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En Nueva York quieren ponerles impuestos a las bolsas plásticas

Los clientes tendrían que pagar US$ 0,06 por cada una. Y ya se generó polémica.

En su lucha por hacer de Nueva York una ciudad más ecológica, el gobierno del alcalde Michael R. Bloomberg trató de disuadir a la gente de usar bolsas plásticas. Publicó avisos donde pedía a los ciudadanos que usaran bolsas de tela y colocaran contenedores de reciclado para bolsas plásticas en los supermercados. Pero ahora ha decidido guardar las zanahorias y sacar el palo: Bloomberg ha propuesto que se cobre a los clientes US$ 0,06 por cada bolsa de plástico que utilicen.

Si la propuesta es aprobada, la ciudad de Nueva York seguirá el ejemplo de muchos países europeos y se convertirá en uno de los primeros lugares de los Estados Unidos en aplicar un impuesto a las bolsas de plástico.

La provincia de Buenos Aires ya las prohíbe

En la Argentina, la Legislatura de la provincia de Buenos Aires sancionó el 12 de septiembre la prohibición del uso de envoltorio de polietileno en supermercados, autoservicios, almacenes y comercios en general. La ley intenta reemplazar las bolsas plásticas por otras de cartón o papel, de rápida descomposición natural, que atenúan el impacto ambiental en una zona donde la acumulación de basura es un problema creciente. ¿Cuánto tiempo otorga la ley para la reconversión de sistema?. Dos años. En ese período, los negocios deberán tener resuelto el cambio de envoltorios por otros más ecológicos para evitar multas, que incluyen además clausuras.

La cifra

16 - Son los millones de dólares que Nueva York podría recaudar por año a través del cobro por usar bolsas de plástico.

Los funcionarios municipales calculan que la tarifa podría generar 16 millones de dólares anuales, cifra que al alcalde de Nueva York de sin duda le será de gran ayuda por los efectos que tiene la crisis económica mundial en las finanzas de la ciudad.

A los ambientalistas les gusta la idea de Bloomberg. Pero a otros neoyorquinos, que tienen desde los pequeños almacenes hasta las tiendas de delicatessen, no los convence del todo. Además, está la cuestión de recordar llevar la propia bolsa. Nueva York es un lugar donde la gente está casi programada para hacer las cosas de manera impulsiva porque es muy fácil entrar a una vinería o una rotisería o un "todo por un dólar" en cualquier momento.

Los funcionarios del gobierno de Bloomberg dicen que la propuesta todavía está en estudio. Pero, por ahora, el plan es cobrar 6 centavos por bolsa en el punto de venta, de los cuales uno queda para el dueño del comercio como incentivo para cumplir con la medida, dijo Marc La Vorgna, portavoz de Bloomberg.

La suma a abonar parece un impuesto, pero los funcionarios la llaman tarifa. La distinción es importante: las tarifas sólo necesitan la aprobación del Concejo Municipal, mientras que los impuestos deben ser sancionados por la legislatura del estado.

La idea no es totalmente nueva en el área metropolitana. La cadena de muebles Ikea, que inauguró su local neoyorquino en junio en Brooklyn, comenzó a cobrar US$ 0,05 por cada bolsa plástica en 2007. Desde entonces, dice la tienda, el uso de bolsas de plástico se ha reducido a la mitad. Varias grandes cadenas de supermercados de la región ofrecen un reembolso cuando los clientes traen sus bolsas reutilizables. Otro tema a tener en cuenta es si el impuesto perjudicará de manera desproporcionada a los residentes pobres y a los pequeños comercios.

"Un impuesto a las bolsas de plástico sería regresivo e impactaría con más fuerza en aquellos menos capaces de absorberlo", dijo Keith Christman, director de packaging del American Chemistry Council, lobby industrial. Hay mejores maneras de proteger el medio ambiente, fomentar las elecciones sustentables y el reciclado sin hacerles las cosas más difíciles a quienes ya tienen que realizar un gran esfuerzo para llegar a fin de mes en una economía en dificultades."

Entretanto, algunos habitantes de la ciudad se quejan de que el momento elegido para implementar el plan no podría haber sido peor, dado el anuncio reciente del alcalde de que aumentará los impuestos inmobiliarios antes de lo pensado, recortará los fondos para una serie de programas y posiblemente elevará el impuesto a las ventas o las ganancias.

"Pagamos impuestos por todo lo demás, ¿por qué no también por las bolsas?" dijo entre suspiros Juana Perez, 25, de East Harlem. "¿Cuántos impuestos más nos va a cobrar?". "Esta gente", continuó, señalando las casas del barrio, "ya paga bastante por el alquiler y la comida."

TRADUCCIÓN: Elisa Carnelli

Clarín
Martes 11 de Noviembre de 2008

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