Ud. está en: Noticias > Obligarían a separar la basura y darle lo reciclable a los cartoneros

Obligarían a separar la basura y darle lo reciclable a los cartoneros

La Ciudad insiste en dar de baja los contenedores para residuos secos y húmedos de las calles. Y los vecinos tendrían que clasificarlos para su reciclado. Algunos ven complicado que los cartoneros junten puerta a puerta y los porteros se oponen.

El Gobierno de Mauricio Macri quiere organizar a los cartoneros para que pasen puerta a puerta a recolectar los residuos reciclables, para lo cual los vecinos de edificios tendrán que hacer la separación en sus casas. Esta controvertida propuesta figura en la última versión de los contratos de recolección de basura, que el Ejecutivo envió esta semana a la Legislatura.

Los contratos vigentes vencen a comienzos del año que viene y deben ser nuevamente licitados. El macrismo quiere adjudicar el servicio por 10 años y, como necesita 40 votos para aprobarlo en la Legislatura (sólo tiene 27 bancas propias) comenzó a negociar modificaciones con la oposición. En el nuevo borrador dice que sólo se licitará la recolección de residuos húmedos, que son los que van a los rellenos sanitarios (por ejemplo, restos de comida). La recolección de reciclables (como papel, vidrio y cartón) quedará a cargo de cartoneros "empadronados, organizados o independientes, en el marco de un programa que incluya socialmente a los trabajadores", según se lee en el artículo 3 del proyecto, al que accedió Clarín.

Una tarea difícil
Germán Cervetto

El plan oficial muestra una buena intención: tener una Ciudad más limpia incorporando a los cartoneros que de hecho ya son parte del sistema de recolección. Pero plantea notorios problemas a la hora de la implementación. Registrar un sector con tanta informalidad será muy dificíl. Tanto como lograr que los vecinos separen en sus casas, cuando muchos ni siquiera sacan la basura a horario.

Uno de los puntos polémicos es que, mientras hoy la recolección diferenciada la hacen las empresas, que cobran por ello, los cartoneros no recibirían pago del Gobierno de la Ciudad.

"Nuestra contraprestación será que a los cartoneros les daremos obra social, jubilación y uniforme para que trabajen. También los asistiremos con camiones para que trasladen la mercadería y colectivos para que viaje la gente", justificó a este diario el ministro de Ambiente, Juan Pablo Piccardo.

El funcionario dijo que armarán un circuito para los cartoneros, que "deberán cumplir ciertas reglas: tener una credencial, no trabajar con menores y no romper las bolsas en la calle". Ya en la época de Aníbal Ibarra, la Ciudad intentó organizar un "Registro de Recuperadores Urbanos", que fracasó.

Como la idea es poner el foco en los grandes generadores de basura, en una primera etapa se piensa en no aplicar este sistema en casas, sino en edificios. Piccardo dice que los porteros colaborarán, pero el sindicato que los agrupa (el SUTERH, que conduce el kirchnerista Víctor Santa María) cuestionó la iniciativa a través de un comunicado en el que señaló que "no es clara la forma en que se busca integrar a los recolectores urbanos" y que esta idea "generará mayor contaminación".

El proyecto todavía tiene muchas cuestiones prácticas por resolver. En el macrismo algunos admiten que será una prueba piloto y que, en caso de fracaso, la idea sería volver a darle a las empresas la recolección de los reciclables.

"De lo que se trata es de darles una contención social a los cartoneros y de incluirlos en el esquema de recolección, porque su presencia es una realidad", dijo Cristian Ritondo, presidente de la comisión de Obras y Servicios Públicos de la Legislatura.

Sin embargo, la oposición no parece del todo convencida. "Veo todo muy improvisado. En todo caso habría que pensar en implementar esto en forma gradual", comentó el ibarrista Eduardo Epszteyn.

Desde la Coalición Cívica, Sergio Abrevaya, dijo que "es complicado que los cartoneros vayan casa por casa. Generará inseguridad por ambos lados y mucha gente no les va a querer abrir". Diego Kravetz (Frente para la Victoria) se manifestó "a favor de incluir a los cartoneros", pero insistió con "el sistema de la doble contenerización, de modo que la gente tenga un lugar donde depositar los residuos húmedos y otro para los secos".

Por la presión de la oposición y de varias ONGs, el macrismo dio marcha atrás con su idea de volver al pago a las empresas por tonelada, que fue cuestionado porque podría incentivar una mayor generación de residuos. Se seguiría con el sistema de pago por área limpia, que obliga a un mayor esfuerzo estatal de control a las empresas.

Por: Daniel Gutman

Clarín
Viernes 14 de Noviembre de 2008

Visite nuestros contenidos de
RESIDUOS