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La nube de cenizas volcánicas llegó a la Capital y suspendieron vuelos
Anoche se ubicaban a más de 11.000 metros de altura. Dicen que no afectarán a los porteños. Las aerolíneas American y United cancelaron vuelos desde y hacia EE.UU. En Chile temen que el Chaitén sufra un colapso masivo.
Las cenizas del volcán Chaitén, que entró en erupción hace una semana, enturbiaron ayer el cielo de Buenos Aires. Pero quedaron suspendidas en niveles medios y altos de la atmósfera, y se asegura que no tendrán efectos adversos para los porteños.
| Anunciaron que habrá ayuda para Chile La Argentina enviará combustible y agua a Chile, para colaborar con la zona afectada por la erupción del Chaitén. Lo anunció ayer el vicepresidente Julio Cobos, tras reunirse en Bariloche con el ministro de Defensa chileno, José Goñi, quien está coordinando la respuesta a la emergencia. Cobos agregó que se estudia la posibilidad de evacuar por Chubut hacia la Argentina el ganado de los campos cercanos al volcán (unas 51.000 cabezas), para regresarlos a Chile por el paso fronterizo Cardenal Samoré, en Neuquén. Ayer, Bariloche amaneció pintada de blanco; pero esta vez no fue por una nevada, sino porque finalmente llegó parte de la nube de cenizas que en los últimos días había esquivado a la ciudad. Pero la precipitación no fue intensa, y las clases fueron suspendidas sólo por la mañana. Durante el día, muchos vecinos llamaron a las radios locales, enojados por que las autoridades esperaron a que cayeran cenizas para informar cómo protegerse. En El Bolsón, unos 130 kilómetros al sur de Bariloche, la acumulación de cenizas es mucho mayor y siguen suspendidas las clases. No obstante mejoró el panorama, y por la tarde Aguas Rionegrinas informó que el agua de red volvió a ser potable. La nube de cenizas volvió a posarse sobre Bahía Blanca, pero esta vez el fenómeno se percibió sobre todo en el cielo: a la segunda jornada sin vuelos se sumó el color ocre que tuvo el sol durante todo el día. Los expertos dijeron que la situación seguiría unos días más, aunque se esperan vientos del nordeste que empujarían la nube hacia el centro de la provincia. INFORMES: AGENCIAS BARILOCHE Y BAHIA BLANCA Otros menesteres Oscar Finkelstein A diferencia del humo que padecimos semanas atrás por la quema de pastizales en el Delta, la nube de cenizas que pudimos advertir ayer a la tarde en Buenos Aires -con la dimensión mediática que eso implica- sólo puede ser atribuida a la naturaleza. Una buena oportunidad para recordar que no es necesaria la pesada mano del hombre para desencadenar catástrofes. Que a veces este maltratado planeta, solito, se las arregla bastante bien. Y entonces nosotros bien podríamos dedicarnos a menos perjudiciales menesteres. |
Por la tarde, la Fuerza Aérea y las aerolíneas que operan los destinos de cabotaje analizaron los reportes de las aeronaves en vuelo, y decidieron que no existía riesgo en el área metropolitana. "Por ser zona de aproximación, cuando los aviones llegan acá, se hallan mucho más bajos" que la nube, explicó el jefe de prensa de la Fuerza Aérea, vicecomodoro Fernando Rubio. Unicamente continúan suspendidos los vuelos a Esquel, Bariloche, Trelew y Bahía Blanca.
No obstante, las casas centrales de dos compañías estadounidenses decidieron cancelar los despegues de ayer -American Airlines, 4 vuelos, y United Airlines, dos-, y los aterrizajes de hoy.
El Chaitén, situado en territorio chileno, recrudeció su actividad desde el miércoles por la noche, cuando hubo nuevas explosiones con descargas eléctricas. Ayer a las 16 hubo una emanación menos gaseosa, que por media hora permitió divisar el volcán, que permanece casi todo el tiempo tapado por la pluma de cenizas.
Los expertos del Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile temen el colapso masivo de la columna de cenizas, con erupción de piedras incandescentes en todas las direcciones.
Tras las explosiones del martes, "parte de la nube cayó a unos 500 kilómetros, se desplazó cercana a la superficie y afectó el nordeste de Río Negro", informó a Clarín Marta Castro, difusora de turno del Servicio Meteorológico Nacional. La nube que ayer se extendió sobre el nordeste bonaerense -incluida la Capital- "probablemente sea parte de esas erupciones, que ha quedado suspendida en los niveles medios, entre 3.000 y 4.000 metros de altura", agregó.
De mucho menor densidad que en la Patagonia, la nube de cenizas sobre Buenos Aires fue ascendiendo a lo largo de la jornada, y anoche se hallaba a unos 11.500 metros de altura, según actualizó el vicecomodoro Rubio. Fue escaso el polvillo grisáceo que cayó sobre la ciudad y, como en las próximas 48 horas el Servicio Meteorológico prevé que se mantengan las actuales condiciones, tampoco se espera que se precipite en mayor cantidad.
Por la tarde, especialistas de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad dieron a conocer un diagnóstico, en el que se asegura que "la prevalencia de un anticiclón y el incremento persistente de la presión atmosférica en el Río de la Plata bloquean para los próximos dos días el ingreso de ceniza volcánica en la superficie de la Ciudad".
El informe fue elaborado por especialistas del Programa Gestión y Análisis de Riesgos Ambientales de la Agencia, con datos del Servicio Meteorológico, publicaciones de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, y otras fuentes internacionales de imágenes satelitales. El Gobierno de la Ciudad anunció que cada 24 horas actualizará el reporte, haciendo foco en la evolución del fenómeno y su eventual impacto en la Ciudad.
Por su parte, el Ministerio de Salud porteño precisó que "la cantidad de cenizas que llegará a la Ciudad de Buenos Aires no presenta riesgo tóxico, aunque algunas personas pueden sufrir irritación de las mucosas (ojos, fosas nasales y boca) y de la piel, de acuerdo con la cantidad de partículas que transporte" el viento.
Clarín
Viernes 9 de Mayo de 2008