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Papelera: hubo incidentes en Colón y volvió la polémica por los cortes

Fuertes discusiones y agresiones entre asambleístas y turistas que volvían de Uruguay.

Discusiones, gritos y golpes se produjeron en la noche del sábado sobre la ruta 135, cuando turistas argentinos que regresaban del Uruguay se encontraron con la ruta bloqueada por los asambleístas de Colón.

Una zona de exclusión, un dragado y un puerto, ejes de una nueva controversia

Nuevas irregularidades por incumplimiento de los procedimientos estipulados por el Tratado del Río Uruguay acaban de ser detectadas por funcionarios argentinos, según dijeron a Clarín fuentes de la Cancillería. Se trata, por un lado, de una zona de exclusión total de la navegación en el río frente a la pastera Botnia, que tiene como fin proteger la boca del caño de desagüe de sus efluentes líquidos; y, por otro, de un nuevo dragado de aguas en el puerto de Nueva Palmira, en el que material que se extrae del lecho se está volcando en el canal mismo de navegación, haciéndolo más playo.
"Detectamos estas novedades mientras investigábamos un tema relacionado con el conflicto bilateral, en el Boletín de aviso a los navegantes, que llega a todas las embarcaciones que navegan el río Uruguay -reveló una fuente de Cancillería que pidió reserva de nombre-. Es el boletín del 31 de agosto de 2007 del Servicio de Oceanografía Hidrología y Meteorología de la Armada uruguaya (SOHMA)".
El Boletín comunica a los navegantes que fue instalada una tubería subacuática con boca de descarga a un metro del fondo del río, en un lugar del que da las exactas coordenadas, y prohíbe navegar por allí para proteger la integridad de la misma.
Entre mayo y julio de 2007, Uruguay informó a Argentina sobre este tema, pero no hubo comunicación formal, dijeron las fuentes argentinas. Además, el país replicó contra la propuesta de impedir la navegación.
El mismo boletín de SOHMA, así como otro de octubre de 2007, incluye otra advertencia a los navegantes: se está dragando el puerto de Nueva Palmira (Ontur, de Botnia). Todos los buques y naves que pasen deben pedir permiso a las dragas. El punto radica en que no se habría solicitado permiso a la CARU para este dragado y en que lo que se extrae del fondo se está volcando al canal de navegación, espacio territorial de injerencia de la Comisión.
Por otro lado, el gobierno uruguayo confirmó ayer la existencia de un "emprendimiento" para instalar un puerto sobre el río Uruguay, que podría generar controversias al igual que la papelera Botnia, aunque aclaró que se encuentra en una "etapa temprana" y aún no fue autorizado, informó la agencia DyN.
Se refiere a la instalación de una minera de capitales británicos que se instalaría en Soriano y tendría su propio puerto. La titular de la Dirección Nacional de Medio Ambiente del Uruguay, Alicia Torres, justificó que no se haya informado, porque "los proyectos que se tienen que comunicar son los que Uruguay aprueba".

Punta del Este
En los últimos años, y en parte por el conflicto por las pasteras, se desaceleró el ingreso de turistas argentinos a Punta del Este. De acuerdo a AC Nielsen, el balneario compensó con subas de brasileños y europeos.

"Apareció un automovilista totalmente alterado que quería regresar a la Argentina y empezó a tirar los tachos y fierros que nosotros usamos como barricadas", explicó la dirigente Silvia "Poli" Echevarría.

"A ese señor se le sumaron otros automovilistas que estaban esperando en el corte. La discusión se puso tensa y en ese momento me golpea un tacho en una de mis manos y automáticamente se me inflamó la muñeca", agregó.

Tras el altercado, el conductor liberó el paso y siguió viaje junto a su familia. También lograron pasar en sentido contrario otros tres autos que aguardaban para cruzar rumbo a Uruguay.

"Es lamentable que estos intolerantes ganen notoriedad, cuando es mucha más la gente que apoya nuestra protesta pacífica", insistió Echevarría.

No es la primera vez que se producen incidentes en ese corte. Es que con la ruta 136 bloqueada ininterrumpidamente por los asambleístas de Gualeguaychú hace ya casi 15 meses, el paso por la 135 que une Colón y Paysandú a través del puente Artigas, 120 kilómetros al norte, se convirtió en la principal alternativa para camiones y turistas.

Por eso, cuando los asambleístas de Colón deciden interrumpir también ese paso, se desata la guerra de nervios. No sólo con los automovilistas, sino con la decena de comerciantes que viven de los uruguayos que cruzan para hacer sus compras, aprovechando el cambio favorable.

En el verano de 2006, algunos dueños de esos negocios cercanos al puente prendieron fuego a las gomas y maderas que habían colocado los asambleístas y liberaron la ruta.

Hace un mes, el legislador uruguayo Juan Domínguez discutió sobre el asfalto de la 135 con los asambleístas que iniciaban un corte por tiempo indeterminado. Entonces, tuvieron que interceder gendarmes para terminar con los empujones.

Pero para evitar nuevos conflictos con los comerciantes, al final la Asamblea Popular Ambiental de Colón cambió a una nueva modalidad de cortes "breves".

Así, durante todo este verano siguieron cortando de lunes a viernes de 20 a 22 y los sábados desde las 19 hasta la misma hora del domingo.

Ayer, con un calor agobiante, y decenas de autos aguardando para pasar, se decidió levantar el corte a las 17.30.

Con el corte permanente del paso por Gualeguaychú y el de Colón con bloqueos reiterados, el único camino al Uruguay que permanece siempre abierto por orden judicial es el del puente Salto Grande, a la altura de Concordia.

El jueves pasado, durante su visita a la Casa Rosada, Cristina Kirchner les reiteró a los asambleístas que el Gobierno no acuerda con los cortes. Aunque por ahora los seguirá tolerando.

INFORME: Verónica Toller
Gualeguaychu. Corresponsalía

Clarín
Lunes 18 de Febrero de 2008

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