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Desmanes en el debate público por la basura
Rechazan el plan del Poder Ejecutivo
El proyecto de ley que autorizará al gobierno porteño a entregar en concesión por diez años el servicio de recolección de residuos fue debatido ayer en una movida audiencia pública celebrada en la Legislatura porteña, en la que no faltaron insultos, forcejeos y abucheos.
La audiencia, que se realizó en el Salón Dorado, empezó a alrededor de las 10 y se extendió por más de seis horas. Durante el encuentro, se permitió la entrada en el recinto de un gran grupo de cartoneros que abucheaban o aplaudían a los expositores, según la posición que planteaban sobre la iniciativa en cuestión.
Es que si bien el pliego de licitación no define cuál será la actividad de los cartoneros, el gobierno porteño pretende que unos 4800 recuperadores urbanos sean los encargados de juntar el material reciclable, puerta por puerta, en acuerdo con los encargados de edificios. A cambio, el gobierno se hará cargo de pagarles jubilación y obra social.
Ayer, la mayoría de los expositores criticó el sistema que propone el oficialismo por el costo y por el incumplimiento de la ley de basura cero (de reducción de residuos que van a los rellenos sanitarios en el conurbano bonaerense). En general, los participantes también criticaron que se promoviera volver a pagar por tonelada recogida y no por área limpia, como en la actualidad.
"El pago por tonelada constituye un paso atrás", dijo María Eugenia Di Paola, de la ONG Fundación Ambiente y Recursos Naturales.
Inmediatamente después, intervino Juan Gravois, un representante del Movimiento de Trabajadores Excluidos, que defendió la tarea de los cartoneros. La diputada kirchnerista Gabriela Cerruti tomó la palabra para decir que no se había respetado el orden en la nómina de oradores. "Fue un reclamo para ordenar la audiencia, porque el macrismo mandó a patotear a los de Greenpeace", opinó Cerruti.
Es que Cristian Ritondo, diputado por Pro, había permitido que Gravois, que tenía el número 75 en el orden para hablar, lo hiciera luego del expositor de Greenpeace. El pedido de Cerruti provocó la ira de los cartoneros, que empezaron a insultar y abuchear a la ex funcionaria de Jorge Telerman, y que agredieron al cuerpo de seguridad de la casa.
La Nación
Jueves 2 de Octubre de 2008