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Vecinos denuncian por contaminación a una tintorería
Afirman que despide humo tóxico y cuestionan los controles oficiales; la empresa niega todo
José María Costa
LA NACION
Una encendida polémica se vive en Villa Maipú, en el partido bonaerense de San Martín, ante las quejas de vecinos por una tintorería a la que acusan de emitir gases contaminantes desde una chimenea. El dueño de la empresa se defiende y afirma que cumple con todas las normas medioambientales de la provincia de Buenos Aires.
La disputa ya lleva un lustro y los protagonistas son la tintorería Ledatel, propiedad de Rubén Maleh, y los vecinos linderos a la fábrica situada en Pastor Obligado 2078.
"Por lo menos hace cinco años que sentimos los fuertes olores. Primero hablamos con el municipio y quedó en la nada. En 2007 comenzamos a hacer denuncias públicas entre nosotros, y una vecina que no aguantó más vendió su casa y se fue", explicaron a LA NACION tres de los vecinos que realizaron una decena de denuncias.
"La peor etapa fue hasta 2007 cuando había dos chimeneas. Luego, y tras las quejas, desmantelaron una, y la que quedó la hicieron más alta y le pusieron un filtro. Por un tiempo, bajó el nivel de acidez del humo. Pero cuando le pregunté a un empleado cada cuánto cambiaban los filtros, no supieron responder", dijo uno de los vecinos, que prefirió no difundir su nombre.
"Cuando me preguntan qué olor siento, yo lo tengo muy identificado. Es el mismo que traía en la ropa mi padre, que trabajó muchos años en una fábrica textil. Es un olor ácido, como a lavandina o amoníaco", explicó otra de las vecinas a LA NACION. Otro de los vecinos describió el humo y su olor como "cuando mezclás lavandina y detergente".
Dolores de cabeza
Ante la consulta de cuáles son los síntomas más comunes que suelen sentir durante las emanaciones de humo, que, según detallaron, duran hasta tres horas, explicaron: "Dolor de cabeza, ardor en los ojos y las fosas nasales. En el caso de una vecina que tiene hijos con problemas de asma, cuando está presente el humo, se ponen peor o tienen ataques".
Las continuas denuncias por parte de los vecinos obligaron a que el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) incluyera a Ledatel en un programa de monitoreo continuo, que incluye mediciones de las emisiones de efluentes gaseosos cada cuatro meses.
Esta medida no tranquiliza a los vecinos que afirman que se siguen emitiendo gases con olores muy fuertes. "Parece que Ledatel sabe qué días se realizan esos controles y en esos momentos no sale humo. Aparte, la mayor cantidad de humo es por la noche y los que realizan los controles no dejan los medidores en esas horas. Por eso no confiamos en las mediciones", dijeron.
Consultado por LA NACION el dueño de Ledatel, Rubén Maleh, dijo que su empresa no contamina y que los estudios que se realizan cuatrimestralmente así lo demuestran y exhibió el último de ellos, presentado ante el OPDS, el 21 de julio pasado.
Sobre las acusaciones de los vecinos de que en su empresa trabajan con solventes tóxicos, explicó que allí no se trabaja con ninguna clase de solventes y que se cumplen las reglamentaciones del OPDS. El empresario agregó que les propuso a los vecinos que contraten a un organismo público para que realice un monitoreo en el horario y día que los vecinos dispongan y que él se haría cargo de los gastos. Según pudo saber LA NACION los vecinos estarían evaluando aceptar la oferta de Maleh para hacer el control.
"Si él nos demuestra que no contamina le vamos a pedir disculpas. Ojalá tengamos que pedirle disculpas. Hasta ahora, no lo pudo demostrar", respondieron los vecinos a LA NACION y agregaron: "Nos preocupa no saber qué estamos respirando, que no haya estudios que nos digan si esto contamina o no. Que nadie nos diga si está bien o no, eso es preocupante".
La Nación
Martes 17 de Agosto de 2010