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Una escuela porteña que funciona con energía solar
Gracias a la idea de un grupo de alumnos y docentes, un colegio de educación técnica de Boedo pudo montar la primera "aula ecológica" de la Ciudad. Conozca todas las bondades del invento
Con la excusa de la 41ª Feria de Ciencia y Tecnología de la Ciudad de Buenos Aires, que se va a desarrollar entre el 10 y el 14 de septiembre, un curso de la Escuela Técnica Nº 29 "Reconquista de Buenos Aires" decidió llevar adelante un proyecto que hace mucho tenían en mente: un aula que funcionara gracias a la energía solar.
"La idea surgió de común acuerdo con los chicos de sexto año de la especialidad Electricidad del turno tarde, como una forma de crear energía renovable ante la crisis energética", contó Roberto Cammareri, docente de varias de las materias técnicas que se dictan en el establecimiento y uno de los gestores de la iniciativa. Así, junto a los profesores Jorge Gangloff y Federico Seratti pusieron manos a la obra.
Para poder implementar lo planeado, utilizaron una habitación que funcionaba como depósito de la cooperadora de la escuela. Allí instalaron la batería que es alimentada por tres paneles de 25 watts cada uno, que están ubicados en el techo del edificio y fueron importados desde la India.
El aula también recibe el servicio de energía convencional, y puede alternativamente funcionar con ésta o con la solar.
Gracias a este proyecto, la energía solar permite no sólo que funcione la luminaria del aula sino también una computadora y un equipo de música. E incluso colabora con la alimentación de un panel electrónico que controla sensores de movimiento, actuando como sistema de seguridad.
El "aula alimentada a energía solar" es uno de los proyectos que la escuela va a presentar para competir en la feria, de la que es sede este año. El profesor señaló: "Sólo nos pedían que presentáramos la maqueta, pero nosotros fuimos más allá: armamos el proyecto, la maqueta y lo concretamos".
Los méritos de la escuela no sólo están en la proyección y concreción de la idea, sino también en que el dinero para comprar la totalidad del equipamiento salió de sus propias arcas. "Todo fue financiado por la cooperadora", señaló Cammareri.
Por eso, esperan obtener algún premio en la feria de ciencias, para poder después acercarse al Gobierno porteño con el proyecto y solicitar algún tipo de subsidio para implementarlo en otros sectores del establecimiento, además de convertirlo en una fuente de energía alternativa y aporte directo al sistema de calefacción del edificio. "Hacerlo es factible operativamente, pero no económicamente", finalizó.
Infobae
Viernes 7 de Septiembre de 2007