Ud. está en: Noticias > Visita a Botnia ratificó posición de Estrucplan y ecoUruguay

Visita a Botnia ratificó posición de Estrucplan y ecoUruguay

A partir de una tecnología que ofrece garantías de seguridad, complementada con una actitud de vigilancia de la propia empresa, las autoridades y la población, las plantas de celulosa funcionarán sin inconvenientes ambientales en nuestro país. Conocimos también el posible origen del mito sobre las abejas desplazadas por la celulosa.

Una charla de casi dos horas con funcionarios jerárquicos de la empresa y una recorrida por la planta permitieron a los presidentes de la consultora argentina Estrucplan, Roberto Valentinuzzi, y de ecoUruguay, Daniel Jaso, ahondar en el conocimiento de los procesos forestal e industrial y su relación con el ambiente.

Valentinuzzi (presidente de una empresa dedicada precisamente a la adecuación ambiental de industrias) se interiorizó sobre la generación y el tratamiento de los efluentes y confirmó su convicción de que la tecnología que aplicará la planta de Botnia reúne las condiciones para un proceso amigable con el ambiente, y que –en le medida en que se lleve a cabo con un estricto cumplimiento y un monitoreo permanente– no da motivos para generar inquietud en relación a su impacto sobre los seres humanos ni sobre los recursos.

En materia de calidad de las aguas, se informó a ecoUruguay que la empresa está a la espera de respuesta de OSE respecto a su formal ofrecimiento de tratar también las aguas servidas de Fray Bentos, que actualmente se vierten al río con un tratamiento mínimo. Esa oferta –que mejoraría sustancialmente la calidad de las aguas del curso limítrofe– no es sólo un “gesto de buena voluntad”: como se adelantara, la concentración de bacterias que transportan las aguas cloacales de Fray Bentos constituyen un elemento más para facilitar la purificación de los efluentes de la fábrica.

Durante su exposición, incluso, el gerente técnico de la planta, ingeniero Bruno Vuan destacó que los eventos de posible impacto ambiental en todo caso son síntomas de problemas de calidad en la producción. Eso coadyuva a que el monitoreo interno de la empresa se multiplique en varias instancias, tanto en cada etapa de la producción como en una unidad que supervisa centralmente la totalidad del proceso.


Forestación y producción tradicional

La charla permitió también conversar sobre algunos de los temas que han sido discutidos en relación al modelo forestal.
Forestal Oriental, una de las empresas integrantes del complejo, está desarrollando una tarea de asesoramiento para pequeños productores tendiente a incorporar pequeñas cantidades de montes de eucaliptos en forma compatible con la ganadería y la agricultura.

El ministro del ramo, José Mujica, había adelantado el año pasado su apoyo al silvo-pastoreo, de modo que “cualquier ganadero [pueda] tener un montecito en una rinconada, un bajo, y al mismo tiempo que carne o laca sacar también un poco de madera para vendérsela a Botnia o a cualquiera que la industrialice”.

Esa reclamo se ha concretado en la autorización a plantar hasta un 8 por ciento de los suelos que no tienen prioridad forestal, al tiempo que se actualiza su calificación que data de los años 60.

Un capítulo especial mereció el tema de la relación entre los eucaliptos y la fabricación de pulpa de celulosa con la apicultura. En los últimos años se ha reiterado desde Gualeguaychú (y desde grupos “ambientalistas” uruguayos) que la plantación de esa especie ha generado la expulsión de apicultores, y que el funcionamiento de la fábrica de Fray Bentos ocasionará la muerte de las abejas. Tanto que en los conocidos cálculos de “lucro cesante” efectuados por la Asamblea Ciudadana Ambientalista de Gualeguaychú, a través de su autodenominado “Grupo de Alto Nivel Técnico” se incluye al sector apícola como pérdida total.

Según informaron los directivos de la empresa, sus montes también sirven para pastoreo de 32.000 vacunos, 396 lanares y 780 equinos, en acuerdo con 79 productores, e incluyen 3.305 hectáreas de áreas protegidas.

Pero, añadieron, Botnia tiene hoy 8.465 colmenas en producción, en acuerdo con 25 productores apícolas.

¿Cuál es el origen, entonces, del temor sobre la producción de miel? Aparentemente, la confusión se originó cuando las autoridades sanitarias de Inglaterra informaran en 2003 que habían encontrado nitrofurano en un embarque de miel proveniente de Argentina. El nitrofurano es una sustancia residual que provoca el uso de algunos antibióticos en la cura de panales, y vuelve a la miel no apta para consumo humano. El furano, altamente tóxico, se utiliza en la fabricación de insecticidas. Se trata de productos no autorizados por las autoridades sanitarias argentinas, pero muchos productores utilizaron nitrofuranos fabricados por laboratorios ilegales, y lo usaron con tal intensidad que al menos 20% de la miel que iba a exportar el país resultó infectada; la miel argentina se desvalorizó severamente en los mercados, y las ventas cayeron sensiblemente hasta la actualidad.

Ahora bien, como el conflicto por la instalación de las plantas de celulosa se originó precisamente en esos años, cuando Greenpeace y otros grupos ecologistas afirmaron que Botnia y Ence blanquearían la pulpa con cloro elemental, y que ello originaría la emisión de furanos, se supone que de allí viene la confusión. Del mismo modo en que los piqueteros afirman hoy que tienen los mismos efectos el cloro y el dióxido de cloro, se trataría de otra confusión por la cual se asocia el efecto de un antibiótico ilegal con los efectos de un método de blanqueo de pulpa de celulosa… que tampoco será el que se aplique.

