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Alternativa para reutilizar botellas plásticas
Los residuos urbanos son uno de los problemas ambientales más graves que enfrentan las ciudades. Cada día, la gente produce más basura, pero nadie sabe qué hacer con ella. El plástico ocupa 20 por ciento del volumen de basura de cualquier municipio.
Por eso, investigadores del Ceprocor estudian el reciclado químico de los envases como una forma más efectiva para reutilizar el material. Es un proyecto que, si se lleva a escala industrial, tendría un alto impacto ambiental y económico.
Las botellas plásticas están hechas de polietilentereftalato (PET), un polímero. Los polímeros son grandes moléculas compuestas por una serie de moléculas más pequeñas, llamadas monómeros.
Existen varias alternativas para tratar este material. Lo más utilizado es el reciclado mecánico. Los envases se limpian y muelen y el pellets es reutilizado para confeccionar alfombras, cepillos y telas.
En el Ceprocor, que depende del Ministerio de Ciencia de la Provincia, estudian un reciclado químico. El resultado es una materia prima con la que se puede volver a hacer botellas u otras sustancias de mayor valor industrial. De hecho, la única manera autorizada para que el PET reciclado sea utilizado para contener nuevamente bebidas o alimentos para consumo humano es a través del reciclado químico.
El proceso químico de reciclado se llama glicólisis. El plástico es sometido a tratamiento térmico con sales de sodio que actúan como catalizadores. Hacia el final se obtienen las sustancias iniciales que componente la moléculas del PET: ácido terftálico y el etilenglicol.
“La ventaja del reciclado químico es que permite recuperar los elementos constituyentes del PET. El ácido terftálico y el etilenglicol,derivados del petróleo y del gas respectivamente. Ambos son recursos naturales no renovables”, explica Pablo Rodríguez, químico y subsecretario del Ceprocor.
Por su parte, Miriam Strumia, especialista en polímeros de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba aclara: “Cada tipo de reciclado tiene sus ventajas y desventajas. El químico es el más conveniente desde el punto de vista de calidad de la materia prima que se obtiene. Desde el aspecto ecológico, el mejor es el energético (usar el plástico como combustible) si se tienen los hornos adecuados. El mecánico es el más barato, pero el uso de los productos tiene un mercado más restringido”.
Los estudios del Ceprocor comenzaron en 2004 con un proyecto destinado a buscas tecnologías más limpias en la industria del cuero. Además de Rodríguez, la investigación es llevada a cabo por Mariana Lorenzo y financiada por la Provincia y el Ministerio de Ciencia nacional.
El objetivo final realizar estudios para hacer factible el proceso a una escala industrial y que sea adoptado por alguna empresa. Actualmente existen plantas industriales de reciclado químico de PET en Japón, Suiza, Australia, México, Estados Unidos y Canadá.
“La idea es que el plástico posconsumo deje de ser considerado un residuo urbano común para ser un residuo especial, sujeto a un tratamiento diferente, que exige responsabilidad de todos, desde la empresa que lo fabricó, incluyendo al distribuidor, envasador, transportista, comerciante y consumidor”, agregó Rodríguez.
La Voz del Interior
Martes 4 de Noviembre de 2008