Ud. está en: Noticias > De cada 10 camiones con residuos tóxicos uno está fuera de regla
De cada 10 camiones con residuos tóxicos uno está fuera de regla
Lo reveló un nuevo plan de fiscalización
LA PLATA.- Desde ayer, los inspectores de Medio Ambiente de la provincia de Buenos Aires y los de la entidad recaudadora de impuestos de la misma jurisdicción controlarán juntos el transporte de residuos tóxicos, corrosivos, inflamables o explosivos por las calles y rutas bonaerenses. Los resultados del primer día de inspecciones son reveladores: de cada diez camiones revisados, uno no cumplía con todos los requisitos legales.
La titular del Organismo Provincial de Desarrollo Sustentable, Ana Corbi, y el jefe de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), Santiago Montoya, suscribieron ayer un convenio que establece la colaboración entre ambas dependencias para el control del transporte de residuos provenientes de procesos industriales. El mismo día comenzaron las inspecciones.
Bases comunes
Si bien los dos organismos trabajan en áreas muy diferentes, la idea es que el acuerdo permita que el OPDS monitoree más eficazmente el transporte de residuos peligrosos, gracias a la interacción entre las bases de datos de ambas dependencias y a la capacidad de los inspectores de ARBA para actualizar los datos de cada vehículo en el mismo momento del control, mediante un sistema online.
La entidad que comanda Montoya cuenta con más de 3000 inspectores y se encarga de verificar que cada vehículo de transporte de bienes industrializados cuente con su Código de Operación de Traslado (COT).
Ahora pueden pedir ese código para el caso de los residuos peligrosos y deben informar al OPDS cualquier irregularidad en la documentación requerida para el traslado físico de esas sustancias.
La mayor parte de los residuos peligrosos transportados a través del territorio bonaerense (el 60%) son hidrocarburos a veces mezclados con agua, como los aceites de las estaciones de servicio o los residuos de los lubricentros; un 10% consiste en plomo y compuestos de plomo, como las baterías de automóviles; el 9% son barros industriales producto de la limpieza de máquinas y otros elementos; el resto son disolventes orgánicos, restos de la producción farmacéutica u otros tipos de residuos.
A pesar de la alta peligrosidad de los productos, según comprobaron ayer los inspectores muchos no cumplen con la reglamentación. En este sentido las inspecciones con bases de datos cruzadas según los funcionarios mejorará el esquema de control a lo largo del tiempo. Ayer, los inspectores se encontraron con las primeras pruebas acerca de que muchos de estos transportes funcionan al margen de la ley.
Sebastián Lalaurette
La Nación
Martes 22 de Enero de 2008