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Todos los proyectos laborales duermen en un cajón del Senado
Desde el congreso: Hay doce iniciativas ya aprobadas por diputados
En un año electoral, el Senado tiene frenados todos los proyectos laborales que en el último año y medio fueron aprobados en Diputados. Casi en su totalidad, apuntan a cambiarle la letra a la actual Ley de Contratos Laborales y volver a las reglas de juego previas a los 90 y a la última dictadura.
Para tratar de sacudir esa modorra, la mesa chica de la CGT, que conduce Hugo Moyano, se reuniría en los próximos días con el presidente de la bancada oficialista, Miguel Pichetto. Visitarían a los senadores K, entre otros, José Luis Lingeri, Luis Barrionuevo, Gerardo Martínez, Antonio Caló y Andrés Rodríguez.
En el Senado están pendientes de tratamiento 12 proyectos laborales que fueron aprobados en Diputados durante los últimos dos años y que se concentran en modificar la ley actual. Por ejemplo, la nueva redacción para el artículo 9, que tiene más impacto en la jurisprudencia que en la práctica. Lo que se aprobó en la Cámara baja establece que si hay un litigio entre empleador y empleado, en caso de duda, la Justicia debe mediar a favor del trabajador.
Hasta ahora, los senadores ni siquiera avanzaron en la discusión de los dictámenes en la Comisión de Trabajo y Previsión Social, que comanda el radical lavagnista Gerardo Morales y candidato a vicepresidente por UNA. Fuentes radicales sostuvieron que aunque la comisión fue convocada todo este año, es el oficialismo el que la dejaría sin quórum. Incluso rescatan la sintonía entre Morales y su par de Trabajo en Diputados, Héctor Recalde, también abogado de la CGT y autor de la mayoría de los cambios en danza.
El último cambio que avalaron los senadores fue, hace más de un año, el artículo 66 de la ley, que prevé sanciones para los cambios en horarios y puestos de trabajo, y que había sido redactado por Morales en el Senado y logró una rápida aprobación en Diputados.
"En Diputados quieren hacer la revolución laboral pero en el Senado miran para otro lado", sintetizó una fuente en la Cámara alta para ilustrar las diferencias de posturas entre una cámara y otra dentro de las propias filas K por "el paquete Recalde", en referencia al legislador, quien tiene fama de estar más cerca de la CGT que del ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
En el paquete de proyectos que espera pista en el Senado también hay algunos que nada tienen que ver con cambiarle la letra a la actual legislación. Por ejemplo, a fines del año pasado Diputados ya aprobó la ley que permite la equiparación de licencias por maternidad y paternidad pero aún no es ley. Hay otra iniciativa que la CGT -si se encuentra con Pichetto- reclamaría especialmente. Es el proyecto, también con sanción en la Cámara baja, que declara como Monumento Histórico al edificio de la central gremial de Azopardo.
Claro que hay otros contenidos en otros casos que enfrentan intereses más complejos. En la recta final de la campaña, también en el propio territorio de Diputados hay proyectos que se demoran. En esa Cámara hay 30 dictámenes pendientes de tratamiento en el recinto y 15 apuntan contra la ley de contratos de Trabajo. Por ejemplo, el que cambia los topes indemnizatorios, que tuvo su dictamen pero aún no se aprobó.
Para sumar conflictos, en la última reunión de Comisión -el miércoles pasado- se reavivó la discusión por una nueva ley de Accidentes de Trabajo, que subiría los pagos por daños laborales. También está a punto de salir del horno el proyecto que eliminaría el pago de una parte del salario con tickets. Todo eso, claro, si la campaña no sigue, como hasta ahora, marcándole el paso a las sesiones en el Congreso.
Alejandra Gallo
agallo@clarin.com
Clarín
Lunes 13 de Agosto de 2007
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