Ud. está en: Noticias > Hoteleros y gastronómicos pedirán inconstitucionalidad del Impuesto por Residuos Húmedos no Reciclables

Hoteleros y gastronómicos pedirán inconstitucionalidad del Impuesto por Residuos Húmedos no Reciclables

El Gobierno porteño recibirá un duro golpe. La validez del tributo, que recae sobre este tipo de desecho, será puesta en jaque ni bien arranque febrero. En tanto, con el inicio de 2011, el Ministerio de Ambiente lanzó un operativo para inducir al pago del gravamen que puede alcanzar $138.000 anuales

Transcurrido un año desde la implementación del Impuesto a la Generación de Residuos Húmedos no Reciclables, el Gobierno porteño recibirá un duro golpe que pondrá en jaque el futuro del tributo.

Este "gravamen ecológico", creado en 2009, tiene por finalidad proteger el medio ambiente y recae sobre aquellos establecimientos que generen grandes cantidades de basura, tal es el caso de diversos hoteles y locales gastronómicos.

En la actualidad, las empresas que deben pagarlo pueden llegar a tener que desembolsar un canon anual que arranca en $3.450, para aquellas que produzcan entre 240 y 480 litros promedios diarios, hasta $138.000, para las que generen más de 4.000 litros de residuos húmedos.

Reducir la cantidad de estos desechos es uno de los objetivos de las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires y éste ha ido tomando forma desde 2007, con la creación de la Ley 1.854 de "Basura Cero".

Éste no es un tema menor, si se tiene en cuenta que, según estudios realizados por el Ministerio de Ambiente de la Capital Federal, los residuos sólidos urbanos constituyen un problema cada vez más grave, ya que, debido a su constante aumento -hoy superan el millón de toneladas- deben ser enviados a rellenos sanitarios.

En este escenario, entre las metas que busca alcanzar la Ciudad en los próximos años, se encuentra la de reducir progresivamente los valores, de modo de poner punto final a la necesidad de tener que enviar basura a los referidos rellenos sanitarios en el año 2020. A estos fines, se determinaron topes de 748.828 toneladas para 2012 y de 374.414 para 2017.

Con ese objetivo y como arranque de 2011, la Dirección General de Inspecciones porteña lanzó un operativo por el cual, durante este mes, notificará y asesorará a las empresas sobre el cumplimiento de la Ley 1.854.

Así las cosas, mientras diferentes grupos ambientalistas destacaban, al momento de su creación, las ventajas que aparejaba aplicar un gravamen ecológico; en la actualidad, éste no es "visto con buenos ojos" desde el sector sobre el que recae la carga tributaria.

En este contexto, la Federación de Empresas Hoteleras y Gastronómicas de la República Argentina (Fehgra) presentará una acción declarativa de inconstitucionalidad ante el Tribunal Superior de Justicia porteño, ya que considera que es un impuesto de características meramente recaudatorias y, por sobre todo, inequitativo en su determinación y aplicación.

Cuál es el reclamo de Fehgra
Según la Federación que nuclea a las empresas gastronómicas y hoteleras, el tributo es contrario al principio constitucional de igualdad, ya que no es equitativo para todos los generadores de residuos.

Rafael Miranda, Coordinador del Departamento de Fiscalidad y Tributación de la entidad, indicó que el mismo "viola el principio de igualdad, entre otros principios constitucionales, ya que no se aplica con equidad a todos los generadores de basura".

Además, sostuvo que "es solamente recaudatorio y, desde ya, injusto. Siempre se generan residuos, eso es inevitable, más para las empresas del sector".

Y, disparó: "¿Cuál es la diferencia entre un restaurante y una casa de familia, un maxikiosko o una empresa de ramos generales?".

Para remarcar la importancia del gravamen, el especialista indicó que "un restaurante común puede sacar en el día 10 bolsas de consorcio, que equivalen a más 1.000 litros y representan un impuesto de $31.050 anuales".

Esto es así, porque el cuadro tarifario para el período fiscal 2011 fija los siguientes cánones:

Por otra parte, Miranda remarcó que "si se tiene presente que la recolección se paga aparte, podemos decir que es un impuesto ya que, a diferencia de una tasa retributiva, no se recibe ningún servicio a cambio. Por eso, además, se puede afirmar que es meramente recaudatorio".

