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Mañana trágica en las rutas urbanas
En la Panamericana, murieron dos jóvenes en un choque; en la avenida Lugones, un muchacho perdió la vida en un vuelco
Otra vez las rutas y avenidas de la Capital y del conurbano fueron escenario de tragedias. Tres personas murieron carbonizadas y otras diez resultaron heridas en dos accidentes ocurridos con cuatro horas de diferencia y a sólo 10 kilómetros de distancia uno de otro, en la autopista Panamericana, a la altura de Martínez, y en la avenida Lugones, frente al estadio de River.
Como todos los domingos, Ariel y Matías, junto a un amigo, se dirigían a jugar al fútbol en la zona norte del conurbano. A las 11.20, el Peugeot 404 que manejaba Ariel avanzaba por la Panamericana, en la mano que va hacia provincia, cuando por un desperfecto mecánico se detuvo a la altura de la calle Paraná, frente a Unicenter.
Rápidamente, Ariel se bajó del auto para intentar desviar los vehículos, pero su esfuerzo no bastó. Una camioneta Renault Express blanca, en la que iban cuatro personas, no tuvo tiempo de esquivar al Peugeot y lo chocó a gran velocidad. El viejo vehículo dio varios trompos y se cruzó de carril, donde un Renault 21 color bordó también lo chocó. Fue en ese momento que el Peugeot se incendió; adentro estaban Matías y el otro amigo.
Pese al desesperado intento de Ariel y de algunos automovilistas por rescatarlos, ambos jóvenes fallecieron, mientras que el conductor fue llevado al Hospital Central de San Isidro. Según adelantaron fuentes del Departamento de Bomberos Voluntarios de San Isidro, que intervino junto con sus pares de Vicente López, el fuego se habría originado en la explosión del tanque de GNC que tenía el Peugeot 404.
Los nueve ocupantes de los otros dos vehículos sufrieron golpes y lesiones de distinta magnitud. Desde la guardia del hospital informaron que no hay heridos de gravedad. Sólo dos fueron derivados a otros establecimientos -uno de ellos, Ariel-, mientras que el resto fue dado de alta.
Minutos después del accidente, llegaron al lugar los padres de los chicos fallecidos, que fueron contenidos por amigos y algunos policías. "Nunca van a conocer una persona como él. Era un ángel", gritaba al cielo uno de los padres. En tanto, la madre de Matías, arrodillada en el pavimento de la Panamericana, era consolada por amigos.
Según un informe de la Asociación Civil Luchemos por la Vida, durante los siete primeros meses de 2007 fallecieron 4420 personas en accidentes, un promedio de 21 por día.
Frente a River
A unos 10 kilómetros del escenario de este accidente, en una de las autovías de la Capital, otro joven murió carbonizado al incendiarse el automóvil en el que viajaba, luego de chocar contra el guardrail en Belgrano, informaron fuentes policiales. A las 7.30, en la avenida Lugones, a pocos metros del cruce con Udaondo, frente a la cancha de River, un joven de unos 20 años perdió el control del Peugeot 307 que conducía, por razones aún no establecidas. Chocó, volcó e inmediatamente el auto se incendió.
Rápidamente llegaron varias dotaciones de bomberos de la Policía Federal, profesionales del SAME y los agentes de la comisaría 35a.
Pasado un mes y medio de la puesta en marcha del nuevo sistema de control de tránsito, que incluyó la incorporación de radares móviles y de un sistema de computadoras de mano para realizar las multas en la ciudad, los accidentes no ceden.
En las rutas, avenidas y calles argentinas mueren a diario 21 personas por accidentes relacionados con el tránsito, 629 por mes, según los datos aportados por distintas ONG especializadas en la materia.
En la última década el número de muertes superó las 80.000, de acuerdo con aquellas estadísticas. El presidente Néstor Kirchner, alarmado por el índice de mortalidad, decretó que 2007 fuera "el año de la seguridad vial". Pese a esto, las cifras de accidentes y víctimas siguen creciendo.
Por Santiago Dapelo
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Lunes 3 de Septiembre de 2007