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La Argentina vuelve a La Haya por Botnia y se moviliza Gualeguaychú
Muy lejos de los gestos de unidad que trataron de mostrar públicamente hace tres días Cristina Kirchner y José Mujica, la Argentina y Uruguay ingresaron ayer oficialmente en un nuevo conflicto diplomático por la pastera UPM (ex Botnia).
Minutos después de que el presidente uruguayo expresara su decisión de permitir un aumento de la producción de la empresa de celulosa situada en Fray Bentos, el canciller Héctor Timerman anunció que la Argentina recurrirá a la Corte Internacional de La Haya para denunciar a Montevideo por la violación del Tratado del Río Uruguay.
El roce entre ambos países se potenció más anoche cuando los asambleístas de Gualeguaychú decidieron marchar el domingo a Fray Bentos y llevar adelante "acciones sorpresivas". Por ahora no habrá cortes de rutas.
No se vivía una tensión diplomática así entre Montevideo y Buenos Aires desde mayo de 2006, cuando el entonces presidente, Néstor Kirchner, decidió ir a la Corte de La Haya para reclamar el levantamiento de la pastera, que un año antes se había instalado en Uruguay.
La decisión de Mujica de aprobar el aumento de la producción de pasta de celulosa de 1 millón de toneladas anuales a 1,1 millones, resistido por la Argentina, se tomó luego de que anteayer fracasara la negociación en Buenos Aires entre los cancilleres Timerman y Luis Almagro.
Mujica dijo que junto con la aprobación de la ampliación de producción de la ex Botnia exigirá a la pastera la construcción de una torre de enfriamiento para los vertidos de agua y la reducción del contenido de fósforo de sus desechos. Mujica adujo que la tesitura de la Argentina de impedir el aumento de producción responde a que "está inmersa en un proceso electoral a corto plazo".
Al objetar la decisión de Mujica y el papel de la empresa, Timerman los comparó con los fondos buitre que litigan contra la Argentina por la deuda en default. "De la misma manera en que el país se opuso a los fondos buitre, impedirá ser doblegado por una empresa transnacional", dijo en referencia a la firma finlandesa. Además, el canciller aludió a "un accionar extorsivo" por parte de la pastera.
Para sustentar la embestida judicial internacional, Timerman expresó que "la Argentina lamenta que los intereses de la UPM sean tan poderosos que se han convertido en los factores" desencadenantes de la relación con Uruguay.
A su vez, Timerman justificó que la decisión de recurrir a la Corte Internacional de La Haya se debe a que el aumento de producción de la pastera "afecta la soberanía ambiental de la Argentina, viola los tratados entre ambas naciones y a la propia sentencia del Tribunal de La Haya". Así, Timerman adujo que el límite de un millón de toneladas anuales para la producción de UPM fue el que utilizó la Corte Internacional de Justicia para analizar la controversia y sobre esa cifra emitió su dictamen. "Todo cambio que se realice en UPM altera la sentencia de dicho tribunal", dijo.
Franqueado por el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, el canciller abundó en una explicación con un engorroso listado de cifras y datos de resultados de monitoreos ambientales al río Uruguay que hizo la Argentina y que mostrarían niveles de contaminación no permitidos por los estándares internacionales.
Sin embargo, la difusión de esos informes generó otra controversia con Montevideo, ya que los allegados a Mujica dijeron que esos documentos no responden a los monitoreos que realizó la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), por lo que no podrían ser tomados como válidos (ver aparte).
Urribarri fue más duro que Timerman en su embestida contra Uruguay. "No entendemos por qué el gobierno uruguayo pone en peligro una relación histórica", expresó el gobernador entrerriano. Definió la resolución del gobierno uruguayo como "inaceptable, ofensiva e inentendible".
Planteo uruguayo
Al presentar la decisión de aprobar la ampliación de la producción de UPM, Mujica dijo que exigirá a la pastera la construcción de una torre de enfriamiento para los vertidos de agua y la reducción del contenido de fósforo de sus desechos. Estos habían sido algunos de los reclamos que anteayer exigió Timerman a su par uruguayo Luis Almagro en la reunión donde finalmente la negociación fracasó.
A su vez, para darle un encuadre político a la ruptura del diálogo con Cristina Kirchner, el presidente uruguayo añadió: "Tenemos que lamentar esta decisión. Es inoportuna, particularmente para Argentina, porque está inmersa en un proceso electoral a corto plazo. Naturalmente el clima político cuando existen elecciones no es el más adecuado como para tener razonabilidad" dijo.
Así, Mujica se refería a lo que decían en voz baja sus funcionarios: que la Argentina apostó a tensar la situación con Montevideo para obtener un rédito electoral en Gualeguaychú, donde el candidato del Frente para la Victoria, Guillermo Guastavino, perdió las primarias contra el referente del campo y de la oposición entrerriana Alfredo De Angeli.
A su vez, el endurecimiento del discurso de la Casa Rosada contra la pastera buscaría atenuar el malestar de los asambleístas de Gualeguaychú que ayer emitieron duras críticas al Gobierno por su "inacción" ante la empresa UPM y anunciaron que marcharán el domingo a Fray Bentos.
El de Mujica no sólo fue un mensaje hacia la Argentina. También el presidente uruguayo admitió que llegó a esta determinación "porque nos habíamos quedado sin espacio para negociar y porque nosotros también tenemos nuestros dilemas", en referencia indirecta a los reclamos de mayor dureza hacia la Argentina que le hacía desde hace tiempo la oposición local (ver aparte).
Fuentes calificadas de la Cancillería dijeron a LA NACION que el fracaso de las negociaciones con Uruguay respondieron a que Mujica deslizó la posibilidad de construir una nueva pastera en las costas del río Uruguay y ello generó una dura reacción de Cristina Kirchner. También expresaron que "hubo una firme tesitura" de Montevideo de no avalar más controles de toxicología, de afluentes de fósforo y de temperatura del agua vertida por la pastera al río.
Desde Montevideo desecharon esa versión y culparon a Timerman por no haber respondido a tiempo los pedidos de Mujica para ampliar la producción de UPM. Anoche se especulaba con un eventual llamado de Mujica a Cristina. Pero pocos apostaban a la posibilidad de que ello cambie el clima beligerante.
- José Mujica - Presidente de Uruguay
"Ya no queda espacio para negociar con la Argentina"
- Héctor Timerman - Canciller argentino
"La decisión unilateral de Uruguay deja en la obligación de ir a la Corte de La Haya"
Por: Martín Dinatale
La Nación
Jueves 3 de Octubre de 2013