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Los mercados, con un ataque de nervios por la crisis del campo
El desacuerdo con el Gobierno desató otra corrida hacia el dólar y golpeó los bonos
La plaza financiera local profundizó ayer las señales de desconfianza hacia el futuro de la economía apenas se convenció de que la posibilidad de un acuerdo entre el Gobierno y los representantes del campo se había convertido en una quimera.
Volvió a aumentar su cotización el dólar; se profundizó el derrumbe de los bonos de la deuda pública; ensayaron un leve ajuste alcista las tasas de interés, y hasta cayeron las acciones de las empresas que cotizan en la Bolsa porteña, aun las de aquéllas que, sólo unas horas atrás, habían dado a conocer balances con sólidos números sobre sus operaciones en el primer trimestre de 2008. La señal más evidente volvió a surgir de la plaza cambiaria. La demanda de dólares se potenció en la última parte de la rueda de negocios, cuando ya se descontaba que los ruralistas anunciarían en breve una nueva medida de protesta, como efectivamente ocurrió unas dos horas más tarde.
"El billete ya había abierto la jornada en alza, es decir, manteniendo la tendencia de los últimos días, llegando a negociarse a $ 3,184 el mayorista vendedor hasta que los operadores tomaron nota de las fuertes ventas de contratos que el Banco Central realizó en el mercado de futuros. Esa señal bastó para retrotraer el precio a $ 3,178", narró Carlos Risso, jefe de cambios del Banco Meridian.
El precario equilibrio del mercado se rompió apenas los inversores más profesionalizados concluyeron que deberán convivir en los próximos días con los efectos de un nuevo paro, que posiblemente afecte la oferta de dólares proveniente de las liquidaciones de los exportadores cerealeros. "En ese momento los precios se volvieron a disparar hasta cerrar el día a $ 3,185 mientras quedaron a la espera muchas órdenes de compra", agregó Risso.
La sostenida tendencia alcista del tipo de cambio mayorista terminó además con la quietud que mostraba el dólar en las pizarras minoristas, donde escaló ayer de $ 3,20 a $ 3,21 por unidad, para volver a su máximo anual.
A su vez, el precio del billete en el mercado informal se disparó por encima de los $ 3,24. "El dólar subió debido a la demanda de privados y a la baja en la liquidación de exportaciones por parte del campo, pese a que el Central volvió a vender en el mercado de futuros", corroboró por su parte Carlos Lizer, jefe de operaciones de la mesa de cambio de Puente Hnos.
El enrarecido clima quedó a la vista, además, en un nuevo y profundo declive de los principales títulos de la deuda pública argentina, lo que colaboró para sumar otros 24 puntos al riesgo local, que llega a 570 unidades según el Embi, pero orilla los 900 para el cómputo de la consultora local Ecolatina, que, a diferencia del que realiza JP Morgan, incluye los bonos en pesos.
La escalada del riesgo local se verifica en momentos en que algunos países vecinos anunciaron nuevas colocaciones de deuda en los mercados para financiarse, lo que vuelve a diferenciar los de la Argentina, que, por estas horas, gestiona la venta de un bono al gobierno de Venezuela para no tener problemas en atender su calendario de pagos, en momentos en que el crédito al país está cerrado. En contraste, ayer Brasil, sacando provecho de su reciente mejora de calificación crediticia, emitió US$ 500 millones en un bono nominado en esa moneda por vencer en 2017 a una tasa del 5,299% anual, con un margen de sólo 140 puntos básicos sobre similares emitidos por el Tesoro de Estados Unidos. El costo fue medio punto inferior al que había convalidado hace un año con un bono similar.
Mientras tanto aquí los principales bonos volvieron a hundirse, un efecto para el que colaboró el anuncio de un nuevo índice inflacionario a estrenarse en junio (ver tapa) que oficializará el criterio de medición vigente en los hechos desde enero de 2007, lo que asegura artificialmente variaciones menores y vuelve a golpear a los títulos con capital indexado al restarles valor.
En este contexto, el precio del Discount en pesos cayó 3,6%, el Bogar 2018 perdió 2,4% y el Par en la misma moneda cedió 1,5%, sólo por citar algunos ejemplos.
Pero lo que demuestra que el malestar es generalizado es que también se desvalorizan cada vez más los bonos en dólares, pese a que el precio de la divisa en la plaza local se muestra sostenido como no ocurría en los últimos años. Ayer, por ejemplo, cayó 3% el Par en dólares emitido bajo ley argentina y 1,89% el Bonar VII, pese a que ofrece una tasa de rendimiento cercana al 12% anual que triplica la que muestran los papeles brasileños. Al deterioro se sumó la Bolsa porteña, que retrocedió 1,55 por ciento (ver Pág. 8).
"Los problemas entre el campo y el Gobierno vuelven a pesar sobre el mercado, especialmente, en el de bonos. La sensación es que volverán los días bravos, así que acá estamos repartiendo cascos", explicó un operador bancario al describir las sensaciones de sus colegas.
Por Javier Blanco
De la Redacción de LA NACION
La Nación
Jueves 8 de Mayo de 2008