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Kirchner intenta calmar a Gualeguaychú

Dijo que acompaña "la lucha" por la relocalización de la pastera de Fray Bentos y negó haber dicho que la planta no se moverá

El presidente Néstor Kirchner apareció ayer en público para desactivar las protestas de los asambleístas de Gualeguaychú, que el día anterior lo habían acusado de traidor en la primera manifestación contra el Gobierno desde que estalló el conflicto por las papeleras. En un discurso enfático, el Presidente dijo que acompaña "en su lucha al pueblo de Entre Ríos" y negó haberse resignado a que la planta de Botnia empiece a producir en su actual ubicación.

Usó el término relocalización seis veces durante sus palabras en la Casa Rosada, como forma de negar las declaraciones que se le atribuyeron durante su viaje a Nueva York y que desataron la reacción de los entrerrianos. El viernes, a raíz de un diálogo informal con periodistas, el diario Clarín había citado una polémica frase del Presidente: "La planta está ahí y no hay nada que hacer".

Tres días después llegó la rectificación: "Lo que yo dije fue que no se podía generar expectativa de lograr la relocalización con la mediación que se está llevando adelante con Uruguay, porque Uruguay no aceptaba bajo ningún aspecto la relocalización de la planta", dijo el Presidente después de descargar sus críticas a la prensa. "Con la gente me gusta hablar a mí directamente."

Sobre la frase que despertó la ira en Gualeguaychú, sostuvo: "Es absurdo. Jamás dije eso. Que se hable con toda la verdad". A su lado estaba el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, que fue convocado el sábado pasado por la Secretaría General de la Presidencia para mantener una reunión con Kirchner.

Ese encuentro no duró más de 10 minutos. De allí salió la estrategia de bajarle el tono a la protesta de los vecinos de Gualeguaychú. Con la vista clavada en la luz roja de la cámara oficial que transmite sus dichos, el Presidente sostuvo: "Yo dije que a través de la mediación Uruguay no daba ninguna posibilidad de relocalizar la planta. Entonces todos nuestros esfuerzos tienen que estar destinados a profundizar nuestra tarea en La Haya para lograr la relocalización, que comparto total y absolutamente desde el primer día".

La reacción de los asambleístas causa gran preocupación en el Gobierno, sobre todo ante la posibilidad de que organicen una movilización hacia la Plaza de Mayo antes de las elecciones del domingo 28. Hasta ahora, la protesta en las rutas entrerrianas apuntaba contra Uruguay y contra Botnia. Así quería el Presidente que siguiera.

Por eso, tal vez, el duro tono de sus críticas a los medios. "Estoy sorprendido por el título de un matutino. Calculo que será una equivocación y espero que no sea de mala fe. Lo que yo digo es cierto y lo que dijeron allí no es cierto", insistió. Y, con las manos apoyadas sobre el atril, se quejó: "Yo no tengo medios para poder expresarme ni heredé ningún diario ni nada por el estilo. Es decir que tengo que hablar desde este salón que a algunos pone nerviosos, pero es el lugar que tengo".

Para llevar tranquilidad a los asambleístas, que ayer cortaron la ruta nacional 14 y declararon a él y su esposa y candidata presidencial, Cristina Kirchner, "personas no gratas", dijo que cuando estuvo en Gualeguaychú el año pasado y declaró la lucha contra la pastera como una causa nacional no lo hizo como un acto más. "Hoy, con esa misma fuerza acompaño al pueblo de Entre Ríos en esta lucha", arengó.

Después de dedicarle un párrafo a la inflación (confesó que la hay y que su gobierno tiene previsto que sea de entre el "7 y el 11 por ciento" el año próximo), reeditó su estrategia de despegarse de la polémica. "Yo soy un patagónico de ley y un pingüino de ley."


Apoyo de Busti


Para que no quedaran dudas de que la Casa Rosada buscó desactivar la furia de los asambleístas, Busti dio minutos después una conferencia de prensa junto con el gobernador electo, Sergio Urribarri; el vicegobernador actual, Pedro Guastavino; el intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen, y su sucesor, Juan José Bahillo. Todos habían sido invitados para participar de un encuentro con Kirchner. "El Presidente nos ha ratificado que sigue manteniendo la bandera de la relocalización", arrancó Busti. Como un intérprete de las palabras presidenciales, agregó: "Lo que él dijo es que no veía en el marco de la mediación señales de Uruguay para relocalizar la planta", y afirmó sentirse "absolutamente satisfecho" por la aclaración.

Pero la tensión se palpaba entre los representantes entrerrianos que se pasearon ayer por la Casa Rosada. Todas las palabras estuvieron dirigidas a llevar calma. "Vinimos con el objetivo de que se clarificara y no fue necesario pedírselo a Kirchner. Hay un objetivo común, que es buscar la relocalización", sostuvo Irigoyen.

Con un juego indeseado de palabras, ayer el diálogo no parecía fácil. Todos se enmarañaron en explicar lo que el Presidente dijo que dijo y lo que finalmente los medios dijeron que dijo.

La Nación
Martes 2 de Octubre de 2007

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