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Balance positivo en el primer día de la veda al cigarrillo
Mayoritariamente, vecinos y comerciantes apoyan la ley; piden reglas parejas y controles estrictos
Valeria Musse
Corresponsalia La Plata
LA PLATA.? Un día después de que comenzara a regir la prohibición de fumar en edificios estatales y privados con acceso público en el territorio bonaerense, una recorrida de LA NACION por bares y restaurantes de esta ciudad mostró que los encargados y clientes están de acuerdo con la nueva ley, aunque desconocen detalles de cómo se realizarán los controles.
"No tenemos inconvenientes en readaptar nuestro local, pero la ley debería ser igual para todos porque el que toma un café acá puede ser la misma persona que juega en el casino [allí se puede fumar sin restricciones siempre que el local supere los 400 m2]", se quejó Sergio Romagnoli, dueño del restaurante Drac.
Ese establecimiento, que tiene la superficie mínima requerida (100 m2) para que concurran fumadores, posee actualmente sectores diferenciados para quienes fuman y quienes no lo hacen. Sin embargo, la mayor proporción está destinada a los fumadores y no tiene una división física que los aísle entre sí. Los locales en esa situación cuentan con 120 días para adaptar el lugar, tiempo que algunos propietarios consideran insuficiente.
Los encargados consultados dijeron que casi toda la clientela que reciben elige fumar un cigarrillo luego de comer o de tomar algo.
Pablo, encargado en Joaquincito, es fumador, pero entiende que la norma puede "mejorar a la sociedad porque se respeta a las personas a las que no les gusta aspirar el humo del cigarrillo".
Pablo pidió igualdad en los controles para que se cumpla la veda porque, dijo, si son deficientes, podría afectar la actividad económica de los que la respetan.
Aunque la ley entró en vigor, todavía no se han dispuesto los mecanismos de control. Sólo el miércoles próximo el director provincial de Medicina Preventiva, Alejandro Costa, se reunirá con los primeros 30 municipios para coordinar la manera en que se examinará que la prohibición sea cumplida.
Eugenia y Graciela hablaban eufóricamente en un pub irlandés. Ante la consulta de LA NACION respondieron entre sonrisas, resignadas, que les parecía "fantástica" la medida mientras daban una de las últimas pitadas en ese espacio abierto.
En tanto, Lucrecia, de 21 años, se quejó de tener que salir del lugar donde está comiendo con sus amigas para fumar un cigarrillo. "Igual me parece bien que se respete el derecho de quienes no tienen el hábito y les molesta respirar ese humo tóxico", dijo a LA NACION.
Comercio reformado
Meses antes de que se pusiera en práctica la ley 13.894 los socios del restaurante Frawen?s adecuaron el comercio para que contara con un espacio, claramente dividido y cerrado, que posee los sistemas de ventilación de aire requeridos por la reglamentación.
Según contó Alejandro Aguirre, uno de los dueños, la mayor parte del local (abierta) está destinada para quienes fuman "porque son mayoría".
Aguirre deberá intercambiar los lugares porque, según la ley antitabaco, la zona para fumadores no debe superar el 30 por ciento de la superficie del comercio.
Mediante un comunicado, la Alianza Libre de Humo Argentina (Aliar) enfatizó que esta norma de control de tabaco "no garantiza la salud de toda la población y es funcional a los intereses de las tabacaleras" y reclamó que todos los ambientes sean ciento por ciento libres de humo.
Desde anteayer tampoco se puede fumar en ningún edificio público de la provincia de Buenos Aires ni en ámbitos de trabajo en general, lugares privados con acceso al público ni en medios de transporte en la jurisdicción provincial.
Como se dijo, la excepción a la regla serán las salas de juego, como bingos y casinos, desde 400 metros cuadrados.
La Nación
Viernes 18 de Septiembre de 2009