Ud. está en: Noticias > Anoche salió de Botnia el primer embarque
Anoche salió de Botnia el primer embarque
La barcaza Buenos Aires inició su viaje rumbo a Europa
FRAY BENTOS.- La obsesión y la puntillosidad de los técnicos finlandeses de Botnia obligaron ayer a postergar por unas horas el ansiado anuncio que la empresa productora de pasta de celulosa quiere dar aquí desde hace casi una semana: la salida de la primera barcaza con producción propia rumbo a Europa.
Es que en la madrugada de hoy, en el día de la armada uruguaya, la barcaza Buenos Aires, de fabricación y bandera argentinas, se disponía a abandonar el hangar acuático techado en el que está desde la semana última, acompañada por embarcaciones de la prefectura y la armada orientales, con su primer cargamento.
Los "problemas de calibrado", que según explican referentes de la compañía son comunes en la fase final antes del inicio de la producción, impidieron ayer la proyectada salida de la embarcación con las 1500 toneladas de celulosa que la empresa promete despachar cada día, una vez que el proceso funcione a la perfección.
La salida se produciría entonces poco antes de la llegada de dos ministros del gabinete de Tabaré Vázquez, que hoy estarán en esta ciudad para participar de la reunión de la comisión de seguimiento de la obra.
A modo de respaldo a la mayor inversión privada en la historia del país, los ministros Mariano Arana (Medio Ambiente) y Eduardo Bonomi (Trabajo) estarán, a las 18, en la reunión de la comisión, de la que participan la intendencia fraybentina, varios ministerios y organismos de control ambiental como la Dirección Nacional de Medio Ambiente y Laboratorios Tecnológicos de Uruguay.
Nada mejor -comentaron algunos de los participantes- que analizar los avances de la empresa con el primer embarque ya efectivizado. "La reunión ya estaba prevista, aunque se adelantó por la autorización del gobierno nacional para que la empresa empiece a funcionar", explicó a LA NACION el intendente de Fray Bentos, Omar Lafluf, que ayer viajó a Montevideo para ultimar detalles del cónclave del que será anfitrión.
En un día fresco y ventoso, las chimeneas de Botnia trabajaron al máximo de sus posibilidades operativas. Los turnos de 8 horas fueron ampliados a 12 para la mayoría del personal. La ciudad estuvo vacía y sin el movimiento que le dan las pequeñas motos y los autos conducidos por los trabajadores finlandeses.
La inexistencia de olores en las cercanías de la planta como los que se percibieron en las dos jornadas anteriores -producto del uso de biomasa en lugar de fueloil- motivó las sospechas de los asambleístas de Gualeguaychú, que analizan la modalidad de las protestas a realizar.
"Vamos a ir a Buenos Aires el martes para explicar que Botnia va a trabajar al 5% de su capacidad para decir que no emite olores nauseabundos ni contamina", se quejó a LA NACION el asambleísta Osvaldo Moussou.
Durante la asamblea de anteayer en Arroyo Verde, cerca del puente binacional, los asambleístas también dispusieron que la llamada comisión de acciones se reuniera una vez conocida la salida de la primera barcaza para coordinar otras acciones de protesta.
"Que los argentinos se porten bien con nosotros, que acá está todo bien", dijo a LA NACION Marta, una empleada de la municipalidad, orgullosa con la presencia de la planta. "Mi marido trabaja ahí y son muy cuidadosos", decía otra empleada, deseosa de convencer al periodismo de las ventajas que trajo Botnia, que se disponía a dar su primer gran paso en las aguas algo embravecidas del río compartido.
Por Jaime Rosemberg
Enviado especial
La Nación
Jueves 15 de Noviembre de 2007