastante tiempo antes de que la ceniza se retire en forma definitiva". Sobre los efectos para la salud: "Si se respira es perjudicial, y el polvo fino es más peligroso, se trata de partículas de vidrio muy finitas que causan daño en las mucosas". La ceniza volcánica también puede traer problemas para la fauna. Las aguadas se llenan del polvo y los animales no pueden tomar agua. Además, tapan el pasto con el que se alimentan. En cuanto a la flora, la ceniza actúa como un fertilizante. |
En la cordillera la situación era más delicada. Las clases siguen suspendidas en Esquel, Trevelin y Corcovado, sobre todo para preservar la salud de los chicos. Por el momento no hay complicaciones sanitarias y tampoco falta agua potable, según confirmó ayer a Clarín el director de Defensa Civil Evaristo Melo. Lo mismo hizo el gobernador Mario Das Neves. "La situación está controlada. El plan de contingencia marcha a la perfección y no tendremos problemas con el agua ni con ningún servicio", explicó el mandatario.
La ceniza volcánica cayó con intensidad, pero no hizo falta cortar rutas. Aunque la recomendación es circular con precaución y sólo de día. En Esquel y Trevelin, el tránsito de autos particulares es nulo.
Las autoridades ratificaron que el polvo no es tóxico pero puede tener algunas consecuencias en la gente: irritación en los ojos y problemas bronquiales. Por eso se recomienda el uso de barbijo.
Además de Esquel, Trevelin y Corcovado, la caída de ceniza volcánica afectó también a la zona de Lago Rosario, donde vive una comunidad mapuche, y a un sector del Parque Nacional Los Alerces, donde provocó la rotura de la usina que produce energía en todo el parque.
La ceniza volcánica llegó como consecuencia de la erupción del volcán Chaitén, ubicado en el pueblo del mismo nombre en la provincia chilena de Palena. La erupción se produjo el viernes por la mañana. El volcán llevaba miles de años sin actividad. Está ubicado a unos 100 kilómetros de Esquel, en línea recta, y a 80 de Corcovado, las dos localidades de Chubut más afectadas por este fenómeno.
La caída de la ceniza provocó trastornos en las comunicaciones. Los aeropuertos de Comodoro Rivadavia, Madryn y
Trelew no recibieron vuelos. Y el de Esquel permaneció cerrado por falta de visibilidad.
La empresa Aerolíneas Argentinas decidió cancelar el servicio a esas ciudades de Chubut por el daño que la ceniza volcánica puede causar a las máquinas. La ceniza es corrosiva para los motores de los aviones, los daña, como puede suceder con los vehículos y vidrios de ventanas en función de que el material que cae actúa como una lija.
Ante la falta de aviones, los servicios de micros de larga distancia que operan desde las terminales de Trelew y Puerto Madryn resolvieron anoche reforzar con servicios adicionales sus frecuencias hacia el norte del país, especialmente a Buenos Aires.
En tanto, desde ayer muchos ciudadanos chilenos comenzaron a cruzar la frontera. El escuadrón 36 de Gendarmería Nacional de Esquel atendió a decenas de familias que trataban de buscar un lugar más seguro para pasar estos días. En esa ciudad, la lluvia de cenizas tapó el cielo y hacia la noche la visibilidad era casi nula, incluso en las calles del centro.
Por: Carlos Guajardo
Fuente: CHUBUT.ESPECIAL
Clarín
Martes 6 de Mayo de 2008