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Varias hipótesis sobre el accidente que enluta a España
Pilotos argentinos analizan lo ocurrido
Con un motor inactivo, incluso incendiado, el MD-82 de Spanair debía haber podido volar. Por qué no lo hizo es el gran misterio que rodea la tragedia aérea del aeropuerto de Barajas, que dejó 153 muertos.
También lo es que la aeronave haya caído del lado derecho, cuando el motor incendiado era el izquierdo.
Estas dos incógnitas sobre el trágico accidente de España, que se develarán con el análisis de la caja negra y las inspecciones que realizan los especialistas en este tipo de siniestros, tienen en vilo a pilotos y a expertos en aviación comercial de todo el mundo, incluyendo los argentinos.
¿Fue una falla humana o mecánica? ¿Y, cualquiera que sea su origen, qué falla fue exactamente?, son las preguntas que se formulan.
Carlos Rustán, presidente de la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), que agrupa a los pilotos de Austral, línea de cabotaje que utiliza aviones del tipo MD (modelos 81, 83 y 88), dijo a LA NACION que "es prematuro" dar una explicación de qué es lo que sucedió, pero afirmó que "seguramente" no hubo "una única falla".
"El piloto [Carlos Luna] era muy experimentado. Y este tipo de fallas, que no son comunes, son muy practicadas en los simuladores, por lo que la conclusión que yo saco es que no fue una única falla", dijo Rustán, con 9000 horas de experiencia en vuelos con MD.
"Con un motor, el avión vuela perfectamente bien. Que haya fuego en el motor no significa que éste no vaya a empujar más. La virada a la derecha implicaría un problema de comando -dijo Rustán-. Mi opinión personal es que es factible que se haya desprendido algo del motor y haya afectado algo del timón de dirección trasero, con lo que falló el comando".
Pero otro especialista en transporte aéreo que habló con LA NACION bajo la condición de anonimato dijo que el sector de fuselaje próximo a los motores está bien protegido y no tiene por qué afectarlo la rotura de un motor. "Es extraño que el avión se haya ido para el lado del motor bueno", expresó.
Una posibilidad, dijo el especialista, es que hubiese habido un problema de cableado interno del avión, y que los pilotos "por desatención a los instrumentos o fallas de indicación" hubieran intentado interrumpir el funcionamiento del motor averiado y, sin quererlo, hubieran apagado el otro.
También habría una posibilidad, según el especialista, de "cableados cruzados" o de "cables mal conectados", que podría haber llevado a que los pilotos intentaran apagar un motor y terminaran apagando el que sí funcionaba. Esa hipótesis es considerada "muy improbable" por los pilotos de modelos MD, pero ya se ha formulado en relación con algunos accidentes con otros tipos de aeronave, dijo el especialista.
Lo llamativo es que cuando una aeronave llega a la velocidad V1 (variable según el modelo), como aparentemente ocurrió con el MD-82 de Spanair, el avión está en condiciones de volar, aún con uno de los motores averiados. Si no llega a esa velocidad, el piloto puede abortar el despegue antes, sin que el avión se accidente.
"¿Por qué, si con un motor bueno el avión tenía que volar, y llegó, según parece, a 60 o 70 metros de altura, se viene abajo del lado del motor bueno? Salvo que haya habido una pelea a bordo sobre cómo manejar la emergencia...", fue la hipótesis del especialista.
Aire menos denso
Un piloto argentino de aeronaves Boeing, que también pidió mantener su nombre en reserva, destacó que el aeropuerto de Madrid está 600 metros sobre el nivel del mar, por lo que el aire es normalmente menos denso. Además, la partida del avión estaba prevista para las 13, con una alta temperatura, y repleto de pasajeros. "Eso reduce el margen de error prácticamente a cero y aun así la tragedia no tendría que haber sucedido", se lamentó.
Y diferenció el accidente de Barajas con el del aeropuerto paulista de Congonhas, en el que se estrelló una aeronave Airbus 320 de TAM con uno de los reversores (dispositivos adicionales de freno durante el aterrizaje) dañado.
"Una pista complicada con un reversor dañado es un accidente; una pista complicada con un motor dañado no debió ser un accidente", dijo el piloto.
Además, descartó que la falla detectada por el piloto, que demoró la salida del vuelo de Spanair accidentado, tuviera algo que ver con el siniestro. Se trató de un calefactor encendido en la toma de aire que se utiliza para evitar la formación de hielo de los motores y que "de ninguna manera puede provocar un incendio", afirmó el piloto.
Las incógnitas se irán develando con el correr de los días y, sobre todo, con los resultados de los análisis del grabador de voz de cabina (CVR, por sus siglas en inglés) y del grabador de datos del vuelo (FDR), conocidos popularmente como "caja negra".
Por Leandro Uría
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Viernes 22 de Agosto de 2008