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Aunque está prohibido, se fuma en los edificios públicos porteños

El Gobierno recibió 400 denuncias en el call center, 200 mails y cartas de vecinos. La norma, que en el sector privado tiene un 95% de acatamiento, sólo se cumple en colegios y hospitales. Ahora dicen que sacarán los ceniceros a las calles.
Las tres patas de la ley antitabaco

Para dejar de fumar. Bares y restoranes La segunda parte de la ley entró en vigencia el 1° de octubre de 2006. Prohibe fumar en espacios privados de acceso público. Sólo los locales de más de 100m2 pueden disponer de un sector para fumadores. El acatamiento es altísimo.. Cartelería Fue la última parte de la ley antitabaco en entrar vigencia, el 1° de enero de 2007. Prohibe la publicidad de cigarrillos en la vía pública e incluye carteles, marquesinas, toldos o sombrillas. Con el acuerdo de la tabacaleras el cumplimiento fue total.. Edificios públicos La prohibición para fumar abarca a hospitales, colegios, CGP, Legislatura y demás edificios comunales. Fue la primera parte de la ley antitabaco que entró en vigencia, el 1° de marzo de 2006. Sólo los primeros días tuvo un aceptable nivel de acatamiento. De hecho, la Legislatura llegó a tener un cenicero en la calle (foto), justamente una de las medidas que impulsan ahora para que se cumpla norma.

Estos son los 18 hospitales con el servicio para dejar de fumar:
  • Alvarez: 4611-6666 int. 2270
  • Argerich: 4121-0755
  • Curie: Personalmente.
  • Durand: 4962-9771
  • Fernández: 4808-2655
  • Ferrer: 4307-6738
  • Moyano: 4301-3655 int. 316
  • Muñiz: 4304-8532
  • Penna: 4911-3030
  • Piñero: Personalmente.
  • Pirovano: 4542-9906
  • Ramos Mejía: 4127-0383
  • Rivadavia: 4809-200 int. 2189
  • Rocca: 4630-4814
  • Santojanni: 4630-8700
  • Sarda: 4308-1151
  • Vélez Sárfield: 4639-8700
  • Zubizarreta: 4501-5555

Es el valor máximo de la multa para el responsable de la oficina donde no se cumpla la ley. Nunca se llegó a aplicar.

Autocontrol
Guillermo Kellmer


¿Hace falta que caiga el control del Gobierno porteño con su poca o mucha fuerza como para convencernos de que una ley está hecha para ser cumplida? La pregunta surgió en este mismo espacio de opinión el 1° de octubre de 2006 cuando la ley antitabaco empezó a aplicarse en bares y restoranes. Casi dos años después, la respuesta es clara. Controles no hubo y sí en cambio un alto grado de conciencia social. La misma que parece faltar en dependencias públicas. Algunas, incluso, donde se gestó la ley que algunos se niegan a cumplir.

En casa de herrero, cuchillo de palo"; "haz lo que yo digo pero no lo que yo hago". Elija usted el refrán que quiera. Lo cierto es que, mientras en el sector privado el acatamiento a la ley antitabaco es altísimo y hasta cada vez se ponen reglas más restrictivas, en los edificios públicos se sigue fumando. Tanto, que el Gobierno porteño reconoció que no se está cumpliendo la norma.

La ley N° 1.799 prohibe, desde marzo de 2006, que se fume en "espacios cerrados con acceso al público". Sin embargo, en ministerios y oficinas del Gobierno aún no es respetada. Lo comprobó ayer Clarín en una recorrida. En la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro, por ejemplo, una empleada contó que "no se puede fumar, pero muchos lo hacemos". En el Instituto de la Vivienda, en tanto, los empleados no fumaban en las oficinas pero sí en los pasillos.

Por otra parte, una empleada del Centro Cultural San Martín comentó: "Desde que salió la ley, la gente tiene que ir a fumar afuera. Pero en algunas oficinas se fuma. Depende del jefe de cada área". A su vez, un trabajador de la Agencia de Ingresos Públicos explicó que "cuando viene la gente no fumamos, pero cuando termina el horario de atención al público sí".

El tema llegó al escalón más alto del Gobierno porteño. A la reunión de Gabinete del lunes estuvo invitada Paula Bertol, diputada nacional de PRO y una de las autoras de la ley antitabaco cuando era legisladora porteña. Según se puede ver en el blog del Gobierno "Aire y luz", la diputada les dijo a Macri y sus ministros: "Tenemos 400 denuncias en el call center (8-800-999-2727), 200 mails y 20 cartas de vecinos que se quejan de que se fuma en los edificios públicos. En el país ya hay 539 empresas libres de humo, como Coca Cola, Arcor o el Banco Provincia. Y en el sector privado la prohibición de fumar tiene un acatamiento del 95%. Pero no podremos alcanzar el 100% si no empezamos por casa".

Luego Marcos Peña, secretario general, reconoció que "es bastante patético que el Gobierno mismo no pueda cumplir". Macri fue aún más explícito: "Como porteño agradezco la ley, porque uno va a los restoranes y no vuelve con olor a cigarrillo. No entiendo una mierda por qué se la cumplió cuando no se cumple ninguna ley acá, es rarísimo".

Para aumentar la paradoja, hace dos semanas, la Legislatura endureció la ley antitabaco y prohibió que los menores de 18 años puedan ingresar a los salones para fumadores de los restoranes y bares, ni siquiera con sus padres.

Tras la autocrítica, en el Gobierno prometen medidas. "Desde esta semana vamos a sacar los ceniceros de los pasillos y los pondremos en los accesos a los edificios, para que la gente apague el cigarrillo antes de entrar. También pondremos más carteles con la leyenda Prohibido Fumar", explicaron voceros de la Comuna. "Los que fuman tienen que ir a la calle, no a los pasillos", se escucha decir a Macri en el video del blog.

En la reunión también se discutió si la ley permitía a los funcionarios fumar dentro de sus oficinas, ya que algunos entienden que no son de acceso público. Para Bertol, no corresponde. Pero muchos no coinciden. De hecho, en la Legislatura porteña es muy común que los legisladores y sus colaboradores fumen en sus oficinas, no así en el recinto o los salones donde se realizan las reuniones de comisión. La costumbre está tan vigente que, según se enteró Clarín, algunos empleados creen que existe una resolución interna que lo permite, norma que nunca existió.

En los edificios de la Justicia porteña también deben respetar la ley. "En general el acatamiento es muy importante. Hay carteles, y los propios empleados de Seguridad le avisan a la gente que apague el cigarrillo. En cuanto a las oficinas, la decisión depende de cada magistrado, pero en general todos se cuidan de no fumar", aseguró Mauricio Devoto, presidente del Consejo de la Magistratura de la Ciudad.

Por: Daniela Kozak

Clarín
Miércoles 3 de Septiembre de 2008

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