Ud. está en: Noticias > El sector formal reúne a casi un tercio del trabajo en negro

El sector formal reúne a casi un tercio del trabajo en negro

El 30% de los empleados sin papeles se desempeña en empresas que operan en blanco

Casi la mitad de los trabajadores informales desarrolla sus tareas en empresas o pequeños emprendimientos propios que, en gran medida por su bajo nivel de productividad e ingresos, no tienen su actividad económica declarada según el marco legal. En cambio, alrededor de un tercio de los ocupados en negro se desempeña en compañías que están formalizadas, en tanto que casi dos de cada diez informales trabajan en hogares, básicamente en el servicio doméstico.

Los datos, que surgen de un informe oficial, reflejan un alto grado de heterogeneidad de situaciones en el mercado laboral en negro, y "eso demuestra que hay que atacar el problema de diferentes formas", según sostuvo el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, quien desalentó "las recomendaciones que se daban en los 90" respecto de la baja del costo laboral como elemento de incentivo para reducir el problema.

Así, por ejemplo, las acciones oficiales de inspección que sólo intentan detectar trabajo no registrado tienen incidencia en la tercera parte de los ocupados en condiciones de vulnerabilidad: los que están dentro de unidades productivas en blanco.

El informe sobre informalidad laboral fue elaborado por técnicos del Ministerio de Trabajo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y el Banco Mundial.

El estudio se basa en un módulo que se incluyó en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) de diciembre de 2005 en el área metropolitana (ciudad de Buenos Aires y conurbano), para analizar por dentro esta problemática.

Según los resultados del trabajo oficial, mientras que el 30 por ciento de los trabajadores informales estaba en empresas registradas, otro 26% hacía tareas por cuenta propia y un 17% se desempeñaba en unidades productivas no formalizadas.

En el primer caso, se presume que la falta de blanqueo de los trabajadores aparece como una evasión que permite mejorar los márgenes de ganancia empresaria, mientras que en las otras dos situaciones se menciona que hay condiciones de vulnerabilidad que hacen difícil sostener la entrada en la formalidad. Entre los cuentapropistas, hay microemprendedores que directamente integran una economía de subsistencia.


Obras informales


En el segmento de empleados dependientes, si bien se confirma que la actividad más afectada es la construcción, se concluye que eso se explica por las obras informales: si bien el análisis se restringe a las firmas inscriptas, la tasa de trabajo en negro demostró estar entre las más bajas de la economía.

En el período medido, del total de trabajadores del sector, un poco más de la mitad era informal y trabajaba en obras no registradas, mientras que otro 12 por ciento estaba en negro pero con empleadores en blanco.

Lo inverso ocurre en el comercio: en este sector, el 30% del total de empleados era informal pese a estar en firmas registradas, mientras que un cuarto de los empleados estaba en negro dentro de actividades no declaradas.

Si se observan sólo las empresas en blanco, el mayor índice de trabajadores sin registro le correspondió al rubro de hoteles y restaurantes.

Del análisis de la informalidad entre los asalariados se desprende lo siguiente:

  • la tasa de no registro en unidades productivas (excluye a los hogares y, por tanto, al servicio doméstico) fue del 36%, un índice más bajo que el promedio que, en el período, fue del 45 por ciento;
  • la incidencia es mayor entre los varones que entre las mujeres que, sin embargo, se desempeñan con mayor frecuencia en negro dentro de empresas registradas;
  • es mucho más elevada entre los jóvenes: entre menores de 25 años llegó al 55%, mientras que entre los adultos fue del 32 por ciento;
  • afecta a la mitad de los ocupados que sólo tienen educación hasta primaria completa, a un tercio de los que terminaron el secundario, y a dos de cada diez entre quienes concluyeron estudios superiores;
  • entre los no blanqueados en empresas formales, los técnicos y profesionales -que muchas veces facturan sus servicios- sumaron un 20 por ciento; entre los asalariados en negro de actividades no inscriptas, el 5% correspondió a esas categorías;
  • hay factores diferenciales según se trabaje en unidades de producción registradas o en las que están margen de la ley: en estas últimas, el tiempo de permanencia en el puesto de trabajo es por lo general menor y la sobreocupación (46 y más horas semanales de trabajo), mayor;
  • la brecha en la calidad del empleo también se observa en los ingresos: el informal en una empresa registrada ganaba, en el momento de la medición, 1,5 veces más que el trabajador de una unidad no blanqueada;
  • El 95% de los afectados dijo estar en relación laboral por falta de alternativas;


Perfil independiente

Entre los trabajadores de perfil independiente, se destaca que:

  • la informalidad llegó en el período al 50% y fue mayor en las mujeres;
  • entre los trabajadores de hasta 24 años el problema del empleo en negro es mucho más frecuente;
  • la mitad de los trabajadores no registrados tiene educación primaria incompleta;
  • entre los que no tienen calificación la informalidad se multiplicó por ocho respecto de la detectada entre los profesionales;
  • la jornada laboral reducida conlleva un mayor grado de informalidad en el empleo: entre quienes trabajan menos de 35 horas semanales, el índice superó el 60 por ciento;
  • los sectores con mayor incidencia de ocupación en negro son la construcción, la enseñanza y el comercio;
  • los independientes formales dijeron ganar una suma que triplica los ingresos de los informales.


Por Silvia Stang
De la Redacción de LA NACION

Dos desplazadas del Indec, en el equipo

  • La ficha técnica del estudio sobre informalidad destaca como directores del proyecto a la subsecretaria de Programación Técnica y Estudios Laborales del Ministerio de Trabajo, Marta Novick; los representantes del Banco Mundial Omar Arias y Rafael Rofman, y a la funcionaria del Indec Clyde Trabucchi, que se alejó del cargo de directora de Condiciones de Vida en febrero pasado, disconforme con los desplazamientos dispuestos desde el Poder Ejecutivo en el área de medición de precios. La coordinación del trabajo dentro del instituto estuvo a cargo de Cynthia Pok, quien días atrás fue desplazada de su cargo como directora de la encuesta de hogares, por cuestionar los datos de inflación que se usarán para estimar la pobreza y la indigencia.

La Nación
Lunes 16 de Julio de 2007

Visite también nuestros contenidos
de SEGURIDAD Y MEDICINA