Los directivos desmintieron por otra parte que la empresa prohíba a los apicultores instalar sus colmenas en los montes de eucaliptos: “Al contrario, siempre hay colmenas en los bordes de las plantaciones”, afirmaron. “Lo que no se puede pretender es que cualquier persona ingrese a cualquier lugar y de cualquier manera”.

Añadieron que lo que sí ocurre es que del 15 al 20% de los ejemplares corresponden a la variedad Dunis, cuya floración demora unos cuatro años. “Si alguien viene a instalarse en esos montes, sencillamente le informamos que no tiene sentido”, explicaron.

En el intercambio que tuvo lugar en la planta participaron también los gerentes Mauro Real de Azúa, Florencia Herrera y Gervasio González, acompañados de otros funcionarios jerárquicos.


Racionalidad

Al término de la recorrida, en diálogo con la prensa local de Fray Bentos, Valentinuzzi destacó la seriedad de los estudios multidisciplinarios que precedieron a la construcción de la planta de pulpa de celulosa, así como la inconsistencia de los cuestionamientos efectuados.

Destacó que las plantas de celulosa en Uruguay abren la posibilidad de “un proceso de industrialización en el litoral. Hablamos de Uruguay, de las provincias de Entre Ríos, Corrientes, Misiones y Santa Fe”. “Estamos hablando de un polo de desarrollo productivo que genera trabajo y la posibilidad de que países hermanos se integren y tengan la posibilidad de discutir con países desarrollados condiciones de producción que nos permitan salir del estancamiento”, agregó.

Valentinuzzi reconoció que los dos países tienen “muchas cosas que corregir” en materia ambiental, pero destacó que en el caso de Botnia está “todo previsto para que ante cualquier contingencia la situación pueda ser neutralizada; los efluentes nunca saldrán de la planta”. “Esto, bien hecho, no tiene por qué contaminar”. Resaltó asimismo la necesidad de que las autoridades y la población asuman un papel vigilante en la defensa del ambiente, y expresó su confianza en que también Argentina participe en el monitoreo conjunto, que “es fundamental”.

Se pronunció también a favor de la instalación de la empresa finlandesa Kemira para producir dióxido de cloro en la planta de Celulosa Argentina, en la provincia de Santa Fe. La instalación se da en el marco de un cambio de tecnología de blanqueado de pulpa de celulosa, que al presente se efectúa con cloro elemental y provoca contaminación. No obstante, el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, ha reprochado a su par santafesino que “debilite” la oposición a la instalación de las plantas de celulosa en Uruguay. “La planta de Kemira en Santa Fe se tiene que construir”, postuló Valentinuzzi, “y los aserraderos de Corrientes y Misiones deben participar”. Señaló asimismo que “las plantas de celulosa en Argentina van a adaptarse a la misma tecnología que tiene Botnia”.

Preguntado sobre la posibilidad de que, aún con los controles y medidas de prevención y mitigación previstas, se produzca un accidente que ponga en riesgo el ambiente, Valentinuzzi no tuvo dudas: “Si contamina, se cierra; como cualquier fábrica”.

Rechazó la modalidad del corte de ruta como forma de expresión, y consideró que esta “metodología política en última instancia sirve para encaramar en la Secretaría de Ambiente de la Nación” a una persona “sin la menor formación en el tema”, como Romina Picolotti. Ha servido también, comentó, para que su esposo pueda “vender cosas como fotos trucadas en Estados Unidos. No resiste la mínima dosis de vergüenza”.

El experto, que en lugar de recorrer 700 kilómetros debió completar una jornada de casi 24 horas ininterrumpidas para llegar a Fray Bentos (salió del puerto de Buenos Aires a las 08.00 del jueves para hacer por tierra el recorrido Colonia – Fray Bentos, y debió salir a la 1.30 del viernes de Montevideo hacia Colonia para llegar a Buenos Aires a las 06.00), manifestó su seguridad en que el conflicto con Argentina finalizará pronto por el solo transcurso de los hechos, cuando se compruebe la sinrazón de los temores.

No obstante, alertó que una vez superado este episodio surgirán nuevas movilizaciones por distintos temas, y llamó la atención sobre la proliferación de sectores opuestos a todo emprendimiento productivo. Más allá de su ropaje ideológico, dijo, son tributarios del “neo malthusianismo” iniciado por el Club de Roma en 1968. “Para esa concepción, el mundo ha llegado al límite de su desarrollo posible y la Humanidad es un mal, una plaga que aqueja al planeta”. Su “religión” catastrofista bloquea el desarrollo de los países atrasados, afirmó, y para ello fomenta el surgimiento de organizaciones que, con ingentes recursos financieros provenientes de los países centrales y de organismos internacionales, se oponen a todo emprendimiento en el sur. El sitio web de Estrucplan divulga trabajos académicos que cuestionan muchas afirmaciones generalmente aceptadas, incluyendo el origen humano del cambio climático.

EcoUruguay
Jueves 5 de Julio de 2007

Visite también nuestros contenidos
de IMPACTO AMBIENTAL