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Por presunto desvío de fondos, separan a un gerente de la CNEA

Seis millones de pesos en juego en la Comisión Nacional de Energía Atómica.

Un funcionario de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fue apartado ayer de su cargo luego de sospechas sobre irregularidades en el organismo. Se trata del ingeniero Santiago Morazzo, según él mismo confirmó a Clarín.

Morazzo, quien ya había sido suspendido provisoriamente, ocupaba un cargo gerencial en la CNEA a partir de su condición de presidente de la empresa estatal Dioxitek, que pertenece a la Comisión en un 99 por ciento. "Todo ocurrió en circunstancias muy extrañas", comentó Morazzo.

También había sido suspendido preventivamente Carlos Rubén Calabrese, gerente general de la CNEA.

Antecedentes

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) es un organismo autárquico que depende del Ministerio de Planificación. Creada en 1950, sus principales funciones son asesorar al Presidente sobre cuestiones de energía nuclear, operar reactores e investigar esta tecnología en desarrollo.

Hasta la década del 90, concentraba más tareas. Pero durante el gobierno de Carlos Menem fue reestructurada.

Así se creó Nucleoléctrica Argentina (NASA), que es la responsable de la operación de las dos centrales nucleares, Embalse y Atucha I. Además, tiene a su cargo la terminación de las obras de Atucha II. A la CNEA le quedó la fabricación de combustibles para centrales nucleares. En el caso del reactor con fines científicos que Argentina le vendió a Australia, la CNEA fue la proveedora de parte del combustible para este reactor. Uno de sus principales proyectos es el CAREM, un prototipo de un reactor de 25 MW para generación eléctrica.

Morazzo habría sido apartado de manera definitiva por decisión del presidente de la Comisión, José Abriata, ante el avance de una causa judicial que investiga una presunta malversación de 6 millones de pesos.

Esos fondos estaban destinados a brindar asistencia para terminar la central atómica Atucha II, que lleva 27 años en obra. La investigación en la CNEA se precipitó a mediados de noviembre, cuando el abogado Ricardo Monner Sans denunció las presuntas irregularidades.

La denuncia, a su vez, se basaba en un informe de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN). Quedó radicada ante el Juzgado Federal Nø 8, a cargo del juez subrogante Marcelo Martínez de Giorgi, y del fiscal federal Carlos Rívolo. Allí se advierte sobre una supuesta triangulación en el aporte económico destinada a evadir controles.

Ese mecanismo -según la denuncia- se habría realizado a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica con otras dos empresas: Nucleoeléctrica Argentina (NASA) y Dioxitek S.A.

Por similares episodios hay otras dos causas abiertas: una en el juzgado federal de María Servini de Cubría y otra ante el de Rodolfo Canicoba Corral. La semana pasada, trascendió que el Ministerio de Planificación Federal se había presentado como querellante en estos sumarios.

Morazzo, quien aseguró que no se considera imputado en ninguna de esas causas, es químico y militó en el peronismo. Durante la dictadura, cuando ya trabajaba en la CNEA, fue detenido y debió exiliarse en Italia. Trabajó para el organismo de energía atómica de ese país. Durante la actual administración se reincorporó a la comisión, desde la presidencia de Dioxitek.

Calabrese -que seguirá en el cargo- tiene 49 años, es egresado del Instituto Balseiro y cursó una maestría en ingeniería nuclear. Dirigió el Centro Atómico Ezeiza y se desempeñó en las centrales de Atucha I y Embalse. Es profesor universitario.

Provisoriamente, Morazzo será reemplazado por el ingeniero Pablo Navarro, procedente de la regional Córdoba de la CNEA, informaron fuentes del organismo.

Clarín
Sábado 1 de Diciembre de 2007

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