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En enero comenzará el monitoreo de la ex Botnia
Las primeras conclusiones podrían conocerse a mediados de 2011
Lucas Colonna / LA NACION
En un clima de elocuente hermetismo, la Argentina y Uruguay pondrán en marcha dentro de unos 60 días el plan de monitoreo conjunto del río Uruguay, acordado luego de una ardua negociación que implicó marchas y contramarchas en ambas orillas rioplatenses, para evitar un desaire al entendimiento alcanzado por los presidentes Cristina Kirchner y José Mujica.
Así lo informó el jefe de la delegación argentina ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), Hernán Orduna, en un encuentro organizado ayer por la Cancillería con un grupo de diarios, entre ellos La Nacion.
"Dentro de 60 días se podrá comenzar a instrumentar el plan de monitoreo con muestreos", dijo Orduna, escueto y lacónico, en su despacho del moderno edificio de la calle Esmeralda.
Fuentes oficiales confiaron, además, que las primeras conclusiones de los estudios no se conocerán al menos hasta mediados de 2011, como consecuencia de la complejidad que tendrá el proceso de ahora en más.
Las palabras de Orduna constituyen una de las pocas precisiones que se dieron a conocer un día después del entendimiento alcanzado tras un accidentado diálogo bilateral, que incluyó un encuentro entre los cancilleres Héctor Timerman y Luis Almagro, anteayer, en Montevideo. Ambos funcionarios lograron destrabar, después de más de diez horas de reunión, una negociación que había llegado a punto muerto como consecuencia de las disidencias entre los cuatro científicos (dos argentinos y dos uruguayos) que integran el comité científico binacional que tiene a su cargo la elaboración y la ejecución del plan de monitoreo conjunto ordenado por el fallo de La Haya.
Orduna no quiso explicar ayer los motivos de las diferencias entre las partes que casi hacen fracasar el entendimiento político. "No había acuerdo en varios puntos. Lo que hay que ver es que éste es un proceso y que se va avanzando. Las diferencias quedaron atrás", dijo.
El canciller Timerman también minimizó los entredichos. "Los científicos discutieron un manual de química y ninguno de los dos cancilleres podía intervenir mucho en eso", afirmó.
De acuerdo con trascendidos diplomáticos reproducidos por la prensa uruguaya, las disidencias referían a la cantidad de controles por realizar en la pastera UPM (ex Botnia), los parámetros por medir en los controles y la frecuencia y asiduidad que tendrían.
El plan de vigilancia
Las precisiones aún son pocas. La CARU sesionará pasado mañana y aprobará, como cuerpo habilitado, el entendimiento político suscripto por la diplomacia bilateral. Recién entonces las partes podrían dar a conocer los detalles del plan de monitoreo ambiental que se instrumentará sobre el curso de agua compartido y sus áreas de influencia.
Orduna brindó algunas pistas sobre el sentido que tendrá el plan de vigilancia. Sostuvo, por ejemplo, que se medirán parámetros que no están aún incluidos en el digesto de la CARU (que establece los estándares y valores de la calidad medioambiental del curso de agua) y que, de considerarse pertinentes, estos indicadores serán incluidos en el mencionado registro normativo.
Dijo, además, que la medición del río será continua y explicitó que por "continua" se interpreta la definición de la Real Academia Española ("aquello que no es interrumpido", precisó el diplomático).
De acuerdo con los parámetros que se consideren, habrá controles periódicos, mensuales y cuatrimestrales, anticipó Orduna. De todos modos, en Botnia se podrá ingresar hasta 12 veces en el año, tal como lo requirió Uruguay, y el muestreo se hará de acuerdo con la normativa establecida por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) uruguaya, para luego contrastar con los valores de la CARU.
Las partes también acordaron la compra e instalación de instrumental para medir las emisiones gaseosas que "precipiten" sobre el río Uruguay.
Se instalarán, por caso, sensores en el interior de Botnia proporcionados por el comité científico binacional. Además, habrá boyas integradoras, caudalímetros y organismos vivos que servirán como patrón de registro de la calidad ambiental del río.
La Nación
Martes 16
de Noviembre
de 2010