Ud. está en: Noticias > Proyecto de ley de Cristina contra el trabajo esclavo
Proyecto de ley de Cristina contra el trabajo esclavo
Modifican la ley de trabajo domiciliario. Y ponen en la mira a los talleres clandestinos.
La presidenta Cristina Fernández anunciará esta tarde en Mar del Plata un proyecto de ley para modificar la norma sobre Trabajo Domiciliario que por su antigüedad y laxitud (es de 1941) facilitó la proliferación de talleres clandestinos y la explotación en condiciones infrahumanas de miles de trabajadores.
Esta movida forma parte de un paquete de iniciativas que serán enviadas al Congreso nacional y que se están preparando en el ministerio de Trabajo, por caso un proyecto que modificará la ley del Servicio Doméstico y otra que reformará la ley del Trabajador Agrario.
En cuanto a la ley de Trabajo Doméstico que la Presidenta presentará hoy en sociedad apunta a regular una actividad que en gran parte, transcurre en la informalidad con jornadas de trabajo extensas que exceden lo permitido legalmente y la violación a normas de seguridad, higiene y salubridad.
En el Gobierno aclararon que este proyecto cuenta con el visto bueno de las cámaras patronales y los sindicatos del sector (textiles y del vestido). Además la norma apunta a poner en sintonía la ley local con la legislación internacional.
Sucede que hay una tendencia mundial hacia la reorganización de la producción de la confección, que busca flexibilizar y descentralizar la actividad a través de diversas formas de subcontratación. Esto puede parecer contradictorio a la tendencia actual en la industria de confección con nombres de marca o de mayoristas, abasteciéndose en unos pocos países a través de menos empresas proveedoras. Pero así funciona esta industria y es la subcontratación, la figura que permite abusos de magnitud. Para evitarlos la ley incluirá una claúsula de "solidaridad" que hará corresponsables del trabajo informal a la gran empresa que subcontrata. En la Ciudad de Buenos Aires hubo recientes y crueles testimonios de talleres clandestinos.
Por: Atilio Bleta
Clarín
Miércoles 20 de Agosto de 2008