Ud. está en: Noticias > El agro pide suspender las retenciones
El agro pide suspender las retenciones
Las cuatro entidades quieren que no se aplique la controvertida resolución 125 mientras el Congreso debata el proyecto de ley
En la trascendental reunión que mantendrán hoy a las 18 en la Casa de Gobierno, los dirigentes del campo están decididos a pedirle a la presidenta Cristina Kirchner que "suspenda temporariamente las retenciones móviles, hasta tanto el Congreso ratifique o rectifique el mencionado régimen". De todos modos, reconocen la firme negativa oficial a ese reclamo.
Con ese pedido, los dirigentes intentan devolver oxígeno a las arcas de los productores y los transportistas, debilitadas luego de más de tres meses sin venta de granos. Así, razonan los dirigentes, se evitaría volver a las presiones de las bases durante las negociaciones y a la amenaza de los cortes de los camioneros, mientras los legisladores debaten sobre el régimen, proceso que puede ser largo.
Por otra parte, tras levantarse el paro y los piquetes, un aluvión de camiones con mercaderías del campo llenaron ayer las rutas del país. Durante el fin de semana comenzaron a reactivarse los puertos graneleros y en el mercado de Liniers se espera para hoy una oferta inusitada de 20.000 vacunos (más información, en Pág. 8).
"Para que no se paralice el país, habría que suspender la resolución 125. Así, mientras se resuelve la discusión de forma y de fondo, los productores salen a vender y se reanuda la actividad del transporte", dijo Ricardo Buryaile, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
"Sería ideal que se suspendiera la resolución 125 mientras el Congreso debate, porque se descomprimiría la tensión en las bases por la incertidumbre económica", dijo Hugo Luis Biolcati, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA). Con esta cautela coincidió Mario Llambías, presidente de CRA, quien consideró: "Es posible que se haga este pedido, aunque todavía debemos consensuarlo".
En la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) creen que el tema tiene que ser tocado sí o sí hoy, por más que ahora el problema esté en manos de los legisladores nacionales. "Aunque el Gobierno no quiera, se va a tener que hablar de las retenciones, porque así como está hoy el mercado, los productores no van a querer vender y los camioneros van a volver a protestar por falta de trabajo y cortar rutas", dijeron altas fuentes de la entidad.
Del lado del Gobierno, la voluntad para tratar el tema es nula. En la Casa Rosada dejaron trascender que la Presidenta pretende "no hablar de retenciones ni aceptará imposiciones como la posibilidad de suspender la resolución de las retenciones móviles a la soja". Por todo esto, ya vaticinaban ayer una reunión "áspera", según el concepto que más se oyó de boca de funcionarios que hablan a diario con la Presidenta. "Después de todo lo que se dijeron en estos meses, habrá pases de factura", planteó uno de los consultados.
Dos frentes de batalla
Por otro lado, en forma paralela al tratamiento de las retenciones móviles en las cámaras, el agro pretende que en las reuniones con el Gobierno se reanuden las negociaciones para resolver los otros problemas del sector. "Vamos a tener que trabajar en dos frentes de batalla, en el Congreso y en el Ejecutivo. Porque más allá de las retenciones, hay muchos temas que todavía no se han solucionado, como los problemas con la carne, el trigo, la leche, la horticultura en Cuyo y los productores de arroz, tabaco y citrus", explicó Llambías.
En este punto, los ánimos de las entidades y el sector oficial coinciden, ya que fuentes oficiales destacaron que la Presidenta buscará centrar sus acciones en "arreglar" el resto de los asuntos del sector. "Las retenciones ahora las tiene que resolver el Congreso. Pero el Ejecutivo va a hacerse cargo del resto", sostuvo un dirigente, al tanto de la nueva reunión.
Según lo percibido entre los líderes de ambos lados, hay mucha esperanza en los logros que se puedan obtener en los otros temas, en la nueva etapa de negociaciones. "Tenemos todas las esperanzas de armar una agenda de política agropecuaria de largo plazo, en el marco del Plan del Bicentenario, dentro de un nuevo camino de concordia y diálogo", sintetizó Pablo Orsolini, vicepresidente de Federación Agraria Argentina (FAA).
Para los dirigentes, la clave es si se podrá avanzar en solucionar los otros problemas, aunque el tratamiento de las retenciones se prolongue y haya rencores pendientes flotando en el aire. "Mañana queremos sentarnos y empezar a solucionar esto, pero también vamos a aclarar que la falta de combustible y de alimentos no son nuestra responsabilidad, como dijo la carta de la Presidenta", se atajaron Llambías y Biolcati, un gesto destinado a marcar el terreno antes de la nueva etapa de negociación, que todos vaticinan que no será nada fácil.
Por Mercedes Colombres
De la Redacción de LA NACION
Con la colaboración de Mariana Verón
La Nación
Lunes 23 de Junio de 2008