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Estrategia oficial para debilitar al agro

El objetivo es vaciarlo de argumentos

Los riesgos de desabastecimiento y la creciente violencia en las rutas no cambiaron los planes de la Casa Rosada. El gobierno de Cristina Kirchner sólo apuesta por estas horas a dejar sin argumentos los reclamos de los ruralistas, y por eso instaló desde ayer una campaña mediática para mostrar que "cumple" con los compromisos que ya firmó con el campo.

Ayer, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, anunció, en conferencia de prensa, la liberación de un millón de toneladas de trigo para la exportación, y dijo que era en "cumplimiento de lo acordado" con los dirigentes agropecuarios en las primeras reuniones, cuando comenzó el conflicto.

Además, la Casa Rosada, a través de la Oficina de Control Comercial Agropecuario (Oncca), que dirige Ricardo Echegaray, trabaja para presentar, posiblemente pasado mañana, el envío de 1500 toneladas de carne correspondientes a la cuota Hilton y pedirá a los exportadores que manden aún más cantidad, según informó una fuente que depende de la Oncca a LA NACION.

Por otra parte, también saldrán en las próximas horas 24 millones de pesos en concepto de compensaciones para los tamberos, otro de los reclamos que viene planteando el campo desde que comenzó la crisis.

Así, la estrategia de la Casa Rosada es blindar a la Presidenta de las críticas de los ruralistas y vaciarlos de contenido en sus reclamos. Si algo hicieron ayer el jefe de Gabinete, el titular de la Oncca y el ministro de Economía, Carlos Fernández, en la conferencia en la que anunciaron los avances en trigo, fue destacar la palabra "compromiso". Los tres la repitieron con la intención de mostrar al Gobierno como el que cumple, y al campo, como un sector insaciable en sus pedidos.

La jugada del Gobierno comenzó, en rigor, el lunes, con el anuncio de la Presidenta de que la suba en las retenciones a la soja financiará el nuevo programa de redistribución social. A partir de allí saldrán a mostrar los avances en cada rubro agropecuario.

Para eso, ya hay contactos de Alberto Fernández con segundas líneas ruralistas, discretas y guardadas bajo estricto silencio. Eso busca, más que nada, dividir a la dirigencia agropecuaria. Tanto desde la Jefatura de Gabinete como desde el Ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido, desmintieron que fuese este último quien estuviera llevando a cabo negociaciones con el campo.


Diálogo


En este escenario, el Gobierno esperará unos días para convocar formalmente a la comisión de enlace de las cuatro entidades. "Vamos a seguir gestionando sin nuevos acuerdos porque el Gobierno ya le dio mucho al campo", dijo un funcionario a LA NACION. En lo más alto del poder evalúan que una reunión en este momento sería contraproducente porque la dirigencia rural no se conformará.

La Casa Rosada tampoco enfrentará directamente al campo. Lo que quiere es no darle argumentos para nuevas protestas. Ayer mismo el jefe de Gabinete insistió en aclarar que el Gobierno les exigía "sensatez" a los transportistas de cereales que cortan rutas en reclamo de una solución del conflicto, y que ya no era el campo el que bloqueaba caminos. "Esperemos que todo se normalice. Mientras tanto, uno ve con preocupación todavía cortes de ruta, balaceras en el medio, hechos que a todos nos preocupan y que esperamos que pronto cesen", dijo.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, pidió que "el nivel de agresión y de intolerancia quede a un costado, porque es lamentable". Cuando el transporte de carga inició, la semana pasada, el bloqueo de rutas, el funcionario había considerado "legítima" la actitud del sector de oponerse al paro del campo.

Por Mariana Verón
De la Redacción de LA NACION


La Nación
Jueves 12 de Junio de 2008

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