Ud. está en: Noticias > Los porteños, la basura y el incumplimiento de las reglas
Los porteños, la basura y el incumplimiento de las reglas
Mucho resta trabajar para revertir la indiferencia de numerosos vecinos a la hora de contribuir con el mantenimiento de la limpieza en la ciudad
Un reciente estudio hecho por la Dirección General de Limpieza del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires acaba de arrojar una serie de datos muy útiles para encarar el tema de los residuos de manera concreta y realista. Efectivamente, de acuerdo con la información relevada, la primera conclusión de peso es que el 80 por ciento de los porteños saca los residuos cuando no debe hacerlo; por el contrario, hasta pareciera que dejan todavía más basura que en los días normales.
Como sólo hay tres días en el año, amén de los días de huelga, en que se suspende el servicio de recolección -24 y 31 de diciembre y 1° de mayo-, es lógico que en esos días no se saque basura a la calle, como tampoco debe hacérselo los sábados. Independientemente de estas fechas, también, si hay amenaza de fuertes lluvias, se recomienda no sacarla para que no se obstruyan alcantarillas y desagües, y evitar así los anegamientos.
Sin embargo, los vecinos muestran no sólo un alto grado de desconocimiento con respecto a las fechas no permitidas, sino también una preocupante indiferencia sobre los horarios en que sí deben sacarse los residuos, siempre entre las 20 y las 21.
También hay diferencias entre las distintas comunas: 2 (Recoleta), 13 (Belgrano, Colegiales y Núñez) y 14 (Palermo) son las que mayor cantidad de residuos húmedos desechan a diario, mientras que las comunas 11 (Villa Devoto, Villa Santa Marta, Villa del Parque y Villa General Mitre), 12 (Coghlan, Villa Urquiza, Saavedra y Villa Pueyrredón) y 15 (Chacarita, Villa Crespo, La Paternal, Villa Ortúzar y Parque Chas) fueron las que más residuos acumularon el pasado 1° de enero: 720,1 toneladas, un 9 por ciento más que un día normal.
Es evidente que las campañas públicas por los canales habituales de difusión del gobierno porteño no han dado los resultados esperados: ni los medios electrónicos, las redes sociales o los partes de prensa han probado ser lo suficientemente eficaces a la hora de cambiar conductas y hábitos culturales lamentablemente muy acendrados en los habitantes de la ciudad y que, paradójicamente, contrastan con las quejas generalizadas sobre la falta de higiene urbana que ellos mismos son los primeros en no observar.
Si se pretende avanzar desde el gobierno porteño con este tema, no basta con lanzar una campaña de concientización -desde 2001, las distintas administraciones distritales lanzaron por lo menos 10 campañas diferentes sobre los residuos-, sino que la educación del ciudadano debe estar presente todo el tiempo, incluso para que se entienda también que elementos como los contenedores para residuos secos y húmedos, y las cooperativas de recicladores urbanos están para contribuir a la limpieza de toda la ciudad, no sólo de algunos, esos que cuando el sistema colapsa por las razones que sean -una huelga imprevista, las más de las veces-, entonces comprenden cuán importante es que la recolección de residuos urbanos se haga bien y en tiempo.
Por ello, el mensaje debe ser coherente y sostenido en el tiempo; solo así se podrán cambiar comportamientos que no benefician en nada a la comunidad ni, a la larga, a los propios individuos..
La Nación
Viernes 13 de Febrero de 2015