Ud. está en: Noticias > Dos horas de debate arduo y final abrupto
Dos horas de debate arduo y final abrupto
El desacuerdo fue la estrella de la tarde
"Es un canto a la paz, a la democracia, a la no violencia", se entusiasmó el diputado kirchnerista Alberto Cantero con tono solemne mientras le comunicaba al pleno que Ingrid Betancourt había sido "liberada" por las FARC.
-Perdón, señor presidente, a Betancourt la rescató el ejército colombiano -gritó la peronista disidente Paola Spátola, mientras la sala se convertía en un concierto de aplausos y abucheos.
El desacuerdo fue la constante del plenario de comisiones que ayer trató, por primera vez, el proyecto oficialista que busca convalidar las retenciones móviles y generó el conflicto entre el Gobierno y el agro.
Durante poco más de dos horas, y antes del abrupto final, más de 80 diputados oficialistas y opositores mostraron sus diferencias en relación con el proyecto de la Casa Rosada, que se modificaba en otros despachos mientras se sucedían discursos y agresiones. La postergación de la reunión dejó un sabor amargo y obligó a reservar fuerzas para hoy.
Sin Raúl Castells ni Hebe de Bonafini, las figuras de la tarde fueron, por primera vez en mucho tiempo, los diputados. El ruralista Alfredo De Angeli llegó hasta la puerta del anexo de la Cámara baja y pensaba entrar, pero una llamada telefónica lo disuadió.
El primer diputado en llegar fue Felipe Solá. Se lo veía contento, y saludó a los periodistas con un beso. La cita con las cámaras preocupó a las diputadas: la fueguina Mariel Calchaquí (FPV), con un vestido negro ajustado, fue una de las destacadas. La ropa de Nora Ginzburg (Pro-Capital) también mereció felicitaciones.
Cuando todo comenzó, llegaron las disidencias. "Redondee, diputado", le pidió Cantero al chubutense Juan País, cuando éste alargaba su discurso. "La comisión está sesionando tranqueras adentro", bromeó el neuquino José Brillo (MPN), al ver la barricada de madera para separar legisladores y prensa.
El bloque kirchnerista soportó estoico las críticas. "Las dictaduras suelen sacarle al Congreso sus atribuciones impositivas", criticó Esteban Bullrich (Pro-Capital), mientras Ariel Basteiro, Victoria Donda (ambos de Encuentro Popular) y el kirchnerista Remo Carlotto compartían un mate.
"No podemos venir a debatir supuestos, queremos ver el proyecto", gritó el radical Pedro Morini al promediar la reunión. "Todos saben cuáles son las modificaciones del proyecto", contestó el kirchnerista tucumano Gerónimo Vargas Aignasse. "Ahora resulta que hay que ver a Rossi [Agustín] por televisión para saber de qué se trata", ironizó Patricia Bullrich (Coalición Cívica-Capital) en referencia al titular del bloque kirchnerista.
Fuera de la sala, Eduardo Macaluse (SI-Buenos Aires) desmentía un acercamiento al kirchnerismo y el cordobés Jorge Montoya (PJ) proponía un justo medio entre las propuestas del Gobierno y del campo.
"Bueno, pasamos a cuarto intermedio", sorprendió Cantero. Francisco de Narváez (Celeste y Blanca-Buenos Aires) aplaudió mientras se resignaba a dejar la discusión para hoy.
Por Jaime Rosemberg
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Jueves 3 de Julio de 2008