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En Cromagnon se usaron candelas
Una testigo dijo que era la primera vez; antes encendían sólo bengalas, explicó
Una joven sobreviviente de la tragedia desatada en República Cromagnon aseguró ante la Justicia que la noche del show de Callejeros fue la primera vez que vio que el público utilizara candelas, que son elementos de pirotecnia que lanzan bolas de fuego como las que iniciaron el incendio. Sostuvo que habitualmente los asistentes encendían bengalas.
Los testigos beneficiaron a la banda y perjudicaron al gerenciador del local, Omar Chabán, al enumerar los problemas que sufrieron al huir.
Vanina, una joven de 27 años que estaba en el local, afirmó: "Las bengalas estaban en todos los recitales, pero nunca vi una candela, jamás, hasta esa noche". Y describió a las primeras como aquellas que lanzan "luz o humo" y a las que arrojan "bolitas de fuego".
Matías, de 23 años, otro de los testigos que declaró ayer en el juicio contra Callejeros y Omar Chabán, entre otros, relató que poco después de que empezó a tocar la banda todos comenzaron a saltar. Pero destacó que le llamó la atención que detrás suyo hubiera "un chico arriba de otro con candelas que apuntaban directo al techo, rebotaban y caían". El muchacho dijo: "Justo ahí es donde veo fuego y todo prendido", detalló.
Para beneficio de la banda, Vanina afirmó que Callejeros "nunca incentivaba las bengalas, sino que pedían por favor que no las prendieran". Tras el incendio, la chica comenzó a escapar con otra amiga, Micaela, pero se topó "con mil y un impedimentos para salir rápido", entre ellos los pedazos de techo que se desprendían. "No había un cartel, una luz de emergencia ni nada que te indicara por dónde ir o si estabas caminando en el sentido correcto", afirmó.
Casi se dio "por vencida" al salir y pensó: "Ya está, no camino más". Pero recordó que un muchacho, que falleció en la tragedia, la animó: "Negra, aguantá un poquito que ya salís".
La salida también fue dificultosa para Matías, que dijo que cuando se cortó la luz cayó al piso. "Tenía a todos arriba mío. Tenía la pierna atrapada y la gente gritaba: ´¡Me quemo, me muero!", recordó.
El último testigo de la jornada, Juan, de 28 años, el único que hasta ahora afirmó hacer visto un cartel de salida dentro del local. El testigo también contó que esa noche iba a ir al recital con un amigo con el que nunca se encontró: "Por suerte nunca llegó porque era asmático", dijo. Juan relató que al día siguiente de la tragedia no se animaba a llamar a la casa de su amigo para saber si había ido a Cromagnon, hasta que lo hizo y supo que finalmente no había asistido. "Fue un momento de alegría en toda la tristeza que había alrededor", contó,
La Nación
Sábado 4 de Octubre de 2008