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A una semana del show de Coldplay, River sigue cerrado
Las 60.000 entradas para el show ya están vendidas pero aún no se dictaminó si los saltos del público ponen en riesgo las viviendas cercanas. Un estudio preliminar de la UBA dice que no hay peligro
Por: Nicolás Pizzi
Falta apenas una semana para la presentación del grupo británico Coldplay en el estadio de River Plate y aún no se sabe si se hará el show, anunciado hace más de cuatro meses. Hay 60 mil personas que compraron su entrada esperando que la Justicia porteña defina la situación, algo que podría ocurrir hoy o, a lo sumo, el próximo lunes, según pudo saber Clarín de fuentes judiciales.
Desde el 29 de enero, el campo del estadio está clausurado para recitales a raíz de denuncias de vecinos de Nuñez por las vibraciones que produciría el pogo, los saltos del público. La empresa que organiza el evento del próximo viernes y el retorno el 20 de marzo de Guns N' Roses, Time For Fun, intentó habilitar el estadio pero el pedido fue rechazado por la jueza porteña Liliana Parada. La decisión fue apelada y está en la Sala II de la Cámara Contravencional, que ahora tiene 48 horas para resolver.
¿Qué se discute? Para los fiscales, la Ley 123 determina que se debe realizar un estudio de impacto ambiental previo a un espectáculo masivo. "La ley es muy clara, el estudio debe ser anterior al pedido de autorización y debe hacerlo quien reclama el permiso. Acá se autorizaron los recitales sin pedir el estudio", asegura Luis Cevasco, fiscal general adjunto de la Ciudad. En efecto, el artículo 5 de la ley 123 determina que los proyectos y otras actividades que puedan producir "impacto ambiental de relevante efecto", deben evaluarse antes de dar el permiso.
Para los organizadores, sin embargo, el enfoque correcto es diferente. "Los fiscales están equivocados, en estos casos se aplica el artículo 40 y no el 5, como plantean ellos. Ahí se dice que los clubes deben readecuarse y están en ese proceso. Esto ya lo dijeron todos los jueces que trataron el tema", retrucó el abogado de la productora, José María Cier.
Según manifestaron vecinos denunciantes, el pogo puede derrumbar las casas cercanas durante los conciertos y aseguran que sufren ataques de pánico por el temor a perder sus propiedades.
Lo cierto es que el estudio de impacto ambiental empezó pero aún no está terminado. El 4 de febrero, la Facultad de Ingeniería de la UBA, presentó un informe preliminar en base a mediaciones realizadas en edificios ubicados sobre la avenida Libertador durante los shows de AC/DC (4 y 6 de diciembre) y de Metallica, (21 y 22 de enero). Ese estudio, firmado por el ingeniero Raúl Bertero, destaca que "el nivel de aceleraciones y desplazamientos medido está por debajo de los niveles requeridos para provocar daño estructural en los edificios" de la zona. Sin embargo, advierte que "los movimientos fuertes se registraron durante períodos de 20 segundos de duración espaciados varios minutos durante algunos de los temas".
Para medir el impacto de las vibraciones, y por pedido de la Agencia de Protección Ambiental, los expertos de la UBA analizaron el comportamiento de los espectadores que asisten al campo y el suelo del estadio de River. "El estudio demuestra que hay un nivel de molestia (apara los vecinos) por las vibraciones, pero que no hay peligro. Si hubiera dudas sobre el peligro no haríamos el recital. Igualmente -aclara el abogado de la productora- todavía no está terminado, justo faltaba hacer mediciones en el recital de Coldplay".
Durante la feria judicial, la Cámara Contravencional clausuró de manera preventiva el campo del estadio. Ante la posibilidad que esa decisión se mantenga, desde la organización fueron contundentes: "Sin campo no hay show", dijo el abogado Cier (ver Suplemento Sí), al tiempo que se mostró optimista sobre la realización del evento. Aunque no trascendieron detalles del fallo, Clarín pudo saber que es muy probable que los jueces de la Sala II habiliten el estadio.
En el medio de las discusiones, dos fiscales porteños presentaron tres denuncias penales contra el director de Habilitaciones del Gobierno de la Ciudad, Martín Farrel, por autorizar recitales en GEBA y en el Club Ciudad durante el mes de diciembre. Se lo acusa de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Clarín
Viernes 19 de febrero de 2010