"Los residuos son algo que no se pueden evitar. A lo sumo, se puede mejorar el proceso para reducir la cantidad, pero no se puede dejar de producirlos", concluyó.


Qué establece el impuesto

Gastón Vidal Quera, miembro del estudio Lisiki, Litvin & Asociados, explicó los lineamientos generales del tributo.

El especialista indicó que "los sujetos pasivos son los generadores especiales de los residuos húmedos -principalmente restos de comida, papeles y cartones húmedos-, que deben abonar el impuesto por cada uno de los lugares físicos -sucursales, boca de expendio, etc.- donde se producen, tomándose individualmente la cantidad generada en cada uno de ellos".

"El sistema de determinación es mediante la declaración jurada que debe presentar el sujeto pasivo considerando el promedio de residuos por día", sostuvo Vidal Quera.

Para ello, los contribuyentes deben calcular los litros diarios promedio generados durante el trimestre inmediato anterior a la confección y presentación de la liquidación, computándose para tal fin días corridos del mes calendario.

Por último, el experto destacó que "están exentos aquellos que generen una cantidad inferior a los 1.000 litros diarios promedio de residuos, en todos y cada uno de los lugares físicos donde se producen".

"Es decir que los contribuyentes que, en ninguno de los lugares físicos donde generen residuos alcancen los 1.000 litros promedio diarios, están exentos", remarcó Vidal Quera.


Los argumentos legales del reclamo

En este escenario, Daniel Pérez, titular del estudio que lleva su nombre, detalló los puntos que formarán parte de la demanda que será presentada ni bien arranque febrero, que es cuando se retomará la actividad en los tribunales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, luego de la feria judicial.

El especialista sostuvo que "la presentación será a través de una acción declarativa de inconstitucionalidad, que es competencia originaria del Tribunal Superior, ya que la misma tiene como efecto invalidar la norma y tiene alcance para todos aquellos que pueden estar comprendidos por ella".

Entre los fundamentos en los que se basa el pedido de inconstitucionalidad del Impuesto a la Generación de Residuos Sólidos Urbanos Húmedos no Reciclables, Pérez destacó los siguientes:

Objeción a la verdadera naturaleza del tributo tratado como "medioambiental": ya que no responde a la característica de tales impuestos, que tienen como principal objetivo determinadas medidas de carácter extrafiscal, es decir, más allá de la recaudación, deben tener como premisa el cambio y la orientación de ciertas conductas.
Impuesto meramente recaudatorio: esto es así, puesto que el hecho imponible no está en línea con lo previsto por la legislación de fondo, esto es la Ley 1.854 (de "Basura Cero").
Viola el principio de no confiscatoriedad: ya que no hace más que incidir sobre el ejercicio de ciertas actividades, tal como lo hace el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, con lo cual, existiría una múltiple imposición.
No respeta el principio de capacidad contributiva: tal como está diseñado su hecho imponible.
Vulnera el principio de igualdad consagrado tanto por la Constitución Nacional como por la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires: por cuanto su determinación termina siendo inequitativa.


Recolección inteligente de residuos

Lejos de los tribunales, varias son las empresas que cumplen con el pago del impuesto y, además, trabajan para reducir la cantidad de residuos que generan y, por ende, el canon que deben abonar.

Jorge Martinez, CEO del Alvear Palace Hotel, sostuvo que son varias las medidas que implementaron desde la entrada en vigencia de la norma, que incluyen capacitación a sus dependientes y controles permanentes.

"Estamos capacitando a los empleados para que se haga una diferenciación de los residuos inteligentes, donde se separan los húmedos de los reciclables", explicó.

La iniciativa consiste en distribuir contenedores de basura especiales para los residuos húmedos y para material que pueda ser reciclado, sumado a charlas informativas que explican detalladamente las diferencias entre uno y otro tipo de desperdicio.

"Además, realizamos controles para optimizar la separación", señaló el CEO, y agregó "es una tarea ardua, sobre todo en las cocinas, donde es más fácil tirar todo junto".

La cooperación entre empresas de la actividad no estuvo ausente. Así, Martinez indicó: "Llevamos adelante conversaciones entre los gerentes de distintos hoteles, de modo de compartir experiencias".

Aunque aclaró que "no todos se enfrentan a los mismos problemas, ya que depende mucho de la organización que tenga cada uno".

iProfesional
Martes 18 de Enero de 2011

Visite nuestros contenidos de
RESIDUOS