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Ambientes libres de humo
Es preciso que el Congreso salde una vieja deuda y ratifique sin más demoras el Convenio Marco para el Control del Tabaco
NO existen dudas sobre los riesgos del tabaquismo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que durante el siglo XX perdieron la vida por lo menos 100 millones de personas debido al consumo de cigarrillo, y se prevé que para 2030 fallezcan cerca de 175 millones si no se toman medidas más agresivas para detener la principal causa de muerte prematura evitable en el mundo.
En cuanto al tabaquismo pasivo, respirar humo de tabaco ajeno es peligroso y un grave problema de salud pública. Los expertos han señalado que en la Argentina mueren 6000 personas por esa causa y consideraron que "se salvarían más de 100.000 vidas por año si todo el continente fuera 100 por ciento libre de humo".
Según un estudio realizado en la provincia de Santa Fe, en un año se redujeron un 28,3 por ciento las internaciones por infartos después de que entró en vigor la ley provincial antitabaco, que crea ambientes 100 por ciento libres de humo. La investigación estuvo a cargo de profesionales del Ministerio de Salud de la Nación, la Fundación Interamericana del Corazón, la Universidad Johns Hopkins de los Estados Unidos y la OMS. El trabajo consistió en analizar el antes y el después de la ley santafecina que estableció que los bares, restaurantes, oficinas, hospitales, escuelas y otras dependencias sean espacios donde no está permitido fumar.
El estudio indicó que en 2006 hubo 1602 internaciones por infartos en la provincia de Santa Fe. Al año siguiente, cuando la norma del 100 por ciento libre de humo estaba vigente, fueron sólo 1140 las internaciones, lo que representa una reducción del 28,3 por ciento en un año.
Además, la investigación comparó los datos de Santa Fe con los de la ciudad autónoma de Buenos Aires, donde rige una ley que permite áreas para fumadores en locales públicos con más de cien metros cuadrados de superficie. En este caso no hubo una baja significativa de los infartos después de sancionada la ley porteña: se registraron 1791 internaciones en 2006 y 1706 en 2007.
Las mediciones de contaminación por humo de tabaco en bares y restaurantes de todo el país han demostrado que sólo las leyes 100 por ciento libres de humo son eficaces para eliminar las partículas tóxicas y cancerígenas que emanan de aquél. Algunos estudios han demostrado que esos ambientes reducen hasta el 30 por ciento el consumo de cigarrillos por parte de quienes aún no pudieron abandonar el hábito de fumar. La restricción para fumar y el acatamiento de la norma deben ser totales.
No se trata de discriminar al fumador. Se trata, simplemente, de decirle dónde debe fumar para que no se convierta en un riesgo para la salud de aquellos que optan por no hacerlo, ya que el derecho propio encuentra su límite fundamental en la existencia y el alcance del derecho ajeno.
Por otra parte, y dada la cantidad de muertes que el cigarrillo produce anualmente en la Argentina, es de esperar que el Congreso finalmente ratifique el Convenio Marco para el Control del Tabaco, una deuda pendiente que no debe demorarse más.
La Nación
Viernes 30
de Octubre de 2009
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