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Polémica por la falta de controles sobre el transporte público
Sobre que los colectivos incumplen con frecuencia las normas de tránsito en la ciudad, y las multas que les aplican son generalmente apeladas por las empresas de transporte, que incluso no las pagan, los controles al transporte público de pasajeros fueron, el año pasado, escasos e ineficientes, con el consecuente riesgo para la seguridad vial.
Es lo que denuncia la Defensoría del Pueblo de la ciudad, sobre la base de un pedido de informes que le hizo al gobierno, en el que le respondieron que en 2012 fueron retenidas por infracciones un 88% menos de licencias de conducir profesionales que en 2011. Concretamente, de 14.146 licencias quitadas por incumplimientos viales hace dos años se pasó a 1654 en 2012.
Si bien el gobierno porteño asegura que esta baja se explica en que desde 2011 comenzó a regir una ley que exigía la constatación de un exceso de velocidad superior a los 40 kilómetros de lo permitido por ley en calles y avenidas, y que era muy difícil aplicarlo, la situación generó muchas controversias.
En el informe con estadísticas oficiales que la Defensoría difundió se especifica que, por ejemplo, se retuvieron 8867 licencias de conducir por violar la luz roja en 2011, contra 13 del año pasado. Lo mismo ocurrió por cruzar las barreras bajas: fueron 129 licencias retenidas en 2011 frente a 30 del último año.
Además, por circular en carriles exclusivos, esta medida se aplicó contra 89 choferes en 2011 y sólo sobre 4 en 2012. Por exceso de velocidad, en 2011 se retuvieron 586 licencias y sólo una el año pasado. En el mismo sentido, por circular a contramano hubo, en 2011, 481 licencias retenidas y ninguna en 2012.
Desde la Subsecretaría de Tránsito que conduce Guillermo Dietrich explicaron que la causa de la baja en la quita de licencias se debió a la entrada en vigor de la ley 3916, aprobada por la Legislatura en septiembre de 2011, que imponía que para la retención del carnet de conducir por violación de la luz roja el infractor también debía superar en 40 km/h la velocidad máxima permitida en calles y avenidas. Y que como no era posible hacer ese control, esta norma se modificó en diciembre.
"Esta ley no nos permitió, por ejemplo, quitar la licencia a los colectiveros por violar la luz roja, ya que se necesitaba tener un control de velocidad en cada esquina. Y también es cierto que no son muchos los colectivos que puedan llegar a violar un semáforo en la ciudad a 80 km/h en una calle y a 100 km/h en una avenida", aseguró Dietrich a LA NACION.
El funcionario porteño explicó que era muy dificultoso llevar adelante este control. "Había que disponer de un vehículo con un radar en las esquinas y constatar esta falta, algo difícil. Por esa razón, hubo quejas de las ONG de tránsito y en diciembre pasado esta norma se cambió. Hoy ya se pueden retirar las licencias simplemente por no respetar la luz roja", comentó Dietrich, quien aseguró que en 2001 se realizaron 16.100 infracciones a colectivos por distintas causas.
Rechazo
Para Alicia Pierini, defensora del pueblo de la ciudad, la explicación que da el gobierno es "incompleta". Sostiene que los controles viales sobre el transporte público son "extremadamente bajos", a juzgar por las estadísticas que le fueron suministradas por el Ministerio de Justicia y Seguridad de la ciudad.
"No vamos a negar la existencia de dicha ley, pero esto sólo explica la violación de la luz roja. ¿Qué ocurre con cruzar las barreras bajas? ¿Y el exceso de velocidad, por ejemplo, que cayó de 586 retenciones de licencias a sólo una? ¿Y con todas las [máquinas de] fotomultas que instalaron no se puede hacer nada? Es lógico que los números no cierran y que los controles son muy pocos", dijo Pierini a LA NACION.
Agregó: "Hay que tener en cuenta que los accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte en la Capital y, por lo tanto, se requiere del gobierno porteño que lleve adelante una política seria de control sobre el transporte público. Estas estadísticas irrisorias no lo representan".
Dietrich, en cambio, sostiene que año tras año ha aumentado el número de infracciones labradas a colectivos. "Hay mucho control sobre el transporte público y los agentes de tránsito están abocados a labrar actas de infracción tanto a ellos como a los vehículos particulares que no respetan las leyes de tránsito. Para la Ciudad, la seguridad vial es muy importante", afirmó.
Más allá del cruce de acusaciones y explicaciones, es bajo el cumplimiento de las normas viales por parte de los choferes de colectivos.
Al abordar un ómnibus en la Capital o en el conurbano cualquier pasajero constatará que los colectivos suelen cruzar semáforos en rojo, circular a alta velocidad por calles y avenidas, respetar poco y nada las barreras bajas de los ferrocarriles, no cumplir con las luces de giro, detenerse lejos de las paradas o sobre las sendas peatonales y hacer caso omiso de los niveles permitidos de emanación de gases. En los últimos tres años, la línea 152 fue la que más infracciones viales recibió.
La seguridad vial, en riesgo
Los colectivos, en el centro de los cuestionamientos
- 88%
de licencias menos
Ése es el porcentaje en que se redujeron las retenciones a choferes de transporte público en 2012 con respecto a 2011 - 1
licencia
Fue la que se retuvo en 2012 por exceso de velocidad en colectivos - 83
muertes
Esa cantidad de personas fallecieron en 2011 en la ciudad por accidentes viales
Pablo Tomino
La Nación
Miércoles 23 de Enero de 2013