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El necesario control al consumo de agua potable

La preocupación de los gobiernos en los últimos años y que ha sido tema de tratamiento en los foros internacionales, pasa por la posibilidad de una futura escasez de agua potable. A punto tal llega la inquietud que ya se habla de futuras “guerras” por el agua, en un plano similar a lo que está ocurriendo actualmente con el petróleo. No es casual, en ese esquema, que las potencias hayan fijado su mira en los grandes reservorios, como los glaciares o los hielos polares.

En gran parte del mundo los países y la población en general ya han tomado conciencia de la situación. En Europa, por ejemplo, la gente cuida el consumo de agua potable casi como una cuestión cultural. Aunque, vale aclararlo, esa “cultura” comenzó generándose a través de un estricto control del consumo a través de medidores, con tarifas que obligaron a la población a utilizar sólo el agua que necesitaba.

En Mendoza aún no se ha generado una necesaria conciencia respecto del consumo moderado de agua potable. Un informe de la Asociación de Entes Reguladores de Agua Potable y Saneamiento de las Américas, ubica a nuestra provincia en el primer lugar en el ranking de derroche del vital elemento entre cuarenta ciudades americanas.

En un escrito paralelo, la Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo, bajo todo concepto, de 250 litros por día y por habitante en zonas de las características de nuestra provincia. Sin embargo, en Mendoza se consumen entre 500 y 600 litros por persona y por día, cantidad que ha sido calificada como “una exageración” por las autoridades del ente de control.

Tal como sucede año tras año cuando se acerca la época estival, las autoridades pertinentes se ven obligadas a intentar revertir la situación. Como las campañas de concientización no dan los resultados esperados, surgen nuevamente las multas, aplicadas a quienes utilicen el agua potable para riego de jardines, lavado de autos y veredas, riego de calles y otros tipos de derroches en las horas de mayor consumo.

Y en un aspecto que habla a las claras de que aún no se ha internalizado la cultura del cuidado del agua, en el último año se confeccionaron 3.600 infracciones, dinero que va destinado a nuevas campañas de concientización que, al no dar resultados, conforman un círculo casi sin razón de ser.

Años atrás y para evitar este tipo de situaciones, la Provincia adquirió cien mil medidores de consumo de agua potable -pagados finalmente por los usuarios- de los cuales se alcanzaron a instalar poco más de la mitad, según se indicó. Se adujo en ese momento que existieron inconvenientes técnicos con las tapas de las cajas de los medidores que, al decir de muchos, era un problema subsanable. Pero en lugar de solucionar la situación, las autoridades resolvieron dejar todo como estaba, continuando con el cobro de agua potable a través de una fórmula polinómica similar a la utilizada por la Dirección de Rentas. En ese esquema, el agua se paga de acuerdo con la zona de ubicación de la vivienda, el tipo de construcción, etc., pero no por el consumo en sí. En distintas oportunidades se ha señalado que con esa decisión, la recaudación se incrementa entre la población de mayor poder adquisitivo y se favorece, con costos más bajos, a las zonas más necesitadas.

Se trata de un sistema que, además de ser injusto, no genera un menor consumo ni potencia la cultura en el cuidado de los excesos.

La puesta en funcionamiento de los medidores determinaría que cada uno abone por lo que consume, y si se quiere favorecer a los barrios más carenciados, podría establecerse una tarifa subsidiada para esos sectores.

Así entonces será el propio usurario quien regule el gasto.

No debemos olvidar tampoco que en la provincia, por ley, se prioriza el consumo humano de agua y lo que resta se deriva al riego de cultivos. Y ya se está hablando de que estos últimos corren peligro por una baja de caudal de los ríos. De manera tal que un consumo evidente y moderado en las áreas urbanas, favorecerá también el riego de los cultivos.

Los Andes
Jueves 18 de Octubre de 2007

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