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La calidad, el desafío ético de las organizaciones civiles

Una asociación certificó su gestión con normas IRAM-ISO

"Debemos hacer bien el bien. No basta la buena voluntad." Una idea simple pero que no siempre es fácil de llevar a la práctica.

Para dar un paso más en esa dirección, una organización civil que trabaja con personas con discapacidad sumó una herramienta poco difundida en su sector: la Asociación Amar consiguió la certificación de calidad según la norma IRAM-ISO 9001:2000.

La frase anterior es del responsable del Programa de Calidad de la Confederación Española de Organizaciones a favor de las personas con discapacidad intelectual (Feaps), Javier Tamarit. Es un referente en el tema y por eso Amar y el Posgrado de Organizaciones sin Fines de Lucro lo invitaron a dar una conferencia en Buenos Aires la semana pasada con un objetivo: contagiar a más fundaciones para que atraviesen este camino.

"La calidad no es una cuestión de competitividad exclusivamente sino que surge de un compromiso ético y, además, viene acompañada de otros valores como la visibilidad, la transparencia, la confianza", afirma Tamarit. Asegurar la calidad es, dice, el derecho de la personas para las que trabaja. Mejorar su calidad de vida resulta así un esfuerzo imprescindible. La certificación, una herramienta para lograrlo.

"La calidad no es una meta sino un proceso interminable, una posibilidad permanente de cambio -señala-. No es cualquier calidad Es una calidad que no puede perder de vista a las personas con las que trabajamos."

Feaps agrupa a 900 organizaciones españolas y trabaja con 100.000 personas con discapacidad. En este desafío de buscar la calidad, cuenta con el apoyo de la Obra Social Caja Madrid. Como este proceso de calidad se aplica a lo humano, "la alianza entre organizaciones y empresas resulta un aprendizaje recíproco", agrega Tamarit. En su opinión, la experiencia de Amar es una "buena práctica que se puede exportar a otras organizaciones".

La posibilidad de certificar fue un deseo que Amar empezó a despuntar en 2004. Con el apoyo y el aporte de profesionales de la Fundación Telefónica, se hizo posible hace poco. Todo el sistema de gestión del Hogar y Centro de Día de Amar se ajustó. Otras fundaciones de empresas o que buscan donantes ya obtuvieron la certificación. Pero Amar es la primera relacionada con la discapacidad que lo logra.

¿En qué cambió las cosas la certificación? "Nos ayudó a realizar una evaluación interna, a mejorar nuestro funcionamiento, a profesionalizar nuestra tarea", explica la directora ejecutiva de Amar, Silvia Lanciano.

"Lo más significativo fue el trabajo conjunto de todo el personal, que tuvo que comprometerse en este proceso -agrega-. Las herramientas y el seguimiento que podemos hacer, la necesidad de pensar en todo nuestro trabajo son grandes aportes."

"Es muy importante para el fortalecimiento de nuestra sustentabilidad: esto suma al nivel de transparencia que buscan los donantes", agrega el director general de la entidad, Luis Rodríguez. Su página web es www.asociacionamar.org.ar.

"La empresa, que habitualmente brinda capacitación o dinero a las organizaciones, puede así aportar conocimientos sobre gestión que profesionalicen al tercer sector", opina el jefe de Calidad de Gestión y Procesos de Telefónica, Alfredo Boscato, voluntario de la fundación de dicha empresa.

Por Cynthia Palacios
De la Redacción de LA NACION


La Nación
Lunes 31 de Marzo de 2008

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