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Los padres, destinatarios de una campaña contra el cigarrillo
Apunta a reforzar su papel de comunicadores de mensajes saludables frente a los hijos
En esta época del año, en que la mayoría de los adolescentes está veraneando en la costa argentina y sobran las ganas de divertirse, la Fundación Proyecto Padres y el Consejo Publicitario Argentino aprovecharon la ocasión para lanzar la campaña de concientización e información Menores sin humo .
Durante su presentación, Jorge Gandolfo, director del Consejo, explicó que el objetivo de la campaña es evitar que los menores de 18 años comiencen a fumar. Pero la propuesta no se queda en los jóvenes, sino que va más allá; los principales destinatarios de esta campaña son los padres.
El licenciado Adrián D´all Asta, director ejecutivo de Fundación Proyecto Padres, organización que desde 2002 trabaja en el papel de los padres y en la percepción que ellos tienen del contexto en el que viven sus hijos, cree que ésta es la dosis de innovación de la campaña.
"Los padres son transformadores sociales, son más que educadores", dijo D´all Asta. Por este motivo se apela a ellos y, por medio de los mensajes de la campaña, se intenta acercarles argumentos con los puedan llegar a sus hijos, es decir, que les permitan superar la diferencia de edad que los separa y evitar que se inicien en el hábito del cigarrillo.
"El foco preventivo es la comunicación", insistió D´all Asta, y explicó que una de las recetas que los padres deberían probar es evitar decir "no" a sus hijos. "El decálogo de los no ya lo tienen conocido; la prevención está en el diálogo", afirmó.
Un padre fumador también puede prevenir. "No pasa por ser un padre perfecto, sino no podríamos decir nada a los chicos", dijo D´all Asta. Un padre fumador puede reconocer ante su hijo que fumar es un mal hábito, o también puede explicarle que él no tuvo la "suerte" de que alguien se acercara a hablarle cuando era joven.
Jack Smart, vicepresidente del Consejo, tampoco cree que las prohibiciones sean una buena estrategia; esta campaña rehúye de ello. No recomienda "ni dar cátedra, ni ir con el dedito" porque no da resultado con los adolescentes.
"A los 14 y 15 años la atracción al cigarrillo viene por un tema de inseguridad; uno piensa que es canchero haciéndolo", dijo Rodrigo Carr, director de la campaña. Explicó que los avisos quieren mostrar justamente lo opuesto; que ya "no es canchero" y que ya no es algo estético. Hoy la vida sana está más asociada a lo "canchero".
Puntapié inicial
La Fundación Proyecto Padres fue la que dio el puntapié inicial; se acercó al Consejo con la propuesta de esta campaña porque "no hay un trabajo preventivo con los menores, incluso los padres mandan a sus hijos a comprar cigarrillos", explicó D´all Asta a LA NACION. Los datos de la Encuesta Global de Tabaco Joven, de la Sociedad Oncológica Americana, confirman esta preocupación; en la Argentina fuma el 16, 4% de los varones y el 28,3% de las mujeres de una edad promedio de 15 años.
Con la ayuda de empresas e instituciones que se comprometieron con esta causa de bien público, el proyecto se materializó en dos avisos televisivos, tres radiales y tres gráficos. "Si hay presupuesto, la idea es ampliarlo", dijo el publicista Jorge Vázquez a LA NACION, de la agencia ADV Vázquez, que se encargó de la parte creativa de la campaña.
Vázquez explicó que para diseñar la campaña se inspiraron en un recurso publicitario de los años 60. "En lugar de decir que lavarse los dientes evitaba las caries, se decía que era feo tener los dientes amarillos", contó.
Por lo tanto, en los avisos se inclinaron a elaborar mensajes que mostraran cómo el cigarrillo impregna de un olor desagradable la ropa de una adolescente que se está preparando para salir a bailar, cómo un joven se queda "sin resto" a los pocos minutos de haber comenzado a jugar un partido de fútbol, o cómo otro joven, que está en una fiesta, sale a fumar afuera y cuando entra la chica que le gusta está con otro.
En principio, la duración de la campaña sería de tres meses, pero desde la fundación apuestan a conseguir los recursos para mantenerla durante todo el año, incluso para ampliarla.
Además de ser fuente de información, esta campaña quiere motivar a los padres para que se animen a actuar. Con este propósito, la fundación pondrá a disposición una línea gratuita (0-800-222-7464) para atender las inquietudes relacionadas al tema.
Menores sin humo despertó mucho entusiasmo entre sus creadores, unidos detrás de un proyecto que intenta cambiar la conducta de los adolescentes, pero aún son mayores las expectativas puestas en el feedback , es decir, en la respuesta de la sociedad.
Julia Elena Raggio
Claves
- Hablar de las ventajas que tiene no fumar (mayor potencia en los deportes, una vida más larga, mayor aceptación social) y no poner foco en el peligro.
- Una vida más sana es más divertida. Instalar el concepto de que es más "canchero" no fumar. Hoy la vida sana está asociada a lo "canchero".
- Afianzar la seguridad frente a la presión del grupo. Mostrar que se puede decir que no.
- Confirmar todos los días lo que proponemos con nuestro ejemplo
La Nación
Jueves 22 de Enero de 